Manuel Valero.- Permitidme que hoy me levante con ganas para recorrer el sur de mi ciudad entre torretas y pecios mineros. Es la mejor terapia, porque uno ve lo que quedó de entonces y se queda alelado, con la imaginación volandera, tratando de ir a aquel tiempo en que todo era minería, hombres trabajando y mujeres, trajín de vagonetas y sirenas anunciando el fin de la jornada.
No es por eso, aunque uno tenga siempre a mano el billete del tiempo que se hace posible con la escritura. Es porque ese parque como de paraje de dinosaurios que aún pervive es real, implacable. Tanto que fue escribiendo la historia de Puertollano con reglones por derecho. No es por eso. Uno lo hace para desintoxicarse un poco de la mentira que ronda por todos los puntos de la estrella polar.
Hay tan poca cosa que sea auténtica que se ha socializado de manera natural. Diógenes buscaba un hombre. Hoy quien busque la verdad es un iluso. Pero, ¿dónde está la verdad? ¿Hay una verdad absoluta? ¿Es una mera contingencia subjetiva? ¿Un constructo interesado revestido de oficial bajo la capa de la media verdad o la media mentira, que para el caso es lo mismo?
Hoy se miente en los concursos de la tele que regalan al espectador una espontaneidad que no existe, porque todo están integrado en la pauta de un guión. Otros concursos, como ese en que los cocineros están a punto de liarse a cacerolazos, son un burdo montaje. Incluso los concursos aparentemente más serios no están exentos de la sospecha sobre todo si mantienen a dos concursantes por meses y su desafío se convierte en contador de audiencias…
Elvira Lindo escribió hace unos días sobre los negros literarios a los que recurren firmas conocidísimas. No dio ningún nombre. Hizo bien: una cosa es denunciar y otra delatar. El caso es que el articulo de Lindo te lleva a la conclusión de que el mundo del libro betselleriano (ya no hay Literatura, ha muerto) también necesita una auditoría moral a fondo. El grupo Planeta celebró una fiesta de cumpleaños con numerosos asistentes agraciados por el premio más apetitoso de las letras españolas. ¿Cuántos tirarían de negros, según la denuncia de Lindo? Ya se sabe que el premio Planeta es un burdo negocio donde la calidad literaria (betselleriana, más bien) y la originalidad del argumento quedan como meros adornos adquiridos en una tienda de abalorios. Todo sea por la ventas, aunque sea con literatura menor de escaso valor literario.
La actualidad política que supera cualquier nivel humano de hartazgo se bifurca entre los defensores del Gobierno y los detractores. Los periodistas de investigación, algunos, (hay otros muy buenos) meten la nariz en los asuntos turbios con el objeto aparente de llegar a esa verdad que nos hará libres. El ardor que ponen en algunos programas televisivos -todos en la misma línea horizontal- hace que sobresalga por un lado la obsesiva intención de hacer caer el gobierno. Desde luego la verdad no está en los dos lados como una partícula cuántica. Puede haber interpretaciones, perspectivas ideológicas, pero la verdad pura y dura, es la que es, íntegra, inalterable, después de descamarla como una cebolla.
A la verdad se la disfraza por pura estrategia, incluso el justiciable puede mentir en beneficio propio. Si la verdad manipulada se usa como misil contra el hombre para destruirle, si se simula una trifulca falsa en un restaurante, si en ese programa friqui que cita a parejas singulares ya se ha ensayado antes, si los únicos concursos literarios limpios son los convocados por los ayuntamientos humildes… ¿de qué demonios nos quejamos? Somos participes de una gran impostura. Sólo las personas que se aman, la pareja, el amigo, pocos si son auténticos, se dicen la verdad con desnudez, objetivamente inapelable.
No es pesimismo, es realidad, la realidad desfigurada que nos ofrece la televisión todos los días. Y hay otro medio mentiroso, obsceno bajo apariencia de cierta autenticidad, sin regular que promete ponerte como Hércules con solo levantarte y sentarte en una silla, o la escritura de una novela en siete días mediante la orientación de un tutor y un sistema concreto de Inteligencia Artificial. Tan provechosa como puede ser en beneficio del ser humano y lo perniciosa que es para la calumnia, el fraude y la gran mentira.
Y Cuba, aquel país que de adolescentes admirábamos cuando la URSS les proporcionada víveres y energía que se traducía en una libreta personal de productos que era entonces del tamaño de un libro gordo. Hoy entre escombros y apagones y la amenaza del gorila zanahoria se apresta a abriese al mercado y capitalismo. Ya lo decía Silvio Rodríguez, cuyas canciones nos hechizaron -y hechizan- a muchos. “Nadie sabe qué cosa es el comunismo”. La historia ha resuelto que era una mentira descomunal. Y Albert Einstein no fue ajeno cuando dijo: “Si tu intención es descubrir la verdad, hazlo con sencillez; la elegancia déjasela al sastre”. Hay quienes blanden la verdad (su) verdad con vanidad, prueba de que medio mienten.
