Si la lluvia impidió que la Virgen del Prado procesionara el pasado 15 de agosto por las calles de la ciudad, este sábado sí que ha podido recibir el cariño de cientos de personas que han iluminado con sus velas, un trayecto no exento de vítores, aplausos, cánticos, pétalos de rosas, de cohetes y de bengalas a su llegada a la Catedral.







A las ocho de la tarde, tal y como estaba previsto, se abrían las puertas del templo catedralicio para que los ciudadrealeños vieran a su patrona perfumada con el olor que desprendían los nardos que engalanaban su trono. Allí permanecería cerca de una hora antes de iniciar un recorrido distinto al de otros años, en concreto, se han introducido cambios en el tramo de la Plaza Mayor, María Cristina, Feria y Prado. A destacar otras novedades como el bordado de las bambalinas del paso, los trajes del cuerpo de acólitos, y cuatro petaladas organizadas por los jóvenes de la hermandad de la virgen, dos en la C/Azucena, Estación Vía Crucis y a la salida de la Plaza Mayor.
El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, encabezaba la amplia representación de la corporación municipal en la procesión, el portavoz del grupo municipal Vox, Iván Mora, ha sido el encargado de portar el pendón municipal y lo hacía escoltado por dos maceros. La Banda de Música de Ciudad Real se ha encargado del acompañamiento musical.
Al término de la procesión se ha procedido al traspaso del cetro de hermana mayor a María Luisa Fernández – Bravo Serrano, quien ejercerá dicho cargo este año en virtud del turno de antigüedad.
La Virgen del Prado regresará a su camarín la mañana del lunes 24 de agosto.










