El Auditorio Municipal de Puertollano acogió este sábado el acto conmemorativo del 30 aniversario de la Asociación de Espondiloartritis de Ciudad Real, una celebración de reconocimiento a tres décadas de trabajo en favor de las personas afectadas por esta enfermedad y sus familias. Una asociación que tuo su origen en 1996 en Ciudad Real y que en el año 2006 se desplazó su sede a Puertollano, donde permanece.








La jornada reunió a representantes institucionales, profesionales sanitarios, colaboradores y asociados que quisieron acompañar a la entidad en una fecha tan señalada. Entre los asistentes se encontraban el alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz; el presidente de la asociación, José Antonio Cabanillas; el coordinador de las asociaciones de pacientes de España, Marco Garrido; el profesor reumatólogo del Hospital Reina Sofía de Córdoba, Eduardo Collantes; y el delegado provincial de Sanidad, Francisco José García, además de varias concejalas de la corporación municipal.
Durante el acto, todos los intervinientes coincidieron en destacar el extraordinario trabajo desarrollado por la asociación a lo largo de estos treinta años, así como la importancia de seguir avanzando en la investigación, la atención sanitaria y el apoyo a los pacientes. Un mensaje compartido de ánimo, confianza y esperanza para afrontar los retos que aún quedan por delante.
Una gran familia que acompaña y da esperanza
El alcalde valoró el papel humano de la asociación desde su creación, que «se ha convertido después de 30 años en una gran familia»
Miguel Ángel Ruiz subrayó que la verdadera fortaleza de la entidad reside en su capacidad para acompañar a quienes conviven con una enfermedad muchas veces silenciosa, convirtiéndose en un espacio donde compartir experiencias, resolver dudas y encontrar apoyo en los momentos más difíciles.
El alcalde recordó además a las personas que impulsaron la creación de la asociación hace tres décadas y agradeció la labor de quienes han formado parte de sus distintas juntas directivas, así como el compromiso de los profesionales sanitarios que han contribuido a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Destacó el alcalde el papel de cercanía que desempeña la asociación y agradeció el trabajo de apoyo realizado desde el voluntariado de la asociación para que «muchas personas se sientan acompañadas. Y gracias, sobre todo, por recordarnos algo que a veces olvidamos: que cuando las cosas se ponen difíciles, tener a alguien al lado puede cambiarlo todo»
«Hoy celebramos muchos gestos anónimos, muchas conversaciones que cambiaron vidas y muchas luces de esperanza que no se olvidan», agregó Ruiz, quien animó a la asociación a seguir trabajando con la misma ilusión durante las próximas décadas.
Presentación de «Espondi» y una revista para la historia
Uno de los momentos más especiales de la celebración fue la presentación oficial de «Espondi», la nueva mascota de la asociación, diseñada por la artista Isabel Gutiérrez, que nace con el objetivo de contribuir a la visibilidad de la enfermedad y acercar la labor de la entidad a la sociedad.
Asimismo, se dio a conocer una revista conmemorativa que recoge la historia, testimonios, actividades y principales hitos alcanzados por la asociación durante estos treinta años de trayectoria.
Reconocimiento a quienes hicieron posible el camino
La conmemoración sirvió también para rendir homenaje a las personas que han sido fundamentales en el crecimiento y consolidación de la entidad.
Durante el acto se entregaron reconocimientos a las diferentes juntas directivas que han liderado la asociación a lo largo de su historia, así como a profesionales sanitarios, colaboradores y entidades que han contribuido de forma decisiva a mejorar la atención, la investigación y el acompañamiento de las personas afectadas por la espondiloartritis.
Treinta años después de su nacimiento, la Asociación de Espondiloartritis de Ciudad Real continúa siendo un referente de apoyo, solidaridad y compromiso, demostrando que compartir experiencias, ofrecer información y tender la mano a quien más lo necesita sigue siendo una de las mejores herramientas para afrontar cualquier enfermedad.






