José Buitrago.- Cuando el sol comenzó a esconderse entre los viñedos de la Ribeira Sacra y el calor dio paso a una de esas noches que solo regala el valle del Miño, quedó claro que la primera cita de Noites Méndez-Rojo 2026 iba a ser mucho más que una sesión DJ.
La terraza de la bodega Vía Romana volvió a llenarse por completo para celebrar la primera edición del ciclo este verano. Las entradas agotaron el aforo el miércoles, apenas unas horas después de reabrirse la venta ante la enorme demanda, y durante los días posteriores numerosas personas continuaron intentando conseguir un pase. Sin embargo, la organización volvió a apostar por mantener la esencia que define al proyecto desde su nacimiento: un evento íntimo, cuidado y pensado para disfrutarse sin masificaciones, en un ambiente más tranquilo.
Porque Noites Méndez-Rojo nació precisamente para eso: para demostrar que la música, el vino y el paisaje pueden vivirse sin prisas.
Una noche en la que nadie quería irse
La encargada de abrir la velada fue Natalia Ferviú, que sorprendió con una sesión ecléctica y vibrante, mezclando estilos con absoluta naturalidad y preparando el ambiente para la llegada de Ortiga. Desde el primer momento consiguió que el público dejara las sillas para acercarse al escenario, convirtiendo la terraza de la bodega Vía Romana en una auténtica pista de baile entre viñedos.
Después llegó el turno de Ortiga, que tomó el relevo con una sesión cargada de ritmo, humor y complicidad através de la cultura verbena y los ritmos electrolatinos. Consiguiendo que el público cantara, bailara y disfrutara de principio a fin.
Pero probablemente uno de los detalles que mejor resume el espíritu de la noche fue cuando, lejos de permanecer en camerinos, Natalia Ferviú y Ortiga pasaron buena parte de la velada entre los asistentes, compartiendo conversaciones, fotografías, bailes y brindis con total naturalidad. Una cercanía que fue especialmente valorada por el público y que encaja a la perfección con la filosofía de Noites Méndez-Rojo: artistas y asistentes compartiendo una misma experiencia.
La noche terminó mucho más tarde de lo previsto. Los aplausos, las peticiones de «otra más» y las ganas de seguir disfrutando hicieron que el cierre se alargara casi una hora, dejando una imagen difícil de olvidar: decenas de personas bailando bajo una luna casi llena, rodeadas de viñedos y con las impresionantes vistas de la Ribeira Sacra completamente despejadas.
Ni siquiera la intensa ola de calor que marcó aquellos días consiguió restar protagonismo al entorno. Al caer el sol, la terraza de Vía Romana ofreció una temperatura perfecta, sin viento y con una panorámica limpia del valle, regalando una de esas noches que parecen hechas a medida para quedarse grabadas en la memoria.
Vino, gastronomía y una forma diferente de disfrutar del inicio del verano
Como ya es tradición, la experiencia fue mucho más allá de la música.
La propuesta gastronómica volvió a correr a cargo de A Faragulla, que presentó nuevas elaboraciones y agotó prácticamente toda su oferta antes de finalizar la noche. También regresó La Central Heladera, acompañando la velada con sus helados artesanos.
En el apartado enológico, los grandes protagonistas fueron nuevamente los vinos de la familia bodeguera Méndez-Rojo.
Los más solicitados durante la noche fueron:
- Mil Ríos Godello Sobre Lías (Terriña – D.O. Valdeorras)
- Vía Romana do Camiño Rosado (Vía Romana – D.O. Ribeira Sacra)
- Mar del Norte Albariño Sobre Lías (Vía Atlántica – D.O. Rías Baixas)
Como curiosidad, los vinos blancos fueron claramente los preferidos entre la diversidad etaria. Además, debido a las altas temperaturas, muchos visitantes descubrieron una forma diferente de disfrutarlos: servidos con hielo, o como se dice coloquialmente «Un Blanco París», una propuesta fresca que despertó la curiosidad de numerosos asistentes durante toda la velada.
En total se sirvieron cerca de doscientas botellas de vino a lo largo de la noche.
Un proyecto que sigue creciendo sin perder su esencia
Para la familia Méndez-Rojo, organizadora del ciclo, esta primera cita confirma que Noites continúa creciendo edición tras edición.
«Ver cómo personas de todas las edades comparten una noche entre viñedos, bailan juntas, descubren nuestros vinos y disfrutan de la Ribeira Sacra es probablemente la mayor recompensa que podemos recibir. Este proyecto nace desde nuestra familia y gracias al enorme trabajo de todo nuestro equipo, con el objetivo de poner en valor nuestra tierra y demostrar que aquí también pueden vivirse experiencias culturales únicas. Queremos seguir creciendo, pero siempre sin perder aquello que hace especial a Noites Méndez-Rojo: la cercanía, la autenticidad y el cariño con el que organizamos cada detalle», señala Juan Luis Méndez-Rojo, CEO.
La organización también confirma que el proyecto continuará ampliándose en los próximos años, con el objetivo de llevar esta filosofía a otras bodegas de la familia como la de Valdeorras: Terriña; y la de Rías Baixas: Vía Atlántica, manteniendo siempre el formato exclusivo que caracteriza al ciclo.
La próxima cita ya tiene fecha
Tras el éxito de esta primera noche, Noites Méndez-Rojo cerrará el cilo de verano el próximo viernes 28 de agosto con una nueva edición que tendrá como protagonistas al reconocido grupo gallego De Vacas.
La organización recuerda recomienda permanecer atentos a los canales oficiales, ya que todo apunta a que las entradas volverán a agotarse en muy pocos días.
Ficha del evento
Evento: Noites Méndez-Rojo 2026
Lugar: Bodega Vía Romana · Belesar · Ribeira Sacra
Fecha: Viernes, 3 de julio de 2026
Horario: 20:30 h – 00:30 h (cierre ampliado por la gran acogida del público)
Artistas: Natalia Ferviú + Ortiga (DJ Set)Organiza: Familia Méndez-Rojo










