El próximo 21 de septiembre, la comarca de la provincia de Ciudad Real celebra un hito en su historia hostelera. El complejo de turismo rural Casas de la Puebla conmemora su 25º aniversario, un cuarto de siglo en el que ha transformado la hospitalidad manchega en una experiencia de desconexión absoluta dentro de uno de los entornos naturales más puros e intactos de la península ibérica.
Fundado y capitaneado por su directora, Pilar Nicolas , este proyecto nació con el propósito de rescatar el patrimonio arquitectónico local y compartirlo con viajeros en busca de autenticidad. «En estos 25 años hemos vivido momentos extraordinarios junto a nuestros huéspedes; también hemos superado los desafíos propios del sector, pero siempre con la certeza de ofrecer un refugio privilegiado», explica Rivero.
Cien años de historia rehabilitados para el descanso
El corazón de la propuesta residencial se divide en dos alojamientos emblemáticos, edificaciones con más de un siglo de antigüedad que han sido cuidadosamente rehabilitadas respetando los materiales originales de piedra y madera:
- Casa Rural Tía Nicolasa (8 plazas): Un espacio íntimo de arquitectura tradicional que combina el encanto rural de su gran chimenea con el confort contemporáneo de un jacuzzi cubierto, ideal para relajarse tras una jornada de exploración.
- Casa Rural Los Gañanes (12 plazas): Antigua vivienda de labranza completamente climatizada que dispone de amplias estancias, un mirador con vistas panorámicas excepcionales y un patio exterior perfecto para grandes grupos o encuentros familiares.
El despertar del otoño: la berrea y el secreto de Valtriguero
La celebración de este aniversario coincide estratégicamente con uno de los espectáculos naturales más sobrecogedores de España: la berrea del ciervo. Al encontrarse en un entorno completamente virgen y colindante al influjo ecológico del Parque Nacional de Cabañeros, los huéspedes de Las Casas de la Puebla pueden escuchar y vivir en primera persona el imponente rito de cortejo de los grandes machos ibéricos en total libertad.
Además de su riqueza faunística, el término municipal esconde tesoros hídricos apenas conocidos por el gran público. A través del sendero homologado PR-CR 22, perfectamente señalizado, los visitantes pueden adentrarse en la frondosidad del Barranco de las Galleras hasta descubrir la Cascada de Valtriguero. Este salto de agua conforma un microclima umbroso rodeado de helechos, madroños y alcornoques que evoca un paisaje selvático en mitad de la llanura manchega.
Con motivo de este aniversario de plata, José Rivero renueva su invitación formal al turismo nacional:
«Les invito a descubrir un rincón donde la naturaleza sigue dictando las normas y donde nuestra casa siempre será la suya».






