La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha participado este viernes en Toledo en la décima reunión de la Comisión de Recursos Naturales (NAT) del Comité Europeo de las Regiones, en el marco del debate del dictamen sobre “Gestión integrada del riesgo de incendios forestales”, donde ha defendido la necesidad de que Europa impulse una nueva visión para afrontar la creciente amenaza de los megaincendios.
En su intervención, Gómez ha señalado que “el cambio climático está intensificando las condiciones meteorológicas extremas que favorecen los incendios forestales”, aunque ha advertido de que no es el único factor detrás de los grandes incendios que afectan al continente. Así ha explicado que “las transformaciones sociales y económicas registradas en las zonas rurales durante las últimas décadas han modificado profundamente el paisaje, incrementando la continuidad de la vegetación y, con ello, el riesgo y la intensidad de los incendios”.
“Europa debe aprender a convivir con los incendios forestales extremos. Ya no basta con centrar todos los esfuerzos en la extinción; debemos avanzar hacia una gestión integrada del territorio que nos permita crear paisajes resilientes, reducir riesgos y proteger a las personas y al medio natural», ha afirmado Mercedes Gómez.
La responsable regional ha remarcado que la prevención debe convertirse en el eje central de las políticas públicas frente a los incendios forestales y ha defendido el papel de la educación, la formación y la concienciación ciudadana como herramientas indispensables para fomentar la autoprotección y la responsabilidad compartida “dado que la mano del hombre está detrás de la mayoría de los incendios por imprudencias, esto es fundamental. El momento de prepararse es ahora, y esta gestión redunda en el conjunto de la sociedad, por lo que debemos de crear oportunidades de financiación para hacerlas realidad”.
La consejera ha recordado que “Castilla-La Mancha se ha enfrentado al peor año de incendios de su historia, superando las 40.000 hectáreas afectadas en 1.306 siniestros, de los cuales 1.100 son conatos y 206 incendios mayores de una hectárea; con el mayor incendio de nuestra historia, el de La Mierla”.
En ese sentido, ha indicado que, según los datos nacionales, Castilla-La Mancha es la tercera comunidad autónoma en superficie quemada después de Andalucía y de Castilla y León. “Esta superficie afectada en nuestra región ha supuesto el 0,52% de nuestro territorio y el 1,17% de la masa forestal. Pero como digo, ya no es importante el dato, la importancia la tiene en cómo afecta al territorio y cómo afecta a todos los ciudadanos de nuestra región”.
El modelo INFOCAM, referente en gestión integral
Durante su intervención, Gómez ha puesto en valor la experiencia de Castilla-La Mancha y el trabajo desarrollado a través del dispositivo regional Infocam, activo los 365 días del año en prevención y extinción, “que se ha consolidado como uno de los grandes referentes nacionales e internacionales gracias a un modelo basado en la integración de la prevención, la extinción y la restauración como elementos inseparables de una misma estrategia”.
La consejera ha destacado que el Gobierno regional mantiene una apuesta continuada por actuar sobre las causas que favorecen los incendios antes de que estos se produzcan, mediante tratamientos selvícolas, gestión forestal sostenible y actuaciones preventivas que contribuyen, además, a conservar la biodiversidad, mejorar la captura de carbono y generar oportunidades económicas y empleo estable en el medio rural.
En los últimos 10 años, como ha señalado, “en prevención hemos realizado gestión forestal sostenible en 96.406 hectáreas en Castilla-La Mancha, con 360 millones de euros invertidos. Y en extinción, desde el año 2016 que partíamos con 73,8 millones de euros de inversión, en estos momentos estamos en 126 millones de euros. Esta es nuestra realidad”.
Nuevas vías de financiación para la prevención
Mercedes Gómez también ha trasladado al Comité Europeo de las Regiones, “la voluntad de Castilla-La Mancha de impulsar un mercado voluntario de créditos de prevención de incendios forestales que permita reconocer el valor ambiental generado por los montes gestionados y conservados gracias a las actuaciones preventivas”.
Este mecanismo permitirá cuantificar las emisiones de CO₂ evitadas y el mantenimiento de los servicios ecosistémicos, facilitando que empresas e instituciones puedan contribuir a financiar acciones preventivas sobre el territorio.
“Con ello se busca convertir la protección de los montes en una oportunidad de desarrollo rural, de bioeconomía, de sostenibilidad y de acción climática, poniendo en valor todo aquello que los incendios no llegan a destruir gracias al trabajo de los profesionales forestales durante todo el año», ha concluido la consejera.
La participación de Castilla-La Mancha en este foro europeo ha servido para compartir experiencias y reforzar la cooperación entre regiones ante uno de los principales retos ambientales a los que se enfrenta Europa, promoviendo soluciones innovadoras que mejoren la resiliencia de los territorios y garanticen una gestión más sostenible de los recursos naturales.






