El Gobierno de Castilla-La Mancha ha defendido hoy ante las Cortes regionales un límite de gasto no financiero para 2027 de 10.019 millones de euros, que permitirá disponer de una mayor capacidad para financiar las políticas públicas; al mismo tiempo, mantener el “equilibrio presupuestario” y no incrementar el endeudamiento de la Comunidad Autónoma.
Así lo ha indicado el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, durante su intervención en el Parlamento autonómico, en el que ha explicado que este techo de gasto para el próximo ejercicio, acordado en Consejo de Gobierno el pasado 1 de septiembre y que hoy se ha debatido en las Cortes para su aprobación, se incrementa un 11,3% respecto a 2026, lo que supone disponer de 1.018 millones más, y constituye el “requisito previo” para acometer la elaboración del proyecto de Presupuestos Generales de la Junta de Comunidades para 2027.
En este contexto, Ruiz Molina ha destacado que el objetivo del Ejecutivo autonómico es que las nuevas cuentas entren en vigor el 1 de enero, dando continuidad a una práctica que caracteriza la gestión económica de Castilla-La Mancha, “cada vez más inusual en la política española”, y que permite disponer en plazo del principal instrumento que tiene el Gobierno regional para “cumplir los compromisos adquiridos con la ciudadanía”.
Un escenario económico positivo, pero marcado por la cautela
Durante su intervención, el consejero ha explicado que este límite de gasto no financiero se ha elaborado en un “contexto económico positivo” para la región y para el conjunto de España, con unas previsiones de crecimiento sostenido de la economía, aunque ha apelado a la “cautela” ante la “inestable” situación geopolítica internacional y sus posibles efectos sobre el comercio marítimo de mercancías, los precios de la energía y la inflación.
Según estas previsiones regionales, se espera finalizar 2026 con un crecimiento del PIB en términos reales del 2,4%, y para 2027 se ha previsto un crecimiento del 2%, en consonancia con lo que estiman los servicios de estudios más reputados, (BBVA, Hispalik o Unicaja). Unas previsiones, que como ha indicado, están avaladas por los principales servicios de estudios y respaldado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), quien también pone en valor la “metodología utilizada” para su elaboración.
Unas previsiones “prudentes” avaladas por múltiples indicadores, en materia de empleo, Castilla-La Mancha ha alcanzado las 962.100 personas ocupadas, el máximo histórico de la serie de la Encuesta de Población Activa (EPA), el paro ha descendido un 7,76%, hasta alcanzar el dato más bajo para este periodo desde 2008, siendo “la tercera comunidad autónoma con mayor crecimiento del empleo en el último año”.
En cuanto a la creación de empresas, se ha registrado en este mes de julio “su tercer mejor dato histórico”, y desde 2015 se han creado más de 25.000 empresas. En cuanto a las exportaciones, la venta al exterior desde 2015 ha crecido un 86%. Y en relación con el turismo, ha indicado que Castilla-La Mancha cerró 2025 con seis millones de pernoctaciones, siendo el mejor dato de su historia, y superó por segundo año consecutivo los tres millones de viajeros alojados.
Unos indicadores que ha sintetizado en el Índice de Confianza Empresarial, que encabeza la región con 10 puntos por encima de la media nacional, y que según ha señalado, refleja el “estado de ánimo del tejido empresarial y su confianza en la política económica del Gobierno regional”.
Un techo de gasto sustentado en 9.994 millones de ingresos no financieros
Durante su alocución, el titular de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, ha recordado que este límite de gasto no financiero comprende el gasto máximo en el que se puede incurrir a lo largo del próximo ejercicio, financiado con los ingresos propios que se esperan obtener en 2027, y que provienen del Sistema de Financiación Autonómica, de los tributos propios o cedidos que se gestionan desde la Administración autonómica, de las transferencias no finalistas de otras administraciones o de la Unión Europea, o del producto del endeudamiento, cuando se considera necesario.
En esta misma línea, el consejero ha continuado desglosando todos y cada uno de sus componentes. El primero, los ingresos propios de carácter no financiero que ascienden a 9.994 millones, variando con respecto al anterior ejercicio en un 9,6%. De esta cifra ha remarcado que el 86% son los ingresos que le corresponden a Castilla-La Mancha provenientes del sistema de financiación vigente. Además, incluye las entregas a cuenta correspondientes a 2027, que aumentan un 8,4%, 628 millones, respecto a las contempladas en 2026, y la liquidación del ejercicio 2025, que alcanza los 514,1 millones de euros.
Un elevado porcentaje, que como ha indicado, pone de manifiesto la importancia que tiene para la región “abordar de manera urgente la reforma del sistema de financiación autonómica”, reclamado por el presidente García-Page. Un sistema que sea “negociado y acordado multilateralmente” entre el Estado y el conjunto de las regiones, y que garantice el principio de igualdad entre la ciudadanía. Una postura, que como ha recordado, ya se mantuvo en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), en el que se votó en contra.
Por otro lado, está el resto de los ingresos de carácter no financiero, los 1.406 millones, es decir el 14%, que es para los que se ha estimado un crecimiento del 8%.
Déficit cero y sin aumentar el endeudamiento
El segundo elemento que determina el límite de gasto es el déficit. Para 2027, el Gobierno de España planteó para las comunidades autónomas un margen de déficit del 0,1%, una décima que habría permitido a Castilla-La Mancha disponer de aproximadamente 65 millones adicionales para financiar gasto público. Pero, esta senda de estabilidad, que contaba con el visto bueno del CPFF, fue rechazada por las Cortes Generales, con el voto en contra de PP y Vox.
Ante esta situación, el consejero ha indicado que el Ejecutivo autonómico ha optado por elaborar un techo de gasto para 2027 “con déficit cero”, lo que significa que el presupuesto regional se plantea en equilibrio y sin necesidad de incrementar el endeudamiento de la región, como ya se hizo en 2026.
Una decisión, ha dicho, que permitirá mantener una política presupuestaria prudente y, al mismo tiempo, hacerlo compatible con el compromiso del presidente García-Page de aprobar nuevas deducciones dirigidas a la ciudadanía y empresas de la región, para “seguir reduciendo la presión fiscal de Castilla-La Mancha”; así como con el incremento del gasto social, fundamentalmente con los pilares que sustentan el Estado del Bienestar, además de las inversiones en vivienda.
Y la tercera magnitud son los ajustes de contabilidad nacional, necesarios para expresar las cuantías presupuestarias en estos términos, y que para 2027 están previstos en 25 millones.
En el desarrollo del debate, el consejero también ha destacado el impacto que tendría para el territorio la condonación de parte de la deuda autonómica actualmente en tramitación. La propuesta supondría una reducción de 4.927 millones de deuda para la Comunidad Autónoma y un ahorro estimado de 760 millones en intereses durante los próximos años.
Y para concluir, ha defendido que el techo de gasto es una herramienta financiera “muy prudente”, al sustentarse en previsiones económicas contrastadas y no apelar al endeudamiento. Al mismo tiempo que proporciona al Gobierno regional capacidad para afrontar las “prioridades y compromisos adquiridos con la ciudadanía”, mejorando su calidad de vida, facilitando el acceso de los jóvenes a una vivienda, impulsando la actividad empresarial y la creación de empleo.






