El odre o pellejo es uno de los recipientes más antiguos utilizados por el ser humano. Existen numerosas pruebas de su utilización en la antigua Grecia y en Egipto, así como en otras diferentes civilizaciones antiguas en las que nuestros antepasados lo tenían como un utensilio muy apreciado.
Se puede considerar el odre como el antecesor de la moderna bota que tan famosa es en nuestra querida España.
Las pieles que se usaban para hacer odres eran de cabra y oveja. En algunas ocasiones, se conservaba el pelo del animal en los odres destinados a contener leche, mantequilla, queso y agua. Sin embargo, se requería un proceso más completo de curtido en los odres utilizados para aceite y vino. Su capacidad oscilaba entre 2 y 5 litros.
El odre solía hacerse de la siguiente manera:
- Primero, se mataba un animal, al que se desollaba.
- Luego, se procedía a retirar cuidadosamente la piel, de modo que no fuese preciso abrirlo en canal.
- Se curtía la piel y se cosían todas las aberturas, excepto una. Si los pellejos no estaban bien curtidos, el líquido adquiría un sabor desagradable.
- Finalmente, la abertura no cosida, que podía ser el cuello o una de las patas, se dejaba sin coser y se cerraba con un tapón o cordel.
Era el recipiente más generalizado en la antigüedad para transportar grandes cantidades de vino. También se usaba para servir vino en la mesa.
Tanto en la biblia como en los evangelios, se citan los odres haciendo varias comparaciones y parábolas. El propio Jesucristo lo menciona varias veces.
Hay un dicho popular: nadie echa vino nuevo en odres viejos, el vino nuevo puede reventar el odre viejo. La metáfora es muy sugerente: las ideas revolucionarias no son, por sí solas, suficientes para generar cambios; estos solo se producen cuando las nuevas ideas fermentan en una estructura de pensamiento dispuesta a expandirse, tal como un odre nuevo.
También y de forma coloquial, se llama odre a una persona muy bebedora.
Los sinónimos de odre son: pellejo, cuero, corambre, bota, botillo y varios más. Como en otras cosas y artículos, el nombre cambia según las zonas en que se utiliza.
El vino en los odres burbujea y se expande a medida que se liberan los gases de la fermentación. Un odre fresco y flexible puede absorber dicha expansión y envejecer lentamente con el vino hasta que finalice el proceso de fermentación.
Los antiguos griegos celebraban durante las fiestas Dionisias rurales áticas, el segundo día, las fiestas de las Ascolias (askolia, del griego askos, «odre»), en las que se hacía el askoliasmos, una especie de concurso cuyo objetivo era permanecer el mayor tiempo posible en equilibrio sobre un odre lleno de vino y aceite.
La foto del odre se hizo en la exposición del Quijote que se celebró en el auditorio en 2003. Muchos de los artículos de aquella exposición están en el museo Etnológico, el odre y otras cosas más, se debieron perder en alguna mudanza.










