Desde hoy los semáforos que regulan los cruces de peatones en las inmediaciones del Museo del Quijote, en la ronda de Alarcos, estrenan las figuras de Don Quijote y de Dulcinea. De esta forma, como señala la concejal de Turismo, “la ciudad hace un guiño sencillo, simpático, a la figura del Quijote que nos representa en todo el mundo” y recibe de una forma especial a los ciudadrealeños y turistas que visiten el Museo del Quijote. Cristina Galán asegura que la iniciativa permitirá ayudar a “recordar todos los días que somos la capital del Quijote, algo de lo que sentirnos muy orgullosos”.
Las figuras de Don Quijote y de Dulcinea se alternan en las lentes verdes y rojas de los semáforos de los dos pasos de peatones en los que se han instalado. Con esta iniciativa Ciudad Real se suma a las ciudades españolas que ya tenían incorporadas a algunas de sus insignes figuras en las señales luminosas de los semáforos.









Miguel de Cervantes tuvo ya en mente Ciudad Real cuando en su inmortal obra El Quijote, y en boca de Sancho, dijo: «Dígame, señor, por el siglo que más quiere, ¿este vino es de Ciudad Real?». Así aparecía en el capítulo 13 de la en segunda parte y desde entonces permanece el vínculo entre este genial autor y la ciudad.
Este texto, junto un dibujo de los referidos personajes, se podría plasmar en un retablo cerámico ubicado en las inmediaciones del museo del Quijote para que fuera conocido por turistas y vecinos, difundiendo más la obra cervantina y su relación con Ciudad Real.
Pues está muy bien, que lastima no poderlo admirar por mucho tiempo, hay que ir con la cabeza baja vigilando el asfalto o la acera para no pisar una mierda de perro, la ciudad está llena de ellas y no hacen nada.
Y la figura de la medía luna y la estrella pa cuando?
Porque no seréis isalmonofilos no esos no?