El Grupo Municipal Socialista de Villarrubia de los Ojos contrapone su balance sobre la última edición de las Fiestas Patronales al realizado por la alcaldesa del municipio; sin olvidarse, en primer lugar, de agradecer el trabajo realizado por personal municipal, cuerpos y fuerzas de seguridad, Proteccion Civil, personal sanitario, feriantes y todas las asociaciones y peñas.
Los socialistas consideran que no se puede hablar de unas fiestas más participativas, multitudinarias e inclusivas cuando numerosos vecinos han comprobado que los conciertos han tenido una asistencia inferior a la esperada, que el recinto ferial estuvo muy deslucido en su última jornada y que la programación no ha respondido por igual a todos los públicos.
«Quizá la alcaldesa haya estado en otras fiestas, porque su balance no coincide con lo que muchos vecinos han vivido estos días. Para conocer cómo han sido realmente las fiestas hay que salir a la calle, escuchar a las familias, a los jóvenes, a las asociaciones, a los feriantes y a quienes participan cada año”, señalan desde el Grupo Municipal Socialista.
Unas fiestas que no han llegado a todos
El Grupo Municipal Socialista considera que uno de los principales problemas sigue siendo la falta de una programación suficientemente diversa y pensada para todas las edades. Lo que ha hecho que la juventud de Villarrubia haya quedado de nuevo en un segundo plano, sin encontrar una oferta específica y atractiva para ellos durante los días festivos. Ni siquiera en la programación musical, dirigida a un público más adulto.
Esto es algo que los socialistas remarcan que no slo sucede durante las fiestas, “esta misma crítica puede hacerse también de la Semana Cultural, donde la programación infantil ha sido insuficiente y las actividades han tenido un coste económico para los vecinos, al contrario de lo que ocurre en otros municipios vecinos. Las propuestas deben ser para todos y el precio no puede convertirse en una barrera para participar en ellas”.
Conciertos caros y sin la respuesta esperada
“La Concejala de Festejos no se puede limitar a contratar grandes conciertos, hace falta planificación, variedad, participación y una programación pensada para todas las edades”, insisten desde el Grupo Municipal Socialista, ya que el escaso público de los conciertos ha sido uno de los aspectos más criticados por la población, “lejos de la imagen de lleno absoluto que ha querido transmitir la alcaldesa”.
Además, explican, el propio Ayuntamiento ha tenido que recurrir al reparto de invitaciones para determinados conciertos con el objetivo de aumentar la asistencia. “Si unas fiestas necesitan recurrir a este tipo de medidas, difícilmente se puede presentar después como un éxito sin precedentes”.
Una feria vacía cuando debía estar en su mejor momento
Esta es la percepción que han transmitido vecinos y vecinas al Grupo Municipal Socialista que deduce que la organización de las fiestas continúa siendo una asignatura pendiente para la Concejala de Festejos “ya que, año tras año, comprobamos cómo las fiestas pierden atractivo para una parte cada vez mayor de la población. No se trata de una crítica puntual a una actividad concreta, sino de una tendencia que debería preocupar seriamente al equipo de Gobierno del PP. Especialmente preocupante fue la imagen ofrecida por el recinto ferial el sábado 12 de septiembre, último día de feria. Numerosos puestos y atracciones habían abandonado ya el recinto, en una jornada que debía concentrar una mayor afluencia de público”.
Los socialistas de Villarrubia de los Ojos consideran que esta es una situación que no puede producirse en un sábado de feria, con un recinto ferial desmantelado antes de terminar las fiestas.
Cerca de medio millón de euros exige mucho más
Todo esto resulta todavía más preocupante, añaden, cuando hablamos de unas fiestas cuyo presupuesto ronda el medio millón de euros, con conciertos que han alcanzado importes cercanos a los 109.000 euros. “Una inversión de esta magnitud exige una gestión responsable y unos resultados acordes al esfuerzo que realizan todos los vecinos con sus impuestos y que debe traducirse en una programación más inclusiva y mejor planificada”.
El Grupo Municipal Socialista considera que cuando el Ayuntamiento destina cerca de medio millón de euros a las fiestas, los vecinos tienen derecho a exigir resultados acordes a esa inversión.
Poca sensibilidad con los más vulnerables
La falta de sensibilidad hacia las personas con movilidad reducida y otras discapacidades es otra de las críticas que realizan los socialistas en su balance. “Estas fiestas no han sido inclusivas, no se han ofrecido soluciones adecuadas en aspectos tan básicos como el acceso al recinto ferial en vehículo, la existencia de plazas de aparcamiento preferentes o la accesibilidad en los conciertos. Una situación que contrasta con las facilidades que, según han denunciado numerosos vecinos, sí han disfrutado determinadas personas mediante espacios de estacionamiento reservados”.
Cada vez más vecinos prefieren marcharse
El Grupo Municipal Socialista percibe que las fiestas patronales han dejado de ser un momento esperado por la población y creen que, cuando esto pasa, algo está fallando. “Son numerosos los vecinos que prefieren aprovechar estos días para marcharse de Villarrubia y disfrutar de sus vacaciones fuera del municipio. Y esto debería hacer reflexionar a la alcaldesa y, especialmente, a la responsable de Festejos. Desde el Grupo Municipal Socialista queremos que los villarrubieros vuelvan a sentirse orgullos de sus fiestas. Queremos recuperar esa sensación de salir a la calle, encontrarse con amigos y familiares y sentir que Villarrubia está de verdad en fiestas. Y también queremos que la programación para estos días atraiga visitantes de otros municipios, no únicamente por un concierto concreto, sino por el conjunto de una programación atractiva, cuidada y bien organizada”.
Desde el PSOE de Villarrubia de los Ojos aseguran que “no vamos a contribuir a vender una realidad ficticia”, ya que la población ha vivido una realidad muy distinta al éxito rotundo. Consideran que las fiestas se miden por la participación real, por la satisfacción de los vecinos y vecinas, por la inclusión, por la oferta para todas las edades y por la gestión responsable del dinero público. Aspectos que creen que no han sido tenidos en cuenta en las fiestas de 2026 de las que dicen “han dejado mucho que desear”.






