El COACM reivindica en Almagro que conservar el patrimonio es mantenerlo vivo

El Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha colaboró con el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana en la organización del I Encuentro de Arquitectura, Escena y Espacio Público, celebrado en el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.

El Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM) ha colaborado con el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU) en la organización del I Encuentro de Arquitectura, Escena y Espacio Público, una iniciativa celebrada en el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro que reunió a arquitectos, escenógrafos, gestores culturales e instituciones para reflexionar sobre la estrecha relación entre arquitectura, patrimonio y artes escénicas.

La participación del COACM se desarrolló en estrecha colaboración con la Demarcación de Ciudad Real, que asumió la organización del recorrido arquitectónico por la ciudad y participó activamente en el desarrollo del encuentro junto al Ministerio y la Escuela de Arquitectura de Toledo. Además, la jornada estuvo precedida por una visita institucional de responsables del Ministerio a la Fundación Miguel Fisac, de la que el COACM es patrono, donde pudieron conocer de primera mano el legado de quien está considerado uno de los arquitectos españoles más relevantes del siglo XX y el arquitecto castellano-manchego de mayor proyección internacional.

La jornada comenzó con un recorrido por algunos de los espacios que mejor explican la singularidad urbana de Almagro. El itinerario, organizado por la Demarcación de Ciudad Real del COACM y guiado por los arquitectos José Antonio González Baos y David García Manzanares, permitió analizar la Plaza Mayor, concebida como un gran salón urbano porticado donde la arquitectura y el espacio público han vertebrado durante siglos la vida de la ciudad; el Corral de Comedias, único por conservar íntegra la tipología teatral del Siglo de Oro y ejemplo excepcional de arquitectura concebida para la representación; el Museo Nacional de Artes Escénicas, referente en la reutilización de edificios históricos para nuevos usos culturales; y la Casa Fisac, donde tradición y modernidad dialogan a través de la obra del arquitecto manchego.

Durante la apertura del encuentro, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, puso de relieve el valor del patrimonio arquitectónico como elemento generador de cultura, cohesión territorial y desarrollo, recordando que el propio Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro no podría entenderse sin espacios tan emblemáticos como el Corral de Comedias. Posteriormente, la directora general de Agenda Urbana y Arquitectura, María Teresa Verdú, moderó la mesa de debate dedicada a analizar la relación entre arquitectura, escenografía y espacio público como ámbitos complementarios en la construcción de la experiencia cultural.

El espacio siempre cuenta una historia

Para participar en la mesa redonda, el COACM designó a su vicedecana, Gema González-Badillo, por su trayectoria profesional vinculada a la arquitectura efímera, la rehabilitación patrimonial y la escenografía, aportando al debate una visión que conectó el patrimonio construido con los espacios de representación.

Durante su intervención defendió las profundas conexiones existentes entre la arquitectura histórica y la escenografía, dos disciplinas que, desde lenguajes diferentes, comparten la capacidad de construir relatos a través del espacio. «El espacio nunca es neutro. El espacio siempre cuenta una historia», afirmó.

A partir de esa idea explicó cómo arquitectos y escenógrafos trabajan con recorridos, secuencias, luces, sombras, escalas y atmósferas capaces de despertar emociones y construir experiencias. Como ejemplo recurrió a la propia arquitectura de Almagro, donde las fachadas sobrias y encaladas esconden interiores de extraordinaria riqueza espacial, convirtiendo el recorrido arquitectónico en un auténtico relato.

La vicedecana subrayó además que ambas disciplinas encuentran su verdadero sentido en la experiencia de las personas. «El espacio no está terminado hasta que alguien lo habita. La obra no está completa hasta que alguien la vive», recalcó.

Arquitectura, escenografía y patrimonio vivo

Uno de los principales mensajes del encuentro fue la necesidad de entender el patrimonio desde una perspectiva dinámica, ligada a los usos contemporáneos y a su capacidad para seguir formando parte de la vida de las ciudades. Así, González-Badillo defendió que la conservación ya no puede limitarse exclusivamente a la restauración física de los edificios: «La mejor manera de conservar un edificio patrimonial es mantenerlo vivo, es decir, dotarlo de un uso que la sociedad reconozca como necesario».

Ese objetivo, explicó, solo puede alcanzarse mediante la colaboración entre distintas disciplinas. «Cuando estas disciplinas trabajan juntas, el patrimonio deja de ser un lugar estático para convertirse en un espacio vivo sin perder su identidad», subrayó.

La vicedecana destacó, asimismo, el papel complementario que desempeñan arquitectos, escenógrafos y gestores culturales. Los primeros aportan el conocimiento técnico y el respeto por los valores patrimoniales; los segundos activan los espacios a través de la emoción y la experiencia; mientras que la gestión cultural garantiza que esas propuestas lleguen a la ciudadanía y puedan mantenerse en el tiempo.

Esa visión interdisciplinar forma parte también de la línea de trabajo impulsada por el COACM. Los Premios de Arquitectura y Urbanismo de Castilla-La Mancha incorporan una categoría específica dedicada a la Diversificación Profesional, destinada a reconocer otras formas de ejercer la arquitectura, como la arquitectura efímera, el diseño de escenografía, el diseño de producto, el comisariado o las arquitecturas mínimas, ampliando así la mirada sobre la profesión y su contribución a la sociedad.

La ciudad como escenario de la cultura

Las intervenciones del resto de participantes reforzaron esa reflexión desde perspectivas complementarias. El director de la Escuela de Arquitectura de Toledo, Carlos Asensio-Wandosell, defendió el espacio público como el gran escenario de la vida colectiva y reivindicó la ciudad como el principal ámbito donde se desarrolla la experiencia humana. Por su parte, el arquitecto y escenógrafo José Manuel Castanheira reflexionó sobre la permanente evolución de los espacios teatrales y sobre la estrecha relación entre ciudad y teatro, mientras que la escenógrafa Elisa Sanz puso el acento en la capacidad de las artes escénicas para generar empatía, construir comunidad y favorecer nuevas formas de relación entre el público y los espacios de representación.

Más allá del propio encuentro, el debate celebrado en Almagro puso de manifiesto que la arquitectura trasciende la construcción de edificios para convertirse en una herramienta al servicio de las personas, de la cultura y del patrimonio. Una visión plenamente compartida por el COACM, que considera que uno de los grandes desafíos de la profesión consiste precisamente en conservar el legado construido manteniéndolo vivo, útil y plenamente integrado en la sociedad contemporánea.

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