La mina de wolframio ‘El Moto’, ubicada en Abenójar y explotada por la empresa Abenójar Tungsten (ABT), ha iniciado este viernes una nueva etapa con el comienzo de una explotación considerada estratégica para la Unión Europea, que prevé generar más de 400 empleos directos y reforzar el suministro europeo de un mineral esencial para sectores como la industria, la tecnología, la medicina o la defensa.






























El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el CEO de la empresa ABT, Gonzalo García San Miguel; el vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero; y la alcaldesa de la localidad, Verónica García, han sido los encargados de inaugurar la mina y el comienzo de la actividad minera.
La inauguración ha servido para poner dimensión a un proyecto que trasciende las fronteras de este pequeño municipio ciudadrealeño.
La propia Comisión Europea reconoció en 2025 la explotación como Proyecto Estratégico dentro de la Ley Europea de Materias Primas Fundamentales, con el objetivo de reforzar el suministro comunitario de tungsteno.
El presidente de Castilla-La Mancha ha resumido esa dimensión asegurando que lo ocurrido en Abenójar constituye «una de las noticias más importantes desde hace mucho para España» y también para Europa.
«Hay mucha gente importante, en China y Estados Unidos, que va a estar muy pendiente de lo que aquí pasa», ha advertido García-Page, quien ha situado el proyecto dentro de la pugna internacional por asegurarse recursos estratégicos.
El contexto explica buena parte de esa relevancia, ya que la Unión Europea considera el wolframio una materia prima estratégica por su importancia para las transiciones digital y verde, pero también para las industrias de defensa y aeroespacial.
«Más de la mitad de los conflictos que hay en el planeta son por los recursos», ha reflexionado García-Page antes de señalar que ‘El Moto’ puede ser «verdaderamente clave» para la autonomía estratégica de España y Europa.
El presidente regional ha incidido además en que no basta con extraer el mineral. «Aquí se podría producir el mineral como tantas cosas y que se fuera para otras plantas y se procesara en cualquier otro país», ha señalado, celebrando que la intención sea mantener también en Castilla-La Mancha la cadena de valor.
PUERTOLLANO TRANSFORMARÁ EL WOLFRAMIO Y SUMARÁ OTROS 200 EMPLEOS
En este sentido, García-Page ha anunciado que Puertollano albergará una planta de transformación de wolframio vinculada a ‘El Moto’, una instalación para la que ha avanzado la creación de alrededor de 200 puestos de trabajo. «Acabamos de acordar que en Puertollano se va a hacer la planta de procesado de wolframio, unos 200 puestos de trabajo», ha anunciado.
La decisión permitiría que una parte fundamental de la transformación industrial del recurso permanezca en la provincia y no termine trasladándose a otros países, ampliando el impacto económico de la extracción de Abenójar. A esos empleos se sumarán los previstos directamente en ‘El Moto’.
Mientras, el consejero delegado de Abenójar Tungsten, Gonzalo García San Miguel, ha asegurado que el plan de la compañía contempla más de 400 empleos directos, además de la actividad indirecta que generarán contratistas, transportistas, proveedores y empresas auxiliares.
«Esta es una mina para la gente que vive aquí», ha reivindicado García San Miguel, quien ha pedido a la Junta trabajar conjuntamente en programas de formación para operadores de maquinaria, electromecánicos y técnicos de planta.
ABT, ha ofrecido, aportará sus instalaciones y técnicos para esa formación junto con «el compromiso de contratar», con la intención de que buena parte de los puestos sean ocupados por vecinos de la comarca.
El CEO ha recordado que el proyecto comenzó a gestarse en 2012 y que han sido necesarios 14 años de sondeos, estudios y tramitaciones hasta iniciar las obras. «Los grandes yacimientos no están donde uno quiere, sino donde los puso la naturaleza», ha afirmado.
UNA MINA EN UNA TIERRA CON MEMORIA MINERA
De su lado, el vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, ha calificado la jornada de «histórica» para Ciudad Real y ha destacado que la provincia vuelve a abrir una explotación minera décadas después.
Caballero ha defendido que el proyecto demuestra que la minería sigue siendo necesaria para sostener actividades cotidianas vinculadas a la energía, la industria o la tecnología, aunque ha advertido de que las nuevas explotaciones deberán desarrollarse bajo criterios de sostenibilidad.
Por su parte, la alcaldesa de Abenójar, Verónica García, ha puesto el acento en las consecuencias que ‘El Moto’ puede tener para un municipio afectado por la despoblación.
Tras años de espera, ha señalado que la mina empieza finalmente a hacerse realidad y que la oportunidad no debe medirse únicamente en toneladas de wolframio: «Hablamos de personas».
Para la alcaldesa, la llegada de empleo directo, empresas auxiliares y autónomos puede permitir que nuevas familias construyan su proyecto de vida en Abenójar sin tener que marcharse, convirtiendo un recurso estratégico para Europa en una oportunidad económica para el territorio que lo alberga.






