“Lo que peor llevo es no poder volver a ser médico”: el testimonio de Esperanza Lima impulsa la campaña de apoyo a la investigación del glioblastoma

“Lo que peor llevo de todo esto es no poder volver a ser médico”. Con esta frase, Esperanza Lima Segovia, médica de familia y paciente de glioblastoma, puso voz a una enfermedad agresiva, compleja y todavía poco conocida por buena parte de la sociedad.

Su testimonio resume mejor que cualquier dato el impacto real del glioblastoma. Esperanza relató cómo empezó a notar dificultades para hablar y escribir durante la consulta y cómo, tras varias pruebas, recibió un diagnóstico que cambió por completo su vida. Después llegaron la cirugía, los tratamientos, la rehabilitación, la adaptación a nuevas limitaciones y la necesidad de reorganizar su día a día.

Pero su intervención no fue solo el relato de una pérdida. También fue una llamada a acompañar a otros pacientes y a no dejar que la enfermedad se viva en silencio. “Si hay pacientes que tienen estos problemas, yo les puedo hablar, yo les puedo animar”, explicó. Su experiencia puso rostro humano al glioblastoma y trasladó una idea de fortaleza, acompañamiento y agradecimiento por cada etapa superada.

El glioblastoma es el tumor maligno cerebral más frecuente y uno de los más agresivos. Así lo explicó el Dr. Carlos Llumiguano, neurocirujano, al subrayar que el gran reto quirúrgico es lograr una resección lo más amplia posible sin comprometer la función neurológica ni la calidad de vida del paciente. Su abordaje exige una mirada integral en la que intervienen neurocirugía, oncología, radiología, anatomía patológica, investigación básica y otros profesionales.

Desde el punto de vista diagnóstico, el Dr. Antonio Pinardo destacó el papel decisivo de la imagen médica. La radiología permite detectar mejor la lesión, orientar el diagnóstico, valorar su agresividad y planificar con mayor precisión la cirugía, especialmente cuando el tumor se sitúa cerca de zonas cerebrales sensibles.

La complejidad del glioblastoma explica la importancia de proyectos como el que impulsa un equipo de investigadores y clínicos desde Ciudad Real. El Dr. Mario Durán Prado, investigador principal y profesor de Biología Celular en la Facultad de Medicina de Ciudad Real, explicó que el equipo lleva años trabajando en tumores cerebrales y que una de sus líneas actuales busca estudiar mecanismos moleculares que ayudan a entender cómo crece, se organiza e invade el glioblastoma. Lo resumió con una imagen sencilla: una especie de “interruptores” que se encienden o se apagan y que pueden condicionar el comportamiento del tumor.

Junto a él, el Dr. Javier Frontiñán explicó que la biología celular permite trabajar con células de pacientes y observar en el laboratorio, con mucho detalle, cómo se mueven, cómo se relacionan entre sí y cómo se produce esa capacidad invasiva que caracteriza a este tumor. En un paso de complejidad superior se sitúan los modelos preclínicos de glioblastoma, línea señalada por el Dr. Francisco Javier Sancho.

Desde anatomía patológica, la Dra. Milagros Lewkowicz explicó que el análisis microscópico de las muestras humanas permitirá identificar mejor los patrones de agresividad del glioblastoma y relacionarlos con su crecimiento e invasión.

En conjunto, el equipo trabaja con cultivos celulares, modelos preclínicos, muestras de pacientes y análisis de datos clínicos e imagen para intentar comprender mejor esos mecanismos y abrir nuevas posibilidades de abordaje en el futuro. El proyecto incorpora así una mirada realmente multidisciplinar, en la que convergen la investigación básica, la clínica y el estudio de muestras reales de pacientes.

Campaña de mecenazgo y patrocinio

Para hacer posible este trabajo se ha puesto en marcha la campaña de mecenazgo y patrocinio “Juntos damos esperanza contra el glioblastoma”, una iniciativa que busca implicar a la sociedad en el apoyo a la investigación.

El apoyo al proyecto puede realizarse a través de la plataforma de mecenazgo de la Universidad de Castilla-La Mancha, tanto mediante aportaciones ciudadanas como por la vía del patrocinio empresarial, con un sistema ya habilitado para facilitar las colaboraciones:

https://mecenas.uclm.es/esperanzaglioblastoma

La campaña permite sumar apoyos desde distintos ámbitos. Por un lado, el mecenazgo ciudadano, dirigido a cualquier persona que quiera contribuir a la investigación. Por otro, el patrocinio empresarial, pensado para entidades, empresas o instituciones que deseen vincularse a un proyecto científico nacido en Ciudad Real y orientado a mejorar el conocimiento de una enfermedad con un enorme impacto en pacientes y familias.

El Colegio de Médicos de Ciudad Real acogió la jornada de presentación de esta campaña, moderada por el Dr. Ignacio Sánchez Barrancos, director de Formación del Colegio. En la apertura, el presidente del Colegio, Dr. Manuel Rayo Gutiérrez, subrayó la voluntad de la institución de seguir al lado de investigadores, profesionales y pacientes, y de mantener el Colegio como una casa abierta para iniciativas que contribuyan a mejorar el conocimiento, la atención y la esperanza ante enfermedades complejas.

La decana de la Facultad de Medicina de Ciudad Real, Dra. Inmaculada Ballesteros Yáñez, puso el acento en dos ideas clave: la creatividad, para buscar nuevas fórmulas cuando la financiación pública no basta por sí sola, y la unidad, entendida como la suma de investigadores básicos, especialistas clínicos, universidad, anatomía patológica y pacientes para afrontar un problema especialmente difícil.

“Juntos damos esperanza contra el glioblastoma” no es solo el nombre de una campaña. Es una invitación a conocer una enfermedad, escuchar a quienes la viven, respaldar a quienes la investigan y abrir camino a nuevas respuestas desde Ciudad Real.

Relacionados

ESCRIBE UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


spot_img
spot_img
spot_img