UGT Servicios Públicos ha señalado que los planes de igualdad representan una herramienta imprescindible para transformar las condiciones laborales. A pesar de ello, ha podido constatar que muchas administraciones públicas, como ocurre también en las empresas privadas, consideran que el plan de igualdad termina cuando se firma y se registra, sin que exista un compromiso serio para dotarlo de medios y un seguimiento y evaluación de los resultados.
En una rueda de prensa celebrada hoy en Toledo, la secretaria de Mujer e Igualdad de UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha, Lola Hernández, ha denunciado que muchos planes quedan reducidos a un cumplimiento meramente formal. Por ello reclamaba tanto a la Junta de Comunidades como a la Federación de Municipios y Provincias de Castilla-La Mancha la elaboración de un mapa público y actualizado de los planes de igualdad existentes en ayuntamientos y diputaciones a través del que analizar si estos planes cuentan con un diagnóstico, con una evaluación, con una comisión de seguimiento… “También sería preciso comprobar si las entidades están adoptando las medidas para corregir las desigualdades”, desigualdades que en el sector público se traducen en una brecha salarial del 15,1% en Castilla-La Mancha.
Lola Hernández demandaba transparencia y, al igual que el Gobierno regional ha creado una red de municipios por la igualdad y diversidad, “dar un paso más e impulsar una red de entidades locales por la igualdad real y retributiva”.
UGT subraya que la desigualdad laboral no aparece únicamente alrededor del 8 de marzo ni se limita a la diferencia salarial. También se manifiesta en el acceso al empleo estable, la parcialidad, las interrupciones de la carrera profesional, las dificultades para acceder a la formación o la promoción, la distribución de las responsabilidades de cuidados y la infravaloración de numerosos trabajos feminizados.
Insta a administraciones, fundaciones y entidades públicas a tomarse en serio la elaboración y aplicación de los planes de igualdad, con la participación efectiva de la representación sindical y con profesionales y equipos especializados para analizar la igualdad retributiva y valorar correctamente los puestos de trabajo. “No aceptamos elegir entre ningún plan y cualquier plan. Queremos un plan necesario, negociado y útil. No queremos planes para cubrir un expediente o quedar archivados hasta su renovación, sino medidas capaces de producir cambios reales en los centros de trabajo”.
La secretaria de Mujer e Igualdad de UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha hacía mención expresa al sector de los cuidados y es que “un plan de igualdad no puede resolver por sí solo problemas estructurales como la falta de personal, la temporalidad, los bajos salarios o la insuficiencia de financiación. Sin embargo, debe analizar cómo afectan estas situaciones a la plantilla y proponer medidas dentro de su ámbito de actuación. No puede haber cuidados dignos con empleos indignos. No se puede proteger adecuadamente a las personas más vulnerables precarizando a quienes las cuidan, educan, atienden o acompañan”.
Entiende que una administración no es ejemplar por declararse igualitaria. Lo es cuando puede demostrar que negocia, aplica, informa, evalúa y corrige. Ponía el caso concreto del Ayuntamiento de Toledo, con un plan de igualdad firmado para el periodo 2024-27 “pero del que no sabemos nada, ni cuál es su grado de aplicación ni qué medidas se han adoptado”.
UGT Servicios Públicos pide diagnósticos rigurosos, negociación real, medidas adaptadas a cada centro de trabajo, responsables identificados, calendarios, indicadores, recursos humanos y económicos, comisiones de seguimiento activas, evaluaciones periódicas y revisión de las medidas que no produzcan resultados.
“La igualdad no se firma: se aplica. Firmar es comprometerse; cumplir es transformar”, concluía Lola Hernández.










