El diputado nacional Ricardo Chamorro ha intervenido en la conferencia «Europe’s Natural Treasures: Reclaiming Sovereignty», organizada por Patriots for Europe Foundation en el Pałac Sieniawa, en el panel sobre agricultura europea. En la jornada también ha participado Krzysztof Bosak, vicepresidente del Sejm y presidente del Movimiento Nacional.
Chamorro ha situado a España y a Polonia en los dos extremos de la misma frontera europea: la meridional y la oriental. «Son dos naciones antiguas, con profundas raíces cristianas, y dos grandes países agrícolas que no quieren que Europa sacrifique su soberanía, su campo y su identidad», ha afirmado.
El diputado ha advertido de que la alimentación es seguridad y autonomía estratégica, no un capítulo más del presupuesto. «Quien no produce alimentos, no decide: depende.» Ha censurado el doble rasero de Bruselas: exigencias sanitarias, ambientales y de bienestar animal para el productor europeo, y acuerdos que permiten importar mercancía obtenida sin esas mismas reglas. Polonia, ha dicho, lo paga en el precio del grano ucraniano. España, en las importaciones procedentes de Marruecos. Toda Europa empieza a pagarlo con el acuerdo con Mercosur.
Frente al discurso hipócrita de Ursula von der Leyen del 16 de septiembre en Estrasburgo, en el que habló de una Europa fuerte e independiente y de proteger la agricultura, Chamorro ha opuesto los hechos: desde 2019 el excedente europeo de cereales se ha reducido a la mitad y han desaparecido cuatro millones de hectáreas de cereal; el sector ganadero ha perdido más de 26 millones de cabezas; y, según Eurostat, la Unión ha pasado de más de 14 millones de explotaciones en 2005 a 8,8 millones en 2023.
Ha reclamado tres cambios. Primero, que la seguridad alimentaria se reconozca como pilar de la autonomía estratégica, al mismo nivel que la energía y la defensa. Segundo, recuperar la preferencia comunitaria, con reciprocidad real, cláusulas espejo y controles efectivos en frontera: «Quien quiera vender en Europa debe cumplir las reglas de Europa.» Tercero, una Política Agrícola Común con presupuesto propio, orientada a la renta y a la producción, y no a la burocracia del Pacto Verde.
«La soberanía alimentaria no se proclama desde un atril en Estrasburgo. Se construye con agricultores y ganaderos que tengan rentabilidad, estabilidad y futuro», ha cerrado. «Un sector agrario fuerte en Polonia o en España no es un problema para Europa: es una garantía para todo el continente»







Hay lo llevas.
De lo que era a ir a Polonia a venderles allí la moto
Y ya se a montado en un avion
Y todo gratis
Lo que hacen los chiringuitos y llegar a tiempo