La diputada autonómica del Partido Popular de Castilla-La Mancha, María Gil, ha aseverado que el Informe PISA certifica que los once años de Page deterioran la calidad de la Educación Pública en Castilla-La Mancha.
Así lo ha mantenido Gil, quien ha destacado que Castilla-La Mancha no ha conseguido recuperar en ninguna de las tres competencias fundamentales los resultados que registraba en 2015, cuando comenzó la etapa de Page.
“El Informe PISA 2025 certifica que, después de once años de Emiliano García-Page al frente de Castilla-La Mancha, nuestro sistema educativo regional no ha recuperado en ninguna de sus tres competencias fundamentales los resultados que obtenía en 2015. La comparación oficial deja una pérdida de 38 puntos en comprensión lectora, 24 en matemáticas y 12 en ciencias”, ha señalado.
La diputada regional ha puesto especialmente el foco en la comprensión lectora, donde Castilla-La Mancha ha pasado de los 499 puntos de 2015 a los 461 de 2025. Para Gil, se trata de un dato especialmente preocupante porque la comprensión lectora constituye una competencia básica sobre la que se sustenta el aprendizaje del resto de materias.
En matemáticas, la puntuación regional ha pasado de 486 puntos en 2015 a 462 en 2025, mientras que en ciencias los 485 puntos actuales, pese a suponer una mejora respecto a 2022, siguen estando por debajo de los 497 puntos alcanzados hace una década.
María Gil ha advertido también de que la posición relativa de Castilla-La Mancha en la clasificación autonómica no puede utilizarse para construir un discurso triunfalista sobre la educación regional.
“Los datos desmienten cualquier lectura triunfalista basada exclusivamente en el puesto del ranking autonómico. Castilla-La Mancha aparece ahora mejor situada porque ha resistido mejor que otras comunidades un desplome generalizado, pero eso no significa que nuestro alumnado obtenga mejores resultados que hace diez años”, ha afirmado.
En este sentido, ha recordado que frente a PISA 2022 la región retrocede en lectura, pasando de 468 a 461 puntos; no registra una mejora apreciable en matemáticas, con 462 puntos frente a los 464 anteriores; y únicamente avanza en ciencias, donde pasa de 475 a 485 puntos.
“Castilla-La Mancha sube posiciones, pero no porque sus resultados hayan mejorado de manera generalizada, sino porque numerosas comunidades han sufrido un desplome todavía mayor. No podemos confundir una mejor posición relativa con una mejora de nuestro sistema educativo”, ha defendido.
Gil ha reconocido los datos positivos que recoge PISA 2025 para Castilla-La Mancha, especialmente en ciencias, donde la región mejora diez puntos respecto a 2022 y supera las medias española, europea y de la OCDE. Sin embargo, ha señalado que todavía existen importantes retos, ya que el 20% del alumnado regional no alcanza el nivel básico de competencia científica, lo que significa que uno de cada cinco estudiantes de 15 años se encuentra por debajo de ese nivel.
“Hay datos positivos que debemos reconocer, como la mejora en ciencias y los buenos indicadores de clima escolar, pero no podemos quedarnos ahí. El reto no es solamente evitar que nuestros alumnos se queden atrás, sino también impulsar el talento, las vocaciones científicas y la excelencia”.
Asimismo, la diputada regional ha añadido que no debemos olvidar que Castilla-La Mancha tiene también “una de las peores tasas de abandono educativo temprano de España”, con un 15,7% frente al 12,8% de la media nacional. “Son casi tres puntos de diferencia que demuestran que tenemos mucho trabajo por hacer. Necesitamos políticas que permitan a nuestros jóvenes tener más oportunidades y que garantice que ningún alumno se quede atrás”.
Por todo ello, la diputada regional ha reclamado al Gobierno de Castilla-La Mancha que deje de utilizar una mejora relativa en la clasificación autonómica como argumento para ocultar la evolución negativa de los resultados respecto a 2015.
“El Gobierno de Page debe dejar de convertir una mejora relativa del ranking en una cortina de humo y explicar por qué, después de once años de gestión, Castilla-La Mancha continúa por debajo de sus resultados de 2015 en lectura, matemáticas y ciencias”.
Gil ha defendido la necesidad de poner en marcha una estrategia regional de recuperación de la comprensión lectora y del razonamiento matemático, reforzar de manera temprana al alumnado con dificultades, aumentar el apoyo al profesorado, evaluar de forma transparente las políticas educativas y desarrollar un plan específico para elevar el porcentaje de alumnos que alcanzan los niveles más altos de competencia.
“Castilla-La Mancha necesita una educación pública exigente, equitativa y orientada a resultados. Once años después, el balance no puede medirse por los puestos que pierden los demás, sino por lo que aprenden nuestros alumnos. Y el dato central es incontestable: en lectura, matemáticas y ciencias la región sigue por debajo de 2015”, ha zanjado.









