El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, se ha comprometido este viernes a que, cuando llegue al Gobierno de Castilla-La Mancha, aplicará el principio de prioridad de la cuenca cedente para garantizar que el agua de la región se destine, en primer lugar, a atender las necesidades de los agricultores y ganaderos castellanomanchegos.
Así lo ha confirmado durante su intervención ante los miembros de la Mesa del Agua del PP-CLM, celebrada en Alcázar de San Juan, donde Núñez ha asegurado que “no vaya ni una sola gota de agua al Levante ni a ningún otro lugar en tanto en cuanto no haya regado el último agricultor de Castilla-La Mancha”.
El presidente regional del PP ha defendido que el agua “no es una cuestión sectorial ni territorial”, sino “vida, empleo, economía y riqueza”, especialmente en el medio rural, y ha advertido de que “sin agua no habrá viñedo, no habrá olivar, no habrá pistachos, no habrá hortofrutícolas; sin agua no habrá ganadería y sin ganadería no habrá queso manchego; y sin agua no habrá relevo generacional”.
Por ello, ha garantizado que el Partido Popular “va a defender el agua que necesita nuestro campo siempre, frente a quien sea y donde sea necesario”, porque “para que Castilla-La Mancha tenga futuro, hay que garantizar el futuro del agua”.
Núñez ha denunciado que, después de más de once años de Gobierno de Emiliano García-Page, el balance de la política hídrica socialista se resume, a su juicio, en “menos agua, menos derechos, más incertidumbre y más recortes”, a la vez que “mucho titular, mucho anuncio, mucha fotografía, pero muy poca agua”, ha lamentado, señalando que la política hidráulica “no se mide por las alegaciones que se presentan a un documento, ni por la contundencia con la que se escribe una nota de prensa”, sino por la capacidad de ejecutar infraestructuras, garantizar derechos y ofrecer seguridad jurídica a quienes trabajan la tierra.
En este sentido, ha reclamado que la política de agua se mida por la regularización de los pozos de aguas prioritarias, la ejecución de infraestructuras hídricas, la modernización de regadíos, la reutilización de aguas y la seguridad jurídica de agricultores y ganaderos. “Los agricultores no riegan con alegaciones. Los agricultores y los ganaderos no trabajan el campo con soflamas y titulares. Las cooperativas no sostienen miles de empleos con fotografías institucionales”, ha afirmado.
Page sigue teniendo el Pacto Regional por el Agua en un cajón
El presidente del PP-CLM ha reivindicado el Pacto Regional por el Agua firmado hace casi seis años entre el Gobierno regional, el Partido Popular y alrededor de 40 entidades, un acuerdo que, según ha recordado, debía servir como punto de partida para establecer una estrategia hídrica consensuada para Castilla-La Mancha.
Núñez ha recordado que aquel pacto contemplaba, entre otras cuestiones, la elaboración de una auditoría hídrica regional, un mapa de necesidades presentes y futuras, inversiones en infraestructuras y modernización de regadíos, planes de reutilización y la defensa de la prioridad de la cuenca cedente. Sin embargo, ha denunciado que el Ejecutivo de García-Page guardó el Pacto del Agua en un cajón”y “no ha cumplido ni una sola coma”.
A su juicio, el Gobierno socialista ha convertido un acuerdo histórico “en una fotografía y en propaganda, pero no en una herramienta para asegurar el agua al campo”.
Critica el veto de Page a la declaración institucional propuesta por el campo
Núñez también ha censurado que el Gobierno regional y el PSOE impidieran que el Parlamento autonómico aprobara una declaración institucional conjunta sobre agua propuesta por las organizaciones agrarias y las cooperativas agroalimentarias. “Quien presume de consenso impidió el consenso que el campo lideraba en el Parlamento de Castilla-La Mancha”, ha afirmado.
Así, ha defendido que “la unidad no puede ser una excusa para callar a los demás, ni el consenso puede ser un arma para que todos aceptemos la inacción del Gobierno y la falta de gestión”.
Paco Núñez ha alertado igualmente de las consecuencias que puede tener para el campo manchego la aplicación de la Directiva Marco del Agua y ha advertido de que el escenario actual amenaza a miles de explotaciones agrícolas. Ha señalado que está en juego el futuro de alrededor de 4.500 explotaciones, cerca de 21.000 hectáreas de cultivo y miles de empleos vinculados al campo manchego, y ha defendido la necesidad de ampliar los plazos para permitir que Castilla-La Mancha pueda adaptar sus explotaciones y cumplir los objetivos medioambientales mediante inversiones y alternativas.
En este contexto, ha contrapuesto la posición del Partido Popular a la del PSOE y ha recordado que él mismo, junto al portavoz del PP en materia de agua, ha trasladado a la Comisión Europea la necesidad de ampliar el plazo y ha comprometido el cumplimiento de la normativa mediante las inversiones necesarias.
A continuación, el presidente del PP-CLM ha avanzado las principales medidas que pondrá en marcha cuando llegue al Gobierno regional. En primer lugar, ha anunciado que resolverá “los expedientes de las aguas prioritarias del Alto Guadiana” para regularizar los pozos y ofrecer seguridad y estabilidad a los agricultores de La Mancha.
Asimismo, ha comprometido un plan de infraestructuras hídricas para incrementar la superficie de regadío de Castilla-La Mancha y aproximarla a la media nacional, recordando que actualmente la región cuenta con un 15,9 por ciento de uso en regadío frente a más del 25 por ciento de media nacional. También ha anunciado la reactivación de infraestructuras estratégicas paralizadas, entre ellas actuaciones relacionadas con la presa de Montizón y el sistema de conexión entre Alcorlo y Beleña.
Igualmente, ha apostado por cumplir las concesiones de agua vinculadas a la Tubería Manchega para aliviar la presión sobre los acuíferos, especialmente en momentos de lluvias intensas, y favorecer la recuperación de espacios naturales como las Tablas de Daimiel. A ello ha sumado un plan de reutilización de aguas y un programa de modernización del campo para incorporar innovación y eficiencia a la agricultura y la ganadería de Castilla-La Mancha.
Por último, ha situado la política hídrica dentro de una estrategia nacional y ha respaldado el compromiso del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, de impulsar un Plan Nacional del Agua que permita recuperar el consenso y la planificación en materia hídrica. “Castilla-La Mancha estará en esa mesa cuando yo sea presidente, con nuestra posición clara, con nuestra posición nítida y con la defensa de nuestros agricultores por bandera”, ha asegurado.
Núñez ha concluido reafirmando su compromiso con el campo de Castilla-La Mancha y asegurando que el PP-CLM “peleará por cada gota de agua que necesita cada rincón de nuestra tierra”, porque “el futuro del campo es, en gran medida, el futuro de Castilla-La Mancha”.










