La literatura, la interpretación y la música se unieron este miércoles en el Ateneo de Madrid en torno a Madre, la obra del escritor y poeta Manuel Juliá (Puertollano, 1954), en un recital en el que los textos del autor cobraron una nueva dimensión a través de la voz del actor Carlos Hipólito y de la música y las canciones interpretadas por Shuarma, vocalista del grupo Elefantes.
El encuentro, celebrado en el marco de la sección de Literatura y Música del Ateneo de Madrid, permitió trasladar al escenario los poemas y textos de “Madre”, un libro que Manuel Juliá dedica a su madre y que, al mismo tiempo, plantea una reflexión universal sobre el amor, la memoria, la ausencia y el significado de la figura materna.
Durante el recital, Carlos Hipólito puso su capacidad interpretativa al servicio de los textos de Manuel Juliá, mientras que Shuarma trasladó algunos de sus poemas al terreno musical, creando un diálogo entre palabra, emoción y melodía que permitió a los más de 200 asistentes acercarse a “Madre” desde una perspectiva diferente.
Carlos Hipólito, uno de los actores más reconocidos de la escena española, destacó la calidad literaria de los textos de Manuel Juliá y la satisfacción que supone poder llevarlos a un escenario. “Para cualquier actor es un placer y un lujazo poder decir esas palabras e intentar emocionar y comunicar emocionalmente con el público”, señaló Hipólito.
En este sentido, explicó que la relación que se establece entre el actor y quienes escuchan adquiere una especial relevancia en los momentos de silencio durante una actuación. “Los actores aprendemos a diferenciar muchos tipos de silencios. Hay silencios simplemente respetuosos y otros que son cómplices, y cuando se produce eso es una maravilla. La energía de la gente te llega enormemente”, afirmó.
La música tuvo un papel fundamental en el recital de la mano de Shuarma, encargado de musicar e interpretar algunos de los poemas incluidos en “Madre”.
El cantante reconoció que trasladar estos textos al terreno musical ha supuesto un reto, precisamente por la intensidad emocional que contienen. “Ha sido difícil, ha sido muy emocional y los textos te tocan profundamente. De ahí viene la dificultad”, explicó.
Sin embargo, esa misma intensidad fue también la que convirtió el proceso en una experiencia especialmente satisfactoria, además del privilegio de compartir escenario con sus amigos Hipólito y Juliá. “Ha sido muy bonito también. El lado bonito lo provoca la emoción de los textos”, señaló Shuarma, que definió el resultado como “una satisfacción”.
“Este es mi Bernabéu”
Para Manuel Juliá, la presentación de Madre en el Ateneo de Madrid ha tenido un significado especialmente emotivo, tanto por el carácter de la obra como por el lugar en el que se ha desarrollado el recital. “Este es un libro que tengo entre los más sentidos que he escrito. Es un libro dedicado a mi madre, pero que tiene como condición fundamental ser un reflejo del amor, del concepto madre, de la madre del mundo”, explicó el escritor.
Juliá destacó además la relevancia de presentar y trasladar al escenario su obra en una institución con el peso histórico y cultural del Ateneo de Madrid, vinculada a algunas de las grandes figuras de la literatura española. “Para mí estar aquí en Madrid, nada menos que donde han recitado Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y los grandes poetas españoles, y cuyas fotos están por aquí, es como para un futbolista del Madrid jugar en el Bernabéu. Este es mi Bernabéu”, afirmó el autor tras la experiencia.
El escritor explicó que “Madre” Madre nace de la experiencia personal y de su necesidad de escribir sobre su propia madre, pero trasciende esa vivencia individual para convertirse en una reflexión universal sobre el amor, la memoria y la figura materna en la que cualquier lector puede reconocerse. A través de la combinación de prosa y poesía, la obra reúne recuerdos y emociones que, en el escenario del Ateneo de Madrid, encontraron una nueva dimensión de la mano de Carlos Hipólito y Shuarma, convirtiendo la palabra de Juliá en una experiencia compartida de literatura, música y emoción.








