Brazatortas vive hoy, lunes 14 de septiembre, la jornada central de sus Fiestas Patronales en honor al santísimo Cristo de Orense pues, tras un intenso fin de semana inaugural, la localidad se dispone a compartir esta noche la solemne procesión de la imagen del patrón desde el templo parroquial de San Ildefonso.











La misma iglesia donde el pasado sábado se pudo escuchar el pregón pronunciado por Sara María Medina López, donde la joven repasó su propia biografía vinculada a la población torteña y quiso comenzar sus palabras con los versos de su bisabuelo Ángel, un poema que define a Brazatortas como “pueblo hidalgo castellano” y “alma de La Alcudia”.
Esta alusión tan simbólica sirvió para ilustrar cómo el sentimiento por este municipio del Valle de Alcudia trasciende a las personas y se convierte en una herencia viva que pasa de padres a hijos, tal y como quiso significar Sara María, vinculada desde los dos años a la Hermandad del Cristo de Orense.
Por eso, ante decenas de personas entre las que se encontraba el alcalde, Pablo Toledano, reflexionó sobre el significado de la devoción al referir que “una medalla puede ser pequeña, pero puede pesar muchísimo”, afirmó en referencia a cómo ese vínculo de su infancia se transformó, con los años, en una parte fundamental de su identidad.
Y refiriéndose a la imagen del Cristo de Orense, quien “habla en el silencio de la iglesia” y “cuando los anderos lo levantan sobre sus hombros”, Medina López compartió con los presentes su visión del patrón más allá del altar, destacando que “se echa a la calle para acompañar a su gente”, pasando despacio delante de las casas y las familias que han esperado todo el año para reencontrarse con Él, al igual que sucederá hoy también.
Para la pregonera, el patrón torteño es una presencia serena cuya mirada “acompaña y ante la que uno puede quedarse en silencio” y subrayó que no necesita palabras, es en la procesión donde realmente se entiende que en verdad “el Cristo forma parte de la vida del pueblo”.
La joven hizo también hincapié en la responsabilidad de los anderos, quienes “cada año ponen sus hombros al servicio de una tradición y de una devoción que viene de muy lejos”, haciendo que Brazatortas camine con su patrón “paso a paso, con esfuerzo, con respeto y con orgullo”.
Asimismo, Sara María reflexionó sobre el papel de las nuevas generaciones, señalando que una tradición no consiste únicamente en repetir actos cada año, sino en “transmitir”, algo que dio pie a hablar de su propia trayectoria como creyente desde los dos años de edad, concluyendo que el Cristo de Orense es el hilo conductor de la historia local.
«Porque cada paso del Cristo parece llevar consigo un poquito de nuestra historia. Vemos a nuestros abuelos, a nuestros padres, a nuestros hermanos y a quienes estuvieron antes”, dijo para concluir que Él es el “eslabón” que une a todos los torteños, con independencia de los años que hayan transcurrido.
La pregonera tuvo un recuerdo especial para sus abuelos, Julián y Felipa, conocida cariñosamente como ‘la Cheli’ y, con un tono emotivo y reflexivo, invitó a los torteños a valorar la “verdad” de su tierra, sus paisajes y sus ausencias, definiendo a Brazatortas como un lugar real, con sus días de sol y de frío, pero “siempre auténtico”.
Inauguración oficial
El inicio formal de las celebraciones tuvo lugar ayer, domingo 13 de septiembre, en la Plaza de la Constitución, con el acto del tradicional corte de cinta, que dio paso a la investidura de la reina de las fiestas, Marta Cuesta Gómez y sus damas de honor, Nerea Benavides Ramón y Manuela Usero Delgado.
Fue el colofón al recorrido en animoso pasacalles musical que previamente, desde las nueve de la noche, reunió a 25 peñas y cientos de integrantes, recorrió el casco urbano al ritmo de una charanga y cabezudos que dieron todo para demostrar el sano jolgorio festivo de estos días.
Cabe referir también que durante el acto junto al edificio consistorial, se presentó ante los vecinos una postal histórica del Cristo de Orense, un documento que una familia de la localidad viene custodiando durante más de 60 años, como símbolo de la continuidad devocional de Brazatortas que une a generaciones pasadas con las presentes.
El alcalde, Pablo Toledano, quiso ya anoche valorar la excelente acogida de los actos que este año programa el Ayuntamiento, resaltando el compromiso del equipo de Gobierno y la ciudadanía en el fomento de estas alternativas lúdicas, por cuanto “nuestras fiestas constituyen el momento de celebración más esperado cada año”.
Toledano no quiso dejar pasar la oportunidad de agradecer a los colectivos, peñas y asociaciones su dedicación para, deseando de parte de la Corporación municipal “unas felices fiestas”, compartir estos días de “emociones, tradiciones, amigos, reencuentros, pasión, música y devoción a nuestro patrón”.
Mañana martes y el miércoles, Brazatortas seguirá con sus tradicionales festejos taurinos, que incluyen sueltas de vaquillas por la Calle Real y festivales vespertinos de primer nivel, con la saga de los Puerto cabezarrubeños y rejones, concluyendo los actos el jueves.






