El crecimiento de los trabajadores autónomos extranjeros está evitando que Castilla-La Mancha entre en cifras negativas de afiliación al RETA. Entre julio de 2022 y julio de 2026, la región ha pasado de 150.928 a 151.457 trabajadores autónomos, lo que supone un incremento de apenas 529 afiliados en cuatro años.
Esta aparente estabilidad esconde, sin embargo, dos evoluciones completamente diferentes. Castilla-La Mancha ha perdido 3.328 autónomos de nacionalidad española, mientras que la afiliación extranjera ha aumentado en 3.857 trabajadores, pasando de 10.094 en julio de 2022 a 13.951 en julio de 2026.
En otras palabras, todo el crecimiento neto del RETA castellanomanchego desde 2022 procede de la afiliación extranjera. Sin su aportación, la comunidad tendría hoy más de 3.300 trabajadores autónomos menos que hace cuatro años.
La afiliación extranjera ha crecido un 38,2 % desde julio de 2022, mientras que la de nacionalidad española ha retrocedido un 2,4 %. Como consecuencia, los extranjeros han pasado de representar el 6,7 % del RETA regional al 9,2 %, aumentando su peso en 2,5 puntos en apenas cuatro años.
Los autónomos extranjeros sostienen el crecimiento del RETA
La evolución de los últimos cuatro años pone de manifiesto el papel que está adquiriendo el emprendimiento extranjero en Castilla-La Mancha. Frente al retroceso de los trabajadores autónomos españoles, la incorporación de extranjeros no solo ha compensado esa pérdida, sino que ha permitido que el balance global del RETA permanezca todavía en terreno positivo.
Esta realidad cobra especial importancia en una comunidad con una elevada dispersión territorial y con importantes dificultades de relevo generacional en el pequeño comercio, la hostelería, los servicios de proximidad y las actividades desarrolladas en el medio rural.
Por actividades, los trabajadores autónomos extranjeros tienen una presencia relevante en sectores como el comercio, la hostelería y la construcción, además de otras actividades profesionales y de servicios.
Una oportunidad para garantizar el relevo generacional
UPTA considera que Castilla-La Mancha debe incorporar esta realidad a sus políticas de trabajo autónomo y aprovechar el crecimiento del emprendimiento extranjero para afrontar uno de los principales retos de los próximos años: garantizar la continuidad de miles de pequeños negocios cuyos titulares se aproximan a la jubilación.
La organización propone mejorar el acceso al asesoramiento y la financiación, simplificar los procedimientos administrativos y desarrollar programas que permitan conectar a nuevos emprendedores con negocios viables que necesitan relevo. Para UPTA, esta estrategia resulta especialmente necesaria en los municipios rurales, donde el cierre de un pequeño establecimiento puede suponer también la desaparición de un servicio esencial para sus habitantes.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, señala que “los datos son contundentes: Castilla-La Mancha apenas ha ganado 529 autónomos desde 2022, pero en ese mismo periodo hemos incorporado casi 3.900 trabajadores extranjeros y perdido más de 3.300 autónomos españoles. Sin el emprendimiento extranjero, hoy estaríamos hablando de una pérdida importante de afiliación al RETA en la región”.
Abad subraya que “no vienen a sustituir actividad económica, sino a crearla y, en muchos casos, a darle continuidad. Castilla-La Mancha tiene que aprovechar esta realidad para afrontar el relevo generacional, especialmente en los pequeños municipios, y conectar a quienes quieren emprender con negocios que pueden desaparecer cuando sus actuales titulares se jubilen”.









