Presentación de la exposición La otra orilla de la vanguardia. Del 24 de septiembre al 10 de enero de 2027

Por José Belló Aliaga

Fundación Mapfre ha presentado tres nuevas exposiciones: Prerrafaelismo. Itinerarios femeninos (1850-1914), La otra orilla de la vanguardia, y Minor White con las que presenta, por un lado, dos capítulos fundamentales de la creación artística de los siglos XIX y XX desde un enfoque diferente y, por otro, la retrospectiva más completa que se ha realizado en Europa, hasta la fecha, de la obra del fotógrafo americano.

La otra orilla de la vanguardia pone el foco en un aspecto del arte que suele pasar desapercibido , pero que resulta muy relevante: la relación existente entre las obras creadas por personas ingresadas en instituciones psiquiátricas y el arte de vanguardia. Aunque la huella de las obras de estos pacientes puede rastrearse ya a finales del siglo XIX , su presencia se acentuó en las primeras décadas del siglo XX entre los artistas que buscaban renovar el arte moderno . En esos trabajos hallaron nuevas formas de expresión, que se situaba n más allá de los límites convencionales.

Presentación de la exposición LA OTRA ORILLA DE LA VANGUARDIA, en Fundación MAPFRE, hasta el 10 de enero de 2027

La exposición toma como punto de partida el libro Bildnerei der Geisteskranken (1922) —traducido aquí como Expresiones de la locura —, del psiquiatra e historiador del arte alemán Hans Prinzhorn, elaborado a partir de la colección de obras de pacientes psiquiátricos que había reunido en el hospital universitario de Heidelberg . Esta publicación otorgó visibilidad y dignidad artística a estas creaciones, y contribuyó con ello a cuestionar las fronteras tradicionales del arte.

El proyecto examina asimismo el contexto cultural y artístico en el que se gestó el libro, así como su influencia posterior en diversos movimientos de vanguardia y , en concreto, su papel decisivo en el surgimiento del art brut.

CLAVES

La mirada de Prinzhorn

Prinzhorn fue uno de los primeros en contemplar las obras de pacientes psiquiátricos más allá del diagnóstico médico. En ellas reconoció una poderosa capacidad de invención y una libertad formal que conectaban con algunas de las búsquedas más radicales del arte moderno. Su aproximación contribuyó a ampliar la idea de creación artística y a cuestionar los límites establecidos por la tradición académica.

Arte realizado por pacientes psiquiátricos y arte de vanguardia

El libro y la colección reunida por Prinzhorn despertaron muy pronto el interés de las vanguardias europeas. Expresionistas, dadaístas y surrealistas vieron en aquellas obras intereses comunes a los suyos . Décadas más tarde, sin embargo, esa relación fue manipulada por el nazismo con el fin de desacreditar el arte moderno y presentarlo como signo de degeneración y decadencia cultural.

Art brut

Jean Dubuffet conoció el libro de Hans Prinzhorn ya en la misma década de 1920en que fue escrito, y, tras la Segunda Guerra Mundial , visitó la colección de Heidelberg. Aquellas obras le ofrecieron un modelo alternativo al arte oficial y sus convenciones. A partir de ese interés, acuñó la expresión art brut para referirse a creaciones realizadas al margen de los circuitos artísticos establecidos, especialmente por personas excluidas o alejadas de la cultura dominante.

LA EXPOSICIÓN

A comienzos del siglo XX , el psiquiatra e historiador del arte Hans Prinzhorn reunió en la clínica psiquiátrica de la universidad de Heidelberg una extraordinaria colección de obras realizadas por personas ingresadas en esa institución y otras del mismo tipo en Alemania y en otros países europeos . Dibujos, pinturas, esculturas, tejidos y objetos que hasta entonces se habían entendido sobre todo como material médico comenzaron a ser apreciados por su valor expresivo y estético .

Esta nueva mirada sobre esas producciones fue decisiva, pues permitió comprender que eran mucho más que documentos sobre una enfermedad: mostraban una gran capacidad de expresión y libertad formal . Para muchos artistas de vanguardia ,estas obras abrían una vía distinta para pensar el arte, lejos de las normas académicas y de los modelos establecidos.

Las ideas de Prinzhorn se dieron a conocer en su libro Bildnerei der Geisteskranken (1922) —traducido aquí como Expresiones de la locura —, que difundió internacionalmente la colección de ese tipo de obras que había reunido, y tuvo una amplia repercusión entre artistas e intelectuales. Expresionistas, dadaístas y surrealistas encontraron en esas obras una energía creativa que conectaba con su voluntad de renovar el arte moderno .

Durante la década de 1930, la relación entre las producciones elaboradas por pacientes psiquiátricos y el arte de vanguardia fue , sin embargo, manipulada por el régimen nazi, que utilizó la comparación entre ambo s para desacreditar el arte moderno bajo la etiqueta de Entartete Kunst [Arte degenerado ]. Tras la Segunda Guerra Mundial, Jean Dubuffet retomó el legado de Prinzhorn y formuló el concepto de art brut , con el que defendió el valor de las obras creadas fuera de los circuitos artísticos oficiales y de las convenciones culturales dominantes .

