Por José Belló Aliaga
La Dirección General de Patrimonio Cultural y Oficina del Español organiza, en colaboración con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la exposición temporal «Madrid en el siglo de oro. Crisol de destinos y desembarco de genios», que se podrá visitar, con entrada gratuita, en la sala de exposiciones de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, desde el 29 de septiembre hasta el 2 de diciembre.






























Comisariada por Carmen Sanz Ayán, Alejandra Franganillo Álvarez y Cristina Hernández Casado, la muestra reúne una selección de 70 piezas del período, incluyendo pintura, documentos históricos, numismática, textiles, mobiliario y artes decorativas, procedentes de más de una veintena de instituciones como el Museo Nacional del Prado, el Museo Arqueológico Nacional, Real Academia de la Historia, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Fundación Casa de Alba o Patrimonio Nacional, entre otras.
“Madrid en el siglo de oro. Crisol de destinos y desembarco de genios” nos traslada al Madrid de los Austrias, en los siglos XVI y XVII, donde el esplendor y dinamismo de la Corte la convierten en protagonista del Siglo de Oro.
Recorrido por la exposición Madrid en el Siglo de Oro. Crisol de destinos y desembarco de genios, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (RABASF), hasta el 2 de diciembre de 2026
Un Madrid bullicioso, cosmopolita y lleno de contrastes en el que convivieron monarcas, reinas, hombres de gobierno y mujeres poderosas, con emprendedores, pícaros, científicos, técnicos, artistas y literatos. Muchos de ellos encontraron en Madrid el mejor escenario para desarrollar sus carreras y ambientar sus obras, algunas de las cuales han pasado a formar parte de la historia universal del arte y de la literatura.
Madrid en el Siglo de Oro
El Siglo de Oro español transformó por completo el panorama cultural, artístico y literario de siglos XVI y XVII. Un período de genialidad creativa que no puede entenderse sin analizar fenómenos como el poder político y militar de la Monarquía Hispánica, la política económica y financiera, las creencias y festividades, así como el mestizaje cultural, las rutas comerciales y la red de conexiones de la corona.
Cuando en 1561 Felipe II trasladó la corte a Madrid, la villa experimentó una transformación sin precedentes y se convirtió en el corazón de un imperio global, que abarcaba territorios en Europa, América y Asia. Las rutas de la Carrera de Indias y del Galeón de Manila permitieron el intercambio de mercancías, dinero, personas e ideas en todo el mundo.
El Madrid del Siglo de Oro se convirtió en un imán para literatos, banqueros, artistas y científicos.
Hombres y mujeres procedentes de lugares lejanos y distinta condición social, cuyo propósito era buscar éxito y reconocimiento bien en la corte, en el mundo de las finanzas o en el comercio, servir en el ejército, realizar una función diplomática o dedicarse a la cultura.
Madrid reunió a ingenieros como Juanelo Turriano o Cosme Lotti, médicos de renombre como Andrea Vesalio, pintores como Velázquez, poetas y escritores desde Lope de Vega y Calderón, hasta Quevedo o Miguel de Cervantes. Muchos de ellos quisieron triunfar en las tablas de los corrales de comedias y teatros como el de La Pacheca, El Príncipe o el de Alcalá de Henares.
De lo cortesano a lo popular, del teatro a la gastronomía, de la fiesta a las calles, la huella del Siglo de Oro impregna el patrimonio material e inmaterial madrileño, trascendiendo en el tiempo.
José Belló Aliaga






