La senadora autonómica y exalcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, ha pedido este martes al alcalde Francisco Cañizares y al PP provincial que recurran la sentencia del Tribunal Supremo de Castilla-La Mancha (TSJ) sobre el callejero de la capital, porque “defender la democracia y homenajear a quienes han luchado por ella y representan valores positivos para la sociedad no puede ser considerado sectarismo político”, ha sostenido.
Zamora ha asegurado que “con su inacción”, al no recurrir, lo que simplemente puede ser un “defecto de motivación administrativa”, el equipo de Gobierno del PP “esté dispuesto a permitir que esta ciudad siga homenajeando la dictadura, la falta de libertades y a un régimen cruel como fue el franquismo”.
Recuerda, además, que la decisión se tomó por los órganos legítimos y democráticos del ayuntamiento, por acuerdo del pleno municipal y con la creación de una mesa de trabajo a la que aportaron su opinión los 1.779 ciudadrealeños y ciudadrealeñas que intervinieron en la decisión de los nuevos nombres de las calles.
Zamora se pregunta “qué tiene de sectarismo homenajear al primer presidente de la democracia española, Adolfo Suárez, quien precisamente no fue un político de izquierdas, sino militante de la UCD; a una joven víctima del terrorismo etarra como Irene Villa, a un profesional de la fotografía que retrató La Mancha como nadie, como Manuel Herrera Piña, o una poeta y escritora como Gloria Fuertes que emocionó a todos los niños de una generación”.
Y, además, en un momento en el que se está persiguiendo la Declaración de Interés Turístico Nacional de la Pandorga, pregunta también “a quién molesta” que un Pasaje de la ciudad reconozca una fiesta tan considerada y querida por sus vecinos y vecinas. “No defender estos cambios no es apostar por la democracia”, ha insistido.
Le sorprende asimismo que Cañizares, quien en el acto de ayer en homenaje de Miguel Ángel Blanco “se daba golpes de pecho hablando de democracia y libertad, hoy esté dispuesto a ponerse al mismo nivel que los extremistas y ultraderechistas de Vox”, ha señalado, al tiempo que ha asegurado que “con su inacción”, al no recurrir, lo que simplemente puede ser un “defecto de motivación administrativa”, el equipo de Gobierno del PP “esté dispuesto a permitir que esta ciudad siga homenajeando la dictadura, la falta de libertades y a un régimen cruel como fue el franquismo”.
Zamora ha trasladado que “quien tanto habla de respetar las instituciones parece olvidar ahora que la primera institución que debería defender es el propio Ayuntamiento que preside”, ya que, “más allá de presidir los plenos o cortar cintas en las inauguraciones, debería defender los acuerdos adoptados por la corporación cuando estos responden al interés general y a la legalidad, máxime si además se trata de potenciar valores constitucionales”, ha concluido.











las generaciones que no vivieron la guerra no tiene pq seguir viviendo como el rencor de unos pocos frustrados que hacen resurgir un odio que les pertenece a a ellos, quedároslo y dejarnos en paz a los demás
hay miles de calles nuevas para poner esos nombres, quietar nombre de pueblos o flores y poner esos.
Totalmente de acuerdo
Los nombres de las calles NO deberían ser ni de políticos, ni colectivos ni de ningún nombre de persona en general, aun asi la izquierda siempre está ahí para dividir y crear mal ambiente cuando no les beneficia a ellos.