Carlos Fernández Gómez.- Este 13 de junio se celebró la gran noche del boxeo en Ciudad Real en un Auditorio La Granja a rebosar de gente, con más de 1000 personas vibrando con emoción durante toda la gala. Una noche que muchos no olvidarán y que el Club de Boxeo Rayfer se encargará de seguir trayendo año a año con la seña de identidad y de calidad con la que nos tienen acostumbrados. CRBOXING apenas comienza. Al espectáculo de luz y sonido, más dos speakers entregados al momento, hay que añadir el altísimo nivel pugilístico de la noche.



Dos campeonatos de Castilla -La Mancha, en juego, donde el ex campeón de España, Jair Andrés Quintero (Segundos Fuera de Illescas) se proclamó campeón de la región en -55 kg y obtiene el pase directo a los campeonatos de España de 2026. Lo mismo ocurrió con Eymad Yettefi (R.R Boxing de Toledo) , que venció en una auténtica guerra a Joaquín Aarón Vázquez (Guadalajara D.C) en la categoría de -65 kg.
En unos de los momentos más vibrantes de la noche, Rainel Ortega (La casa del Boxeo, Arganda) y Diego Mosquera (Gimnasio Formas de Albacete) nos deleitaron con un tenso duelo, donde no podías pestañear porque cualquiera de los dos podía caer, por la ejecución tan perfecta y decidida de las acciones. Rainel se llevó la victoria de forma clara, pero en todo momento necesitó dar su 100% para que su rival no se creciera más de lo debido. Un auténtica batalla en la categoría de -78 kg.
Y como auténtico colofón final perfecto, tenemos que destacar el pleno de victorias de los pugiles del Club de Boxeo Rayfer.
Para empezar la velada, los más jóvenes de la escuela nos deleitaron con una exhibición de manoplas y sombra, demostrando que el futuro esta asegurado. El presidente y entrenador del club, Jesús Manuel Silva Ramos fue el encargado de sacar lo mejor de ellos para deleite del público.
Lo siguiente fue un combate de exhibición de la subcampeona de España, Diana Panamski ante Nihad, del gimnasio PGBR de Puertollano. Diana tiene mucho futuro por delante y se plantó en el ring con una gran determinación y detalles de buen boxeo para dejar claro quién es la que manda en su ciudad. Combate sin decisión que tuvo el placer de arbitrar el que os escribe.
El equipo Rayfer volvía a la acción en el tercer combate de la noche, con el joven Andrés Macías ante Eduardo Vieira (Imparcial Box, Consuegra). Andrés llevó el ritmo en todo momento, su rival intentó frustrarle, y, aunque a veces lo conseguía con constantes movimientos, Andrés fue capaz de sacar más trabajo, que es al final lo que te hace ganar un combate. Así fue. Victoria a los puntos y a seguir cogiendo experiencia. Era la primera vez que boxeaba en su tierra y seguro que la recordará siempre.
Tras el descanso, con la actuación del grupo de baile, Musicaula, que ofrecieron un entretenimiento distinto y fue un buen complemento para una velada de boxeo. Le tocaba Nathalia «La bichota» Aguirre. ¿Qué puedo decir de ella? La superación como forma de vida y las ganas de ofrecernos a todos la mejor de las noches. Su rival, Melisa Adán del gimnasio Boxeo Vallekas, no tuvo tiempo siquiera de entrar en el combate, se vio avasallada por una Nathalia agresiva y con una mejora clara y progresiva combate tras combate. Tuvieron que detener el combate en el segundo asalto. El público ciudadrealeño quiere seguir disfrutando de «La bichota».
Ya se estaba acabando la noche, apenas quedaban tres combates y venía un momento muy especial para muchos, exactamente para los que estuvimos presentes en CRBOXING 25. Hablo del combate de Alex «El Principito» Aguirre. El año pasado sufrió un derrota fea e inesperada y lejos de venirse abajo, el «Principito» buscaba resarcirse en el mismo escenario un año después y vaya si lo consiguió. Venció a Daniel Valle Fernández (Team Puma de Miguelturra), no sin dificultades, pero no en el ámbito deportivo, donde fue ampliamente superior técnicamente, pero un pequeño sangrado en la nariz y una torcedura de tobillo tras tropezar con la árbitro del combate pusieron ese punto de emoción que no estaba existiendo sobre el ring. Gajes del oficio. Daniel buscó la parada arbitral sin éxito, pero se le valora todo el corazón puso sobre el cuadrilátero. El público estalló de alegría tras la victoria del local y con todo merecimiento. Un ejemplo vivo de los que el boxeo nos regala, ese es Alejandro Aguirre.
La cara de felicidad de Rafael de la Cruz, su entrenador, reflejaba lo mucho que había esperado y deseado ese momento.
Mención muy especial a la unión de todos los clubes de la provincia por un mismo objetivo: el crecimiento del boxeo ciudadrealeño. Como ya viene siendo habitual en veladas anteriores organizadas por el Club de Boxeo Rayfer, estuvieron presentes Paco del PGBR Team y Manolo del gimnasio Ojos de Tigre de Manzanares. Y como novedad, está edición ha estado presente el Team Puma de Miguelturra con dos de sus púgiles, que dieron un gran espectáculo. Todos los clubes dieron una gran imagen, demostrando el gran momento en el que está el boxeo ciudadrealeño. De la misma manera, también el Real Boxing Club de Ciudad Real, que debutaban en una velada en la capital.
El combate estelar de la noche tenía un protagonista desde hace meses, y ese era Aitor Grande. Una persona con un gran coraje y una valentía admirable a la que el boxeo a ayudado y él mismo se ha dedicado durante años a devolver esa ayuda a base de combates que se quedan en la retina del espectador. Años de batallas en un cuadrilátero y como el mismo Aitor dice «la batalla más dura es fuera del ring». Tres asaltos de fuegos artificiales donde Aitor a cada segundo que pasaba iba dejando más y más claro que era su noche y no iba a permitir otro resultado que no fuese la victoria y la celebración con su gente. José Manuel Casco del Swing Boxing Club de Parla se plantó frente al boxeador del Club Rayfer, aguantó y dió guerra hasta el último instante. No podemos decir otra cosa del púgil visitante. Aitor Grande se llevó una victoria a los puntos en la que parece ser es su despedida.
Un servidor suele mirar con admiración a todos los que suben a un ring, como un niño pequeño que admira a sus superhéroes. Cuando Aitor bajó del ring esa es la sensación que tuve, pero ampliada. Ojalá las futuras generaciones observaran el boxeo y los valores que nos deja para el día a día. Solo hay que saber dónde mirar.
El gerente del Club de Boxeo Rayfer, Ángel Turrillo, agredece el apoyo del Ayuntamiento de Ciudad Real y las distintas instituciones que han hecho posible «La gran noche del boxeo en Ciudad Real».
Como novedad para el año que viene el evento pasará a llamarse Torneo Interprovincial Pandorga Quijote. En honor a la Pandorga de Ciudad Real.








