Comunicado.- La Junta de Personal denuncia la grave situación que atraviesa el Servicio de Vigilancia de la Salud del personal funcionario, que lleva 16 meses sin disponer de personal médico, una circunstancia que compromete seriamente la adecuada prestación de una actividad esencial en materia de prevención de riesgos laborales.
La vigilancia de la salud constituye un pilar fundamental de la prevención, ya que permite realizar los reconocimientos médicos, valorar la aptitud de las personas trabajadoras para el desempeño de sus funciones, detectar de forma precoz posibles daños derivados del trabajo y adoptar las medidas preventivas necesarias para proteger la salud del personal.
La ausencia prolongada del personal médico del trabajo está provocando retrasos e importantes limitaciones en la prestación de este servicio lo que repercute directamente en la protección de la salud del personal empleado público y dificulta el cumplimiento de las obligaciones preventivas que corresponden a la Administración como empleadora.
Resulta especialmente preocupante que, transcurridos dieciséis meses, no se haya adoptado una solución estable que garantice el funcionamiento normal del Servicio de Vigilancia de la Salud. La prevención de riesgos laborales no puede quedar relegada a un segundo plano ni depender de soluciones provisionales que no resuelven el problema de fondo.
La Junta de Personal exige a la Administración que adopte de manera urgente las medidas necesarias para cubrir la plaza de personal médico y restablecer la normalidad en el Servicio de Vigilancia de la Salud, garantizando así una adecuada protección de la salud del personal funcionario y el cumplimiento de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales.
La seguridad y la salud de los empleados públicos deben ser una prioridad. Mantener durante más de un año un servicio esencial sin el personal sanitario responsable supone una situación inadmisible que requiere una respuesta inmediata por parte de la Administración.