La otra orilla de la vanguardia recorre esta historia a través del diálogo entre obras de la colección Prinzhorn y piezas de algunos de los principales protagonistas de la modernidad. La exposición, dividida en cinco secciones, muestra cómo aquellas creaciones conectaron con las ideas e intereses de las vanguardias y plantea una reflexión sobre quiénes han sido reconocidos —o excluidos — dentro del relato de la historia del arte.

El proyecto reúne más de setenta obras y una amplia selección de documentación que permiten trazar el desarrollo de este capítulo fundamental de la historia del arte moderno. La muestra ha sido en gran parte posible gracias a la colaboración de importantes instituciones nacionales e internacionales, que han contribuido con préstamos procedentes de sus colecciones, entre ellas la Colección Prinzhorn (Universidad de Heidelberg), la Collection de l’Art Brut de Lausana, el Brücke – Museum de Berlín, el Museo Nacional Thyssen -Bornemisza, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (con obras procedentes de su colección y de la del Archivo Lafuente).

Un espíritu compartido: expresionismo alemán

En los primeros años del siglo XX , Múnich fue uno de los grandes focos de renovación de la vanguardia alemana . Allí confluyeron las ideas de Hans Prinzhorn con el ambiente expresionista de grupos como el muniqués Der blaue Reiter (El jinete azul) y el norteño nacido en Dresde Die Brücke (El puente) , que defendían una creación nacida de impulsos primarios, físicos y psíquicos, al margen de las normas académicas. Esta nueva concepción del arte permitió valorar lo infantil, lo primitivo y lo no reglado, y preparó el terreno para una lectura artística de las obras realizadas por pacientes psiquiátricos.

Figuras próximas a Prinzhorn, como Mary Wigman o Emil Nolde, compartieron ese interés por una expresión más libre, ya fuera a través de la forma, el color, o la imagen en movimiento propia de la danza. En paralelo, Der blaue Reiter , fundado por Vasili Kandinsky y Franz Marc, defendió un lenguaje espiritual y alejado de las convenciones. Diez años después, Prinzhorn reconocería en las obras de pacientes psiquiátricos esa misma potencia creadora .

Dadá y el arte fuera de la norma

Tras la Primera Guerra Mundial, la locura adquirió un lugar central en el imaginario artístico como huella del trauma colectivo. En ese contexto , el libro de Hans Prinzhorn tuvo una rápida difusión y llegó también al movimiento dadá , nacido en Zúrich , en torno al Cabaret Voltaire , como crítica radical al orden racional y burgués. Su defensa de un «arte elemental » acercó a dadá a formas de creación situadas al margen de la norma, entre ellas las obras de pacientes psiquiátricos.

La recepción de Prinzhorn alcanzó Berlín, donde artistas como George Grosz o Kurt Schwitters exploraron lenguajes deformados, satíricos y construidos a partir de materiales de desecho , cercanos en algunos aspectos a procedimientos presentes en la colección formada por Prinzhorn en Heidelberg . Desde Colonia, Max Ernst contribuyó después a llevar este universo visual a París, donde circularía entre los surrealistas.

Surrealismo: la frontera entre la realidad y el inconsciente

El libro de Hans Prinzhorn circuló con rapidez entre los surrealistas y se convirtió en referencia visual para artistas interesados en explorar los límites entre realidad, imagen e inconsciente. Paul Éluard lo definió como «el libro de imágenes más bello del mundo», y sus reproducciones conectaron con las búsquedas iniciadas por André Breton y Philippe Soupault en torno al automatismo psíquico.

En 1929, la exposición L’Art des fous , celebrada en París, mostró varias obras de la colección Prinzhorn y reforzó el interés surrealista por las formas de creación vinculadas al sueño, el trance, la hipnosis o los estados alterados de la conciencia. Artistas y escritores como Robert Desnos, Henri Michaux, Unica Zürn o Antonin Artaud llevaron esta investigación hacia zonas cada vez más intensas de la experiencia interior.

El periodo de entreguerras y el arte degenerado

Durante el periodo de entreguerras, las teorías sobre la degeneración sirvieron para interpretar las vanguardias como síntoma de una supuesta patología social. Esta lectura se radicalizó en manos del nacionalsocialismo, que asoció arte moderno y enfermedad mental para desacreditar toda forma artística alejada del canon oficial. Expresionismo, dadaísmo o abstracción quedaron así incluidos bajo la etiqueta de «arte degenerado ».

La exposición Entartete Kunst , inaugurada en Múnich en 1937 y concebida como un instrumento de propaganda , presentó las obras de vanguardia de forma deliberadamente caótica y ofensiva. En su itinerancia a Berlín , ya en 1938, se incorporaron también creaciones de pacientes psiquiátricos de la colección Prinzhorn , con el objetivo de establecer una falsa equivalencia entre ambas y justificar la censura y persecución del arte moderno .

