El delegado provincial de Economía, Empresas y Empleo, Miguel Díaz-Brazales, ha valorado de forma muy positiva los datos correspondientes al mes de julio, que sitúan a la provincia de Ciudad Real en un máximo histórico de afiliación a la Seguridad Social con 187.539 personas, superando por primera vez el anterior récord alcanzado en 2008.
Díaz-Brazales ha señalado que “la provincia de Ciudad Real está de enhorabuena porque hemos alcanzado el récord histórico de empleo”, un dato que confirma la fortaleza del mercado laboral y la eficacia de las políticas de impulso al empleo desarrolladas por el Gobierno de Castilla-La Mancha en colaboración con el tejido productivo.
El responsable provincial ha destacado que estas cifras suponen un nuevo hito para la provincia y “nos anima a seguir trabajando en esta misma línea para mejorar año tras año las oportunidades de empleo y el desarrollo económico”.
En este sentido, ha recordado que desde que Emiliano García-Page asumió la Presidencia de Castilla-La Mancha, la provincia de Ciudad Real ha sumado 36.000 personas afiliadas a la Seguridad Social y 29.500 desempleados menos, una evolución que evidencia el cambio experimentado por el mercado laboral en la última década.
Respecto a los datos del paro registrado, Miguel Díaz-Brazales ha explicado que el mes de julio refleja un ligero incremento de 175 personas desempleadas, una variación habitual en determinados sectores durante este periodo del año que, sin embargo, no altera la tendencia positiva de fondo.
De hecho, el delegado provincial ha puesto en valor que, desde el inicio de la presente legislatura, la provincia cuenta con 4.000 personas menos en situación de desempleo y casi 7.900 afiliadas más a la Seguridad Social, indicadores que consolidan la buena evolución del empleo en Ciudad Real.
Por último, Díaz-Brazales ha atribuido estos resultados al “trabajo conjunto con todos los sectores productivos y con los agentes sociales”, al tiempo que ha destacado que Castilla-La Mancha se ha consolidado como una región donde “el diálogo, la estabilidad y la certidumbre han sido las señas de identidad durante estos últimos once años”, favoreciendo la inversión, la creación de empleo y el crecimiento económico.












