El Gobierno de Castilla-La Mancha ha culminado la implantación de la transfusión sanguínea prehospitalaria en los cuatro helicópteros sanitarios del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), un avance que permitirá garantizar esta capacidad asistencial en cualquier punto del territorio regional y seguir mejorando la respuesta a los pacientes con hemorragias graves y otras situaciones críticas antes de su llegada al hospital.
El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha visitado hoy la base del helicóptero sanitario Gigante 4, en Toledo, donde ha destacado que este proyecto “vuelve a demostrar que la innovación sanitaria solo tiene sentido cuando sirve para salvar vidas y para ofrecer la misma respuesta asistencial a cualquier ciudadano, viva donde viva”.
Con la incorporación de los helicópteros con base en Toledo y Albacete al programa de transfusión prehospitalaria, el Gobierno regional completa un despliegue iniciado en 2014 con el helicóptero de Ciudad Real y ampliado posteriormente al de Cuenca. Con ello se da cumplimiento al compromiso adquirido por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, de extender esta capacidad asistencial a los cuatro helicópteros sanitarios, consolidando un modelo pionero que sitúa a la región entre los sistemas de emergencias más avanzados del país.
“Hoy podemos decir que cualquier ciudadano de Castilla-La Mancha que sufra una hemorragia grave y precise una transfusión urgente puede recibir ese tratamiento incluso antes de llegar al hospital. Estamos acercando la medicina crítica al lugar donde se produce la emergencia, porque en estos casos cada minuto cuenta”, ha afirmado Fernández Sanz.
La transfusión precoz constituye una de las actuaciones más determinantes para aumentar la supervivencia de pacientes con hemorragias masivas derivadas de accidentes de tráfico, traumatismos graves, hemorragias digestivas, roturas de aneurisma u otras situaciones de extrema gravedad. La evidencia científica demuestra que cada minuto de retraso en el inicio de un protocolo de transfusión masiva incrementa la mortalidad aproximadamente un cinco por ciento, por lo que disponer de esta capacidad desde el primer momento resulta decisivo.
Además de atender directamente a los pacientes, los helicópteros sanitarios actúan como auténticos “bancos de sangre volantes”, pudiendo suministrar componentes sanguíneos a otras unidades de emergencias cuando la situación lo requiere y reforzando así la capacidad de respuesta del conjunto del sistema sanitario regional.
Un modelo de referencia nacional
Castilla-La Mancha fue la primera comunidad autónoma de España en implantar un programa de transfusión sanguínea prehospitalaria mediante helicópteros sanitarios y, más de una década después, continúa siendo el referente nacional en este ámbito gracias a la experiencia acumulada y a la consolidación de un modelo organizativo y asistencial único.
Hasta la fecha, el SESCAM ha realizado 134 transfusiones sanguíneas extrahospitalarias, la mayor actividad registrada por un sistema regional de emergencias en España. Además, Castilla-La Mancha sigue siendo la única comunidad autónoma que mantiene esta prestación disponible durante las 24 horas del día, permitiendo iniciar la transfusión “a pie de paciente”, allí donde se produce la emergencia.
Este liderazgo ha sido posible gracias al trabajo coordinado de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario y de los Centros Regionales de Transfusión, que han desarrollado un modelo logístico de alta seguridad que garantiza la conservación, trazabilidad y disponibilidad permanente de los componentes sanguíneos en todos los helicópteros del SESCAM.
El consejero ha querido reconocer expresamente el trabajo de todos los profesionales implicados en este proyecto. «Detrás de este avance hay muchos años de esfuerzo, innovación y coordinación entre los equipos de emergencias, los centros de transfusión y los profesionales sanitarios. Gracias a ellos, Castilla-La Mancha vuelve a situarse a la vanguardia de la atención a las emergencias sanitarias», ha señalado.
La siguiente fase: extender la capacidad de transfusión a las unidades terrestres
Tras culminar el despliegue en la flota aérea, el Gobierno de Castilla-La Mancha iniciará el próximo mes de septiembre una nueva fase del programa destinada a incorporar progresivamente la capacidad de transfusión sanguínea a las unidades móviles terrestres de emergencias, priorizando aquellos recursos con mayor necesidad asistencial y estratégica.
“Nuestro compromiso no termina aquí. El siguiente paso será llevar esta capacidad también a las unidades terrestres para seguir acercando la medicina crítica avanzada allí donde se encuentra el paciente. Queremos que el tiempo juegue cada vez más a favor de la vida”, ha anunciado Fernández Sanz.
Así, Castilla-La Mancha será la primera comunidad autónoma de España en incorporar la transfusión sanguínea a las UVI móviles del sistema público de emergencias, ha explicado el consejero, quien ha precisado que el objetivo inicial en esta nueva etapa es implantar este procedimiento en cinco UVI’s móviles, una por provincia, comenzando el despliegue en la unidad de Guadalajara.
La ampliación de este ambicioso proyecto coincide además con el vigésimo quinto aniversario del Servicio de Transporte Sanitario Aéreo de Castilla-La Mancha, que desde su puesta en marcha en 2001 ha realizado más de 43.600 intervenciones y dispone actualmente de una red de 237 helipuertos y helisuperficies distribuidas por toda la Comunidad Autónoma, lo que permite ofrecer una respuesta rápida y especializada incluso en las zonas más alejadas del territorio.
Durante la visita el consejero de Sanidad ha estado acompañado por el director de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario, Alberto López Ballesteros, y parte de su equipo directivo, la tripulación de Gigante 4 y profesionales del Centro Regional de Transfusiones de Toledo-Guadalajara.