Del legado de Prinzhorn al art brut

A partir de 1945, la revalorización de las obras creadas por pacientes psiquiátricos cobró un nuevo impulso, promovida tanto por el interés previo de los surrealistas como por la obra de Jean Dubuffet (1901 -1985). Durante sus viajes por Suiza, el artista visitó hospitales psiquiátricos, prisiones y colecciones etnográficas, experiencias que reforzaron su interés por las formas de creación existentes al margen del arte oficial. Fue en este contexto donde desarrolló el concepto de art brut , término que utilizó para designar este tipo de obras producidas al margen de la formación académica y de la cultura artística establecida. Su visita a la colección de Heidelberg en 1950 consolidó aún más esta visión.

En 1948, Dubuffet cofundó la Compagnie de l’Art Brut , dedicada a localizar, conservar, estudiar y difundir estas obras, actividades que fueron decisivas en la formación de un conjunto que más tarde se convertiría en el núcleo de la Collection de l’Art Brut de Lausana.

Al mismo tiempo, trató de dar mayor visibilidad a estas creaciones mediante muestras, como la celebrada en 1949 en la Galerie René Drouin de París. Especialmente significativa, su catálogo contribuyó a consolidar el concepto de art brut. En 1967, el Musée des Arts Décoratifs de París acogió la mayor exposición dedicada a este tema hasta la fecha y la primera organizada en un museo público.

A través de estas iniciativas y de la colección que reunió, Dubuffet no solo reavivó el interés por los artistas que ya había estudiado Prinzhorn, sino que también desempeñó un papel fundamental en la consolidación de una nueva perspectiva sobre estas prácticas.

CATÁLOGO

El catálogo que acompaña la exposición reproduce todas las imágenes expuestas. Cuenta con un ensayo de su comisaria, Pilar Soler Montes, así como con distintos textos históricos vinculados a Hans Prinzhorn, a su libro Expresiones de la locura y a su relación con el arte moderno, así como a otras cuestiones abordadas en la exposición, que contribuyen a contextualizar los principales temas y problemáticas presentes en la muestra.

PÓDCAST LOCURA COMPARTIDA

Grabación en directo de un episodio del podcast con una conversación entre Noemí Oliva , directora de Locura Compartida, y Pilar Soler Montes , comisariade la exposición, en torno a las relaciones entre creación artística, salud mental y vanguardia a partir de los temas planteados por la muestra.

Día: 1 de octubre

Lugar: Auditorio de Fundación Mapfre (Paseo de Recoletos, 23)

Hora: 19 horas (Apertura de puertas a las 18.30 h oras

Acceso libre hasta completar aforo

HORARIOS

Lunes: 14.00 -20.00 h

Martes a sábado: 11.00 -20.00 h

Domingos y festivos: 11.00 -19.00 h

*El desalojo de la sala se inicia 10 minutos antes del cierre. El último acceso (18:30 o 19:30) sólo permite un recorrido de 20 minutos.

AUDIOGUÍA (gratuita):

Disponible en español y en inglés. Formato online, accesible a través del móvil sin descargas ni instalaciones.

José Belló Aliaga

Pies de foto

Foto 1:     Fundación Mapfre ha presentado tres nuevas exposiciones: Prerrafaelismo. Itinerarios femeninos (1850-1914), La otra orilla de la vanguardia, y Minor White

Foto 2:     Título de la exposición   

Foto 3:     Hans Prinzhorn. Bildnerei der Geisteskranken [Expresiones de la locura], 1922

Foto 4:     Emil Nolde. Atardecer de otoño, 1924

Foto 5:     Else Blankenhorn. Sin título [Paisaje ribereño nocturno], 1908-1919

Foto 6:     Ernst Ludwig Kirchner. Bailarina desnuda, 1921

Foto 7:     Karl Brendel (Johann Karl Genzel). «Médico junto al lecho de un enfermo», c. 1921

Foto 8:     Adolf Wölfli. «Santa Donnarinna», 1915-1921

Foto 9:     Gabriele Urbach. «Retrato», antes de 1921

Foto 10:   Kurt Schwitters. Sin título [Miniatura Merz], 1920

Foto 11:   August Klotz (August Klett). «“La caprice” para la República» [hoja VIII], 4 de octubre de 1923

Foto 12:   George Grosz . Crepúsculo, 1922

Foto 13:   August Neter (August Natterer).«El pastor prodigioso» [II], entre 1911 y 1917

Foto 14:   Unica Zürn. Sin título [Pez con pequeño animal marino arriba a la derecha], c. 1961

Foto 15:   Barbara Suckfüll. Sin título [mantel del hospital psiquiátrico del castillo de Werneck], c. 1910 

Foto 16:   Jean Dubuffet. La alegría de vivir (Paisaje amarillo con pequeño saltador en el medio), mayo de 1949

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