Esta semana se pone en marcha en la localidad de Almodóvar del Campo la recogida selectiva de biorresiduos a través del nuevo contenedor marrón, actuación que se ajusta a normativa de la Unión Europea (UE) y que coordina en la provincia el Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de Ciudad Real al que está adscrito el Ayuntamiento.
Este servicio persigue la separación de la materia orgánica en los hogares para que estos restos dejen de ser inservibles y puedan ser convertidos en compost de alta calidad como abono para campos y jardines, en lo que se considera un compromiso ciudadano con el ciclo de la economía circular.
En los nuevos contenedores marrones, distinguibles además por tener un tamaño ligeramente menor, deben depositarse y preferiblemente en bolsas compostables, restos de fruta, verdura, carne, pescado, cáscaras de huevo, pan, frutos secos, posos de café e infusiones, así como tapones de corcho natural, serrín y papel de cocina o servilletas sucias de comida.
Es vital no contaminar este contenedor con pañales, compresas, toallitas, colillas, cenizas o excrementos de ningún tipo o tierra usada por mascotas felinas, ya que estos elementos impiden la fabricación del compost y deben ir obligatoriamente al contenedor gris como hasta ahora.
La importancia de la medida, según informa el Consorcio RSU Ciudad Real al Consistorio, reside en que el 41% del contenido de una bolsa de basura convencional es materia orgánica que, hasta ahora, terminaba en plantas de tratamiento y vertederos, generando gases de efecto invernadero y encareciendo los procesos de gestión de residuos.
Por tanto, la implantación de los contenedores marrones, que van a tener una frecuencia inicial de vaciado semanal, permite aligerar el contenedor gris, que ahora se destinará a otros tipos de restos no orgánicos, y asegurar que casi la mitad de los residuos domésticos tengan una segunda vida útil.
La concejala de Medio Ambiente, Noelia Guarnizo, explica que “somos conscientes de que separar requiere un compromiso diario, pero es la única vía para poder aprovechar unos restos que son útiles” pues, atendiendo a las reglamentaciones vigentes, “hoy día se busca que nuestros pueblos y nuestras vidas sean lo más sostenibles y eficientes posible”.
Guarnizo subraya que esta medida evita sanciones medioambientales y reduce el impacto negativo en el planeta, animando a la población a ver en el biorresiduo “un abono para nuestra propia tierra y no como una basura más”, por lo que, para facilitar su depósito y posterior retirada, se han instalado quince puntos de recogida en todo el casco urbano.
Emplazamientos
Las ubicaciones son Avenida Estación con Ronda del Prado; Ronda de San José, junto al supermercado La Despensa; calle San Miguel, número 29; calle San Sebastián con carretera de Brazatortas; Plaza del Pilar, a la altura de la Comisaría de Policía Local; calle Doctor Fleming, por el Parque ‘Adolfo Suárez’; y calle Rafael Alberti, en las inmediaciones de la Residencia de Mayores ‘El Pinar’.
También en las calles Virgen del Prado, número 8; Huertas, en el parking municipal; Darro, uno frente a Mesón ‘Gallardo Vizcaíno’ y otro en el número 16; en Plaza de la Constitución con calle Ramón y Cajal; calle San Antón, número 2; calle Orden de Calatrava, número 9; y calle Cuerda, a la altura del número 65.
Por otro lado, desde el Consorcio RSU Ciudad Real se insta a los vecinos a utilizar de forma conveniente a su uso los cinco tipos de contenedores de recogida de restos y residuos domiciliarios, el nuevo marrón para biorresiduos u orgánicos; envases en los amarillos; papel y cartón, en los azules; vidrio, en los iglús verdes; y el resto en los grises.
Este proyecto, financiado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España con fondos NextGenerationEU, representa un compromiso compartido entre la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación Provincial y el propio Ayuntamiento para asegurar un futuro más limpio para Almodóvar del Campo.













