Elisa Sanz reivindica más inversión en el teatro: «Te parece caro por 25 euros, pero pagas 300 por Bad Bunny»

La escenógrafa y figurinista Elisa Sanz ha reclamado un aumento de los presupuestos destinados a las artes escénicas ante una sociedad en la que «si te piden 25 euros para ver una obra de teatro, te parece caro, pero pagas 200 o 300 para ver a Bad Bunny o para ir al fútbol».

Así lo ha reivindicado en una entrevista concedida a Europa Press tras recibir este lunes un homenaje en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, en la que ha asegurado que aumentar el presupuesto de la cultura y de las artes escénicas «no es una petición, es una necesidad».

La profesional, ganadora de ocho premios Max, ha asegurado que desde la crisis económica de 2008 los cachés de los escenógrafos han descendido cerca de un 40%, mientras que los presupuestos disponibles para afrontar los diseños y la construcción de las escenografías se han reducido aproximadamente a la mitad.

«Estamos trabajando con un 50% menos de presupuesto para nuestros diseños y para la construcción», ha señalado.

Como ejemplo, ha explicado que escenografías para las que anteriormente podían manejarse presupuestos de unos 50.000 euros se están realizando actualmente con alrededor de 15.000 euros.

Sanz ha comparado el coste de levantar una escenografía con el que puede suponer construir y equipar una vivienda. «¿Cuánto cuesta hacer tu cocina?. Una cocina, si le pones todos los elementos, cuesta una pasta. Pues imagínate un escenario que tiene a veces más de 200 metros cuadrados y diez metros de altura y en el que tiene que ponerse el mobiliario», ha explicado.

Una situación similar se produce con el vestuario, que debe diseñarse específicamente para adaptarse al cuerpo de los intérpretes y permitirles trabajar sobre el escenario.

Los recortes, según ha advertido, han terminado extendiendo una cultura del «todo vale» que perjudica la calidad de las producciones.

La escenógrafa también ha reclamado mejores cachés para las compañías cuando salen de gira, recordando que detrás de cada representación hay actores, técnicos, personal de producción, equipos artísticos y profesionales encargados de la distribución.

La escenógrafa y figurinista Elisa Sanz. – EUSEBIO GARCÍA DEL CASTILLO/EUROPA PRESS

PROFESIONALES INVISIBILIZADOS

Sanz ha denunciado igualmente la falta de reconocimiento para quienes trabajan en la creación visual de los espectáculos.

Según ha explicado, los escenógrafos ni siquiera aparecen expresamente reconocidos en la Ley de Propiedad Intelectual, pese a que participan directamente en la creación de la obra escénica.

«Creo que todos y todas somos coautores de la obra escénica, que no es lo mismo que la obra dramática escrita. Lo que se ve en el escenario es una cocreación», ha defendido.

En este sentido, ha recordado que una representación cambiaría por completo sin iluminación, escenografía, vestuario, música o espacio sonoro.

Por ello, desde la asociación profesional que ayudó a fundar hace catorce años trabajan para que estos creadores sean reconocidos «no solamente moralmente, sino también económicamente».

Sanz ha defendido que todas las producciones deberían contar con un escenógrafo, incluso aquellas que disponen de pocos recursos.

«Si no tienes dinero, contrata a un escenógrafo», ha resumido, argumentando que estos profesionales no están para incrementar el gasto, sino para conseguir contar más utilizando menos elementos.

«Aunque en el espacio haya una silla, esa silla tiene que ser una única silla. Hay que decidir por qué esa silla y por qué se elige», ha manifestado, subrayando que cuidar la puesta en escena supone también mostrar respeto hacia el público.

UN HOMENAJE A TODA UNA PROFESIÓN

Respecto al homenaje recibido en Almagro, Sanz ha asegurado que supone una «alegría enorme», pero también una mayor responsabilidad y cierto «miedo al fracaso», debido a las expectativas que generan los premios y reconocimientos.

A diferencia de los premios Max, vinculados a montajes concretos, ha destacado que el reconocimiento del Festival de Almagro valora el conjunto de su carrera. «Es un reconocimiento a toda mi profesión y a una profesión en general, que es la escenografía y el vestuario», ha indicado.

La creadora participó por primera vez en el festival en 1995, cuando pudo trabajar en el Corral de Comedias. Tres décadas después, ha recordado el «respeto» que sintió al llegar por primera vez a un municipio completamente volcado con el teatro.

Entre sus próximos proyectos figura su trabajo como comisaria del Pabellón Español en la Cuatrienal de Praga de 2027, un encuentro internacional en el que participan más de 70 países y escuelas especializadas en escenografía, vestuario, iluminación, arquitectura efímera y otras disciplinas vinculadas a la plástica escénica.

Sanz pretende aprovechar esta cita para mostrar fuera de España el trabajo de los profesionales españoles, pero también para conseguir que la Cuatrienal y la importancia de la escenografía sean más conocidas dentro del país.

Además, prepara nuevos proyectos con Aracaladanza, el Centro Dramático Nacional y el dramaturgo Juan Mayorga.

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