El XIII Festival de Cine de Calzada de Calatrava ha terminado la proyección de su Sección Oficial de Cortometrajes Nacionales con una gran respuesta del público. Durante cuatro jornadas, los días 3, 4, 6 y 7 de octubre, el Centro Cