El Ayuntamiento de Ciudad Real ha acogido la recepción oficial a los grupos participantes en el 44º Festival Internacional de Folclore, un acto institucional en el que el concejal de Cultura, Pedro Lozano, y la concejal de Festejos, Mar Sánchez, han dado la bienvenida a las formaciones llegadas de Corea del Sur y Venezuela, junto al Grupo de Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado-Mazantini, organizador del festival.
Durante el encuentro, Lozano puso en valor la trayectoria de un certamen consolidado como punto de encuentro entre pueblos y tradiciones, al tiempo que agradeció el esfuerzo que Mazantini realiza durante todo el año para hacer posible una cita “tan arraigada” en la ciudad. En este sentido, subrayó que el festival permite descubrir distintas formas de entender y expresar la cultura a través de la música y la danza, favoreciendo el conocimiento mutuo y el respeto entre diferentes realidades.
“Este tipo de festivales nos ayudan a acercar unos pueblos a otros y compartir nuestras raíces, nuestro presente y también nuestro futuro”, afirmó el Pedro Lozano, quien destacó el contraste cultural entre las propuestas de Corea del Sur y Venezuela como una oportunidad para enriquecer la mirada del público desde la diversidad.
Asimismo, el responsable municipal elogió la actuación ofrecida por Mazantini en la jornada inaugural, resaltando la calidad artística y la pasión con la que el grupo interpretó un recorrido por el folclore del norte de España. Según indicó, el compromiso de sus integrantes, que adaptan incluso sus vacaciones para mantener viva esta tradición, constituye un ejemplo de dedicación al servicio de la cultura de Ciudad Real.
Un referente de convivencia a través del folclore
Por su parte, el presidente de Mazantini, Jesús Carlos Cantero, recordó que esta recepción representa uno de los actos más significativos del festival al propiciar el encuentro entre las delegaciones participantes y la Corporación Municipal. Además, destacó que, tras 44 ediciones, Ciudad Real continúa siendo un referente de convivencia a través del folclore, reuniendo culturas tan diversas como las de Corea del Sur, Venezuela y España bajo un mismo escenario.
En representación de Venezuela, Johana Gil, integrante del grupo Danzas Ritmo y Color, expresó la emoción de participar en el festival y de compartir con el público ciudadrealeño una parte de la identidad de su país. “Estamos bailando con el alma, cantando con el corazón y tocando cada instrumento con sentimiento por nuestros hermanos venezolanos”, señaló, poniendo de relieve el valor de la cultura como puente de unión y homenaje a sus raíces.










