Ramón Castro Pérez.– Salir hacia ninguna parte, caminando si es necesario. Donde te lleven los pies sin dar oportunidad a un porqué. Salir de aquí, de esto, de todo y de nada. Ya habrá tiempo para pensar que debí quedarme quieto, pues todo resultó en un sueño. En el mejor de los casos, en nada; en el peor, atrapado en un destino sin opción de regreso, sin que pueda, ya, volver a salir de aquello que soy.












