El Pleno del Ayuntamiento de Ciudad Real ha aprobado por unanimidad el nombramiento de los Ciudadanos Ejemplares 2026, una distinción con la que el Consistorio reconoce públicamente a personas cuya trayectoria personal, profesional y humana constituye un ejemplo de servicio, compromiso y dedicación a la ciudad.
La Corporación municipal acordó conceder este reconocimiento, a propuesta de alcaldía, ex aequo, a José Molina Cabildo, Francisco Gómez Díaz de la Rosa, José Samuel Guerrero Guerrero, Manuel José Carpintero Manzanares y, a título póstumo, a Eduardo Rodríguez Sánchez, tras valorar los méritos de las candidaturas presentadas por diferentes instituciones, entidades y particulares de Ciudad Real.
La propuesta aprobada destaca que las candidaturas son complementarias y reflejan la riqueza cultural, social y humana que caracteriza a Ciudad Real, poniendo en valor trayectorias vinculadas a la medicina, la enfermería, la investigación, la divulgación científica, el deporte, el movimiento vecinal y la promoción de la ciudad.
El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha destacado que el nombramiento de los Ciudadanos Ejemplares 2026 supone “una gran fiesta para la ciudad”, al reconocer a personas “referentes” que representan lo mejor de la sociedad ciudadrealeña. Cañizares ha felicitado a todos los distinguidos y ha trasladado también su enhorabuena a la propia ciudad “por la capacidad de hablar bien de nosotros mismos y de reconocer a quienes hacen grande Ciudad Real”. El primer edil ha subrayado que estos reconocimientos públicos son una forma de agradecer y poner en valor trayectorias de compromiso, dedicación y servicio a los demás.
Entre los reconocidos figura el doctor José Molina Cabildo, referente de la medicina ciudadrealeña tras más de cuatro décadas de ejercicio profesional, reconocido por su excelencia médica y por la cercanía y humanidad con las que ha acompañado a generaciones de vecinos.
También ha sido distinguido el doctor Francisco Gómez Díaz de la Rosa, cuya dilatada trayectoria como médico, especialmente en la atención a personas mayores y durante los momentos más difíciles de la pandemia, ha estado marcada por su vocación de servicio y su compromiso con los pacientes y sus familias.
El Pleno ha reconocido igualmente a José Samuel Guerrero Guerrero, enfermero, impulsor del asociacionismo, del deporte y de las tradiciones populares de Ciudad Real, cuya intensa implicación profesional y social le ha convertido en una figura muy vinculada a la vida de la ciudad.
La distinción recaerá además en Manuel José Carpintero Manzanares, maestro, explorador y divulgador científico, fundador de la Sociedad Astronómica y Geográfica de Ciudad Real y promotor de numerosos proyectos que han llevado el nombre de la ciudad al ámbito nacional e internacional.
Finalmente, el Ayuntamiento concederá, a título póstumo, el reconocimiento al doctor Eduardo Rodríguez Sánchez, pionero de la endoscopia digestiva en Castilla-La Mancha y uno de los grandes referentes de la medicina en Ciudad Real, cuya trayectoria profesional estuvo marcada por la innovación, el servicio público y la dedicación a varias generaciones de pacientes.













Yo también me presento, soy alto y guapo, el pueblo me merece..
Todos seguro que muy merecidos, pero estoy viendo que por no decirle que no a nadie y quedar bien, en unos años se da la distinción a veinte por año, y eso acaba desmereciendo. Primero, a los que se lo dan, porque acaban diluidos en una fila de gente, y segundo haciendo el acto tedioso. Yo creo que debería ser como tradicionalmente, uno o dos por año, que merezcan la máxima distinción. Tiempo al tiempo
Cualquier ciudadano que cumpla con las obligaciones que marca la ley debería ser candidato a ciudadano o ciudadana ejemplar. Creo que estas distinciones no tienen cabida en los tiempos que corren. Son rancias y sin sentido. Y si encima vemos los nombres de los seleccionados con mas motivo. Estas personas no han hecho otra cosa en la vida diferente a lo de muchísimos ciudarrealeños o ciudarrealeñas pero claro, no tienen padrinos o no están cerca de determinados circulos políticos o empresariales. Lo dicho: el máximo exponente del caciquismo y catetismo provinciano.
Tu lo que tienes que hacer es no pasar montado en bici por las plazas y aceras.