Castilla-La Mancha expone en el Congreso Nacional de Geriatría el modelo de cuidados que la sitúa como referente en dependencia

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado este jueves en el Congreso Nacional de Geriatría y Gerontología su red pública de cuidados como ejemplo de atención integral a las personas mayores en territorios envejecidos, rurales y dispersos, una realidad que ha convertido a la Comunidad Autónoma en un caso de interés para el conjunto del país en materia de dependencia, promoción de la autonomía personal y cuidados de larga duración.

La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha sido la encargada de exponer la experiencia regional en el simposio ‘Visión 360º del ecosistema de cuidados: retos y sinergias en la atención a la longevidad’, donde  ha defendido que Castilla-La Mancha ha pasado de un sistema fragmentado a un auténtico ecosistema de cuidados, capaz de acompañar a las personas mayores durante todas las etapas de su envejecimiento y responder a sus necesidades con apoyos progresivos, desde el domicilio hasta la atención residencial especializada.

«Castilla-La Mancha no es un caso de interés porque tenga más recursos o más presupuesto, sino porque ha tenido que aprender a cuidar en uno de los territorios más complejos de España para organizar los cuidados de larga duración», ha señalado García Torijano, quien ha destacado que la cercanía a la ciudadanía, el conocimiento directo de las necesidades de los pueblos y la presencia constante en el territorio han permitido transformar las dificultades derivadas de la dispersión geográfica en una fortaleza. En este sentido, ha subrayado que el Gobierno regional ha sabido dar respuesta al reto demográfico a través de los cuidados, reforzando servicios y recursos que contribuyen a fijar población y garantizar la igualdad de oportunidades con independencia del lugar de residencia.

En este sentido, ha recordado que la región presta cuidados a más de 450.000 personas mayores distribuidas en 919 municipios y en un territorio de casi 80.000 kilómetros cuadrados, una realidad marcada además por el envejecimiento y la dispersión geográfica. “Precisamente esa complejidad ha llevado a Castilla-La Mancha a construir una red pública de cuidados basada en la proximidad, la autonomía personal y la continuidad de la atención, capaz de garantizar los mismos derechos y apoyos con independencia del lugar de residencia”, ha subrayado.

La respuesta de Castilla-La Mancha al reto del envejecimiento

La consejera ha destacado que este modelo ha convertido a Castilla-La Mancha en la comunidad autónoma líder en dependencia en España. Así lo acredita el XXVI Dictamen del Observatorio Estatal de la Dependencia, elaborado por la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, que otorga a la región una puntuación de 8,25 sobre 10 y la sitúa en el primer puesto nacional en solitario.

Actualmente, Castilla-La Mancha cuenta con más de 82.000 personas beneficiarias y más de 121.000 prestaciones activas del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, cifras que prácticamente han duplicado las registradas hace una década. Además, la Comunidad Autónoma mantiene una de las listas de espera más bajas del país, con un 1,2 %, y un plazo medio de resolución de 166 días, muy por debajo de la media nacional.

García Torijano ha señalado que estos resultados son consecuencia de una estrategia sostenida en el tiempo que ha permitido construir una red integrada de apoyos para acompañar a las personas mayores en todas las etapas de su envejecimiento, combinando atención domiciliaria, promoción de la autonomía personal, innovación tecnológica y atención residencial especializada cuando resulta necesaria.

En este contexto, ha destacado que Castilla-La Mancha es actualmente la comunidad autónoma con mayor número de plazas residenciales con financiación pública de España, un liderazgo que, según ha explicado, cobra aún más valor teniendo en cuenta las dificultades de financiación que afrontan las regiones. La consejera ha atribuido estos avances a la apuesta decidida del Gobierno regional por fortalecer los servicios públicos y las políticas sociales, situando el bienestar de las personas como una prioridad estratégica de la acción de gobierno.

Una red de apoyos para permanecer en el hogar

En este ecosistema de cuidados desempeñan un papel fundamental los recursos que permiten a las personas permanecer en su entorno habitual el mayor tiempo posible. Castilla-La Mancha cuenta actualmente con más de 15.200 prestaciones de Ayuda a Domicilio, más de 34.600 de Teleasistencia y más de 17.000 vinculadas al Servicio de Promoción de la Autonomía Personal (SEPAP-MejoraT), considerado un modelo de referencia en la atención de proximidad y la prevención de situaciones de dependencia. A ello se suma el impulso previsto para 2026 con la puesta en marcha de diez nuevos SEPAP y 795 nuevas plazas destinadas a reforzar la autonomía personal de las personas mayores en todo el territorio.

García Torijano ha subrayado que este modelo se completa con recursos especializados para aquellas personas que requieren mayores apoyos. En este sentido, Castilla-La Mancha lidera la cobertura de plazas residenciales con financiación pública en España, con cerca de 13.000 plazas financiadas y más de 10.000 personas incorporadas a la financiación pública residencial durante la última década.

La consejera ha concluido destacando que la experiencia de Castilla-La Mancha demuestra que es posible garantizar cuidados de calidad, autonomía personal y atención especializada en cualquier punto del territorio, convirtiendo el reto del envejecimiento y la dispersión geográfica en una oportunidad para fortalecer el Estado del bienestar y la cohesión territorial.

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