A finales del mes pasado mientras una patrulla de seguridad de ciudadana realizaba un control de vehículos en un área de servicio de Puerto Lápice (Ciudad Real), ubicado en la A-4 se procedió a dar el alto a un vehículo.
Cuando se procedió a la identificación del conductor y al posterior registro del habitáculo, se comprobó que el turismo se encontraba reseñado por su posible uso para el tráfico de estupefacientes por el Centro de Cooperación Policial y Aduanera de Irún-Hendaya, por lo que se continuó con el registro de forma exhaustiva. A partir de este momento el conductor de 28 años, que no era el propietario del vehículo mostró una actitud esquiva y un importante estado de nerviosismo.
Los agentes retiraron los asientos traseros tras observar que la moqueta del suelo estaba suelta y muy desgastada. Bajo la estructura descubrieron dos chapas metálicas simétricas manipuladas y soldadas al chasis mediante un mecanismo de sujeción, y al levantar parcialmente una ellas, se pudo localizar un bloque rectangular envuelto en plástico negro. Ante el hallazgo tanto el conductor como el vehículo fueron trasladados a las dependencias del Puesto de Puerto Lápice para realizar un examen más profundo del vehículo y con mejores condiciones de seguridad.
Se extrajo del doble fondo un paquete que arrojó un peso aproximado de 1.166 gramos de una sustancia, que tras realizarle la prueba con el reactivo químico “coca-test” dio un resultado positivo en cocaína, por lo que se detuvo de forma inmediata a este varón por un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas.







