Comunicado.- CESM Castilla La Mancha quiere manifestar su preocupación por la situación que atraviesan los Servicios de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo y del Hospital General Universitario de Talavera de la Reina, donde la falta de médicos, en Urgencias hospitalarias, está llevando a las Gerencias a adoptar medidas organizativas que pueden comprometer la calidad asistencial.
Durante las últimas semanas se ha intentado justificar por parte de la Administración esta situación, afirmando que “no hay médicos”. Sin embargo, desde CESM CLM consideramos que el problema real no es la inexistencia de profesionales, sino la dificultad para atraer y mantener especialistas en Urgencias debido al deterioro progresivo de sus condiciones laborales, la sobrecarga asistencial y la falta de planificación.
La reciente Oferta Pública de Empleo del SESCAM demuestra que Médicos en Urgencias y Emergencias existen, lo que no existen son condiciones suficientemente atractivas para que estos profesionales quieran desarrollar su actividad en servicios sometidos a una presión asistencial permanente.
Nos encontramos ante un problema estructural, no ante una situación puntual del periodo estival. Las vacaciones estivales son previsibles y deben formar parte de la planificación ordinaria. Cuando un servicio entra en crisis cada verano, el problema no es el verano: es la falta de planificación.
La respuesta que se está aplicando en los hospitales de Toledo y Talavera consiste, esencialmente, en desplazar especialistas de otros Servicios y especialidades, como por ejemplo Medicina Interna, para cubrir necesidades estructurales del Servicio de Urgencias, alterando sus jornadas, horarios, condiciones de trabajo y la conciliación de la vida familiar de numerosos facultativos.
CESM quiere dejar claro que no cuestiona en absoluto la capacidad, la formación, ni el compromiso de los especialistas que están siendo llamados a colaborar. Al contrario, reconoce expresamente su profesionalidad y responsabilidad ante una situación creada por decisiones organizativas ajenas a ellos.
Lo que sí cuestionamos es que un déficit estructural de especialistas en Medicina de Urgencias y Emergencias pretenda resolverse sustituyendo de forma organizada a estos profesionales por facultativos cuya actividad asistencial ordinaria pertenece a otras especialidades.
La ciudadanía debe saber que la reciente creación de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias responde, precisamente, al reconocimiento de que la atención urgente hospitalaria requiere conocimientos, habilidades y competencias específicas. Por ello, sustituir de forma estructural a estos especialistas no puede considerarse una solución adecuada ni segura.
Además, cada especialista desplazado a Urgencias deja de realizar, total o parcialmente, la actividad propia de su servicio. Esto puede traducirse en consultas demoradas, pruebas o tratamientos reorganizados, mayor presión sobre otras áreas e incremento de las listas de espera.
Estas medidas no aumentan los recursos disponibles ni solucionan el déficit de especialistas en Urgencias; simplemente trasladan el problema al resto del hospital, con un impacto potencial sobre miles de pacientes.
Desde CESM Castilla-La Mancha consideramos que la obligación de cualquier Administración Sanitaria no es solo mantener abierto un servicio, sino garantizar que la asistencia se presta con los profesionales adecuados, con recursos suficientes y en condiciones que preserven la seguridad de los pacientes y la calidad del acto médico.
Tan preocupante resulta la situación, en ambos hospitales, que han sido necesarias actuaciones y requerimientos de la Inspección de Trabajo por importantes riesgos psicosociales. Las decisiones actuales pueden incrementar la sobrecarga y agravar factores de riesgo previamente identificados.
Por todo ello, las Secciones Sindicales de Sindicato Médico CESM CLM en Toledo y Talavera de la Reina han presentado las correspondientes denuncias ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Asimismo, CESM Castilla La Mancha promoverá cuantas actuaciones administrativas y judiciales resulten necesarias para exigir las responsabilidades que pudieran derivarse.
CESM quiere trasladar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía. Los profesionales sanitarios continuarán actuando, como siempre, con el máximo compromiso ético, científico y humano hacia sus pacientes. Precisamente por respeto a ellos, consideramos nuestra obligación denunciar decisiones que no resuelven el problema de fondo y que pueden afectar al conjunto del sistema sanitario.
La solución pasa por reforzar de forma estable los Servicios de Urgencias, mejorar las condiciones laborales de sus profesionales, planificar adecuadamente las plantillas y convertir estos puestos en destinos atractivos para los especialistas en Medicina de Urgencias y Emergencias.
Defender unas Urgencias seguras, bien dotadas y atendidas por profesionales adecuadamente cualificados es defender la seguridad de los pacientes y la calidad de la Sanidad Pública de Castilla-La Mancha.









