Manuel Valero.- Una imagen que toca el corazón: el Sistema cae sobre una débil ciudadana, Mari Carmen, que vivía en un piso en un barrio fino con un contrato de renta antigua. Como no podía pagar el estratosférico aumento que le impuso la nueva empresa propietaria, Urbagestión, llegaron los buitres con el viento a favor de la legislación, sobre todo la Ley de Arrendamientos de 1994. Hízose la ley y no hubo nada. Incluyendo los ocho años del Gobierno más radical del PSOE: ni stop a los desahucios, ni más suelo para construir vivienda pública… Palabras, solo palabras. Lo que se dice en campaña retorna luego como un vengativo boomerang. Incluso el Congreso ha tumbado propuestas contra el sistema voraz del mercado inmobiliario con el apoyo del Grupo Socialista.
Hay que apartar el bofetón humanitario para comprender; pero es que si lo haces acabas más frustrado. Nadie ha movido un dedo para solucionar el problema, no ya de la vivienda, sino para evitar la sangría de desahucios que se producen en España. Tiras de la ley que limita las subrogaciones y resulta que justos son todos, aunque en medio de la tormenta se encuentre una anciana que vivió en la misma casa desde niña con sus padres —que la alquilaron a mediados del siglo pasado— y ella siguió viviendo en el mismo hogar gracias a la tercera subrogación cuando murieron. Hasta que un día una empresa compró el bloque y multiplicó exponencialmente el precio del alquiler, al que la pobre señora no puede hacer frente.
Mientras, en los tribunales seguía la lucha. Y habló la Justicia. Habló a favor del Sistema y del grupo comprador. Dijo la Ley que el contrato de Mari Carmen no era válido, que la segunda subrogación que recayó en su madre tampoco y, por lo tanto, la tercera, la suya, era una antigualla sin valor legal. El Sistema intentó desahuciarla varias veces hasta que ganó Goliath, armado de la Ley, y Mari Carmen tuvo que abandonar la vida vivida en esas paredes, de donde fue expulsada por usurpadora.
Y eso duele. A mí me duele. A cualquier persona le duele porque a veces justicia no significa justo. Duele que el sistema sin rostro o con muchos rostros —¿acaso no somos todos el sistema?— se abalance contra una anciana que tiene que ser desalojada de su casa en camilla como una herida de guerra. Y de algún modo lo es: una resistencia activa atrincherada en su hogar, negándose a salir y entregárselo al voraz sistema.
Luego está la cristalización del problema para mineralizarse y revitalizarse ideológicamente. Al menos en este asunto, la izquierda a la izquierda del PSOE ha sido y es coherente: ha propuesto medidas drásticas. Si bien hay quien piensa que nos acercaban al socialismo real y nos alejaban de la socialdemocracia (intervención del Gobierno en el mercado inmobiliario, sobrecarga fiscal a los tenedores de inmuebles o ajuste oficial de los precios de los alquileres, expropiaciones incluso), al menos hablaron y propusieron, aunque fuera en vano. ¿Qué se ha hecho? Nada. Los buitres ven la carnaza y acuden porque tienen la bendición legal de unas leyes que han mantenido PP, PSOE y el PS (Sánchez).
Una imagen humana que toca el corazón de las buenas personas, enseguida iconizada para sacar pecho, ahora que las elecciones se acercan. Y así acaba el cuento: entre casi todos la desahuciaron y ella sola se desahució.
P. D.: Y la ministra de la Vivienda, invisible: Isabel Rodríguez. Invisible y muda. Solo aparece para anunciar proyectos u oficinas de información, pero nadie ve los centenares de miles de casas que prometió el presidente. El humo y el… bla, bla, bla. Me entristece por nuestra breve alcaldesa, a la que le tengo aprecio.







No cabe duda que han de construirse viviendas públicas, pero no todos los desahucios, son iguales, ni muchísimo menos. Hay también, muchos caraduras, que pagan el primer mes, y luego a «vivir del cuento». No hay que mezclar las cosas.
en los tiempos de Ana Botella, la Sra.de Aznar, se vendieron muchas viviendas a esos Fondos Buitre, y eso al parecer……no se recuerda en los programas televisivos. Solo están machaconamente con el tema de «Maricarmen», que aunque pagaba su alquiler de 500 euros al mes……..digamos que la subrogación, ya se le había pasado de fecha, puesto que solo le daba «legalidad», dos años, y es obvio que ha estado muchas décadas viviendo en esa vivienda.
Lo que no es de recibo, que griten a la Policía Nacional, «asesinos», cuando la Policía cumplió su trabajo, y que digan como han dicho…..que incluso trataron mal a la anciana, cuando eso, es totalmente FALSO. Es más en un video se vé y se escucha cuando entran los Agentes, que uno de éllos….. le dice señora estamos con Ud..pero tenemos que cumplír nuestro trabajo, y se lo dice con toda humanidad.
Así, pues……independientemente de este caso…… hay otros, que son otra cosa.
No se puede meter en el saco, a todos.
Así que, ya saben …..el problema viene de hace años, de otros políticos, aunque éstos, tampoco arreglen nada.
Y aunque lo he comentado muchas veces, lo digo una vez más.
Las Leyes se elaboran en el Congreso de los Diputados, por «……Sus Señorías».
Los Jueces , las aplican.
y los Cuerpos de Seguridad del Estado……vigilan que se cumpla.