Por eso hoy, permitidme que me levante y me vaya de paseo a ver el valle sureño de mi barrio, esplendoroso, por las últimas lluvias, por que es la verdad que me llevo a casa de regreso cuando lo contemplo.
Buen finde.











Siempre sale cuba como ejemplo de comunismo. Comunismo amordazado por EEUU con 50 años de embargos y amenazas a quien allí quiera invertir
Yo pondría como ejemplo de un comunismo exitoso china o Vietnam donde EEUU ese que tanto admiran algunos no pudo meter sus uñas.
Y en europa un comunismo europeo como podemos al que se fabricaron pruebas falsan con florentino, su ferry(de la secta) inda y demás que después de perder 15 juicios con sus indemnizaciones correspondientes(quién las pagará) que funcionaba y podía el aparato del estado y la policía patriótica se encargaron de lavaros el cerebro,si tú incluido, para pisarlos y después de 10 o 15 años eso ahora son cosas del pasado
En fin. Cada uno su pensamiento libre
De todas señor Valero siga escribiendo que gusta leerle aunque pensemos distinto
El problema del comunismo es que allí donde llega bajo la bandera de la revolución acaba asentándose un régimen totalitario y sin libertades, desde que llegaron los Castro a cuba, dígame usted de cuántas jornadas electorales a disfrutado ese país.
Ese es el mayor problema del comunismo, el resto, de qué si la propiedad privada, de qué si el reparto de la riqueza y mil cosas más es secundario…
Antes de Fidel castro estaba un dictador 100 veces peor.
El comunismo se hizo fuerte gracias a las dictaduras de derecha tipo franco.
Ninguna dictadura es buena sea de las que sea pero no recordar lo que había antes, las que instauró EEUU en su puerta de atrás con actos antidemocráticos es hacer trampas
Luego tienen leyendas urbanas como lo de la propiedad privada. No sé de dónde sacan eso. Vamos que en la antigua urss o en china o en cuba tú no puedes tener tú local,montar un restaurante hacer dinero.
Dime qué lado corría hacia el otro cuando cayó el muro de berlin…
Partido Único, no disidencia, no libertad de expresión. Todo bajo la bota del Partido que a su vez crea la casta de aparato. Pese al bloqueo los cubanos vivían en los años 60 mejor que los españoles debido a la ayuda soviética. Lo sé de buena tinta. Por eso la socialdemocracia es el menos malo de los sistemas. Por lo
demás, gracias
En los años 60 cualquiera vivía mejor.
Como siempre interesante sus articulos
Tranqui Manuel que ya viene el pelota a decirte lo bien que lo haces. Cuba totalmente relacionada con la idiosincrasia de Puertollano, por ideología, cultura y forma de ver la vida claro que sí.
Siempre felicito a Don Manuel Valero, cuando escribe un Artículo, y eso, se llama admiración por lo que escribe. Ud. acusa de «peloteo» al comentario anterior realizado por alguien. «Peloteo», es cuando se alaba a alguien, para conseguir algo a cambio, y creáme no es el caso.
Volviendo a lo escrito por el Sr. Valero……estoy totalmente de acuerdo con él.
El periodista que antes me gustaba y veía su Programa de «misterio», sí, ese de la «estirpe de los libres», y «nosotros venimos a aprender», etc.. etc…. se ha vuelto un egocéntrico total, aparte de mostrar su empeño en mostrar lo malo malísimo que es un partido político,, pero nunca comenta «él,,, que es tan libre, los delitos, igual, o incluso mucho mas grave del adversario, mostrando claramente, su falta de imparcialidad.
Y también estoy de acuerdo con el Sr. Valero en la «teatralidad excesiva de los concursos de Televisión, y no digamos a los extremos que se ha llegado con los programas de parejas en islas paradisíacas….que luego acaban, como acaban, y así un largo etc.
Enhorabuena¡¡, Sr. Valero, por esa mente de que dispone, y un saludo con todo mi afecto.
Buscar la verdad en cualquier sector social es un esfuerzo inútil, es imposible sortear a los inumerables saboteadores. Quizás sea más interesante respetar las reglas sociales asumidas y alejarse del enfrentamiento como norma de conducta habitual. » Lo» de Cuba lo dejo para otro momento, sólo una reflexión : necesitamos creer que otro mundo es posible, de lo contrario el paseo no tiene los beneficios deseados.
Me olvidaba apuntar que mientras paseamos, a menudo, soñamos.
A pique esnuncarse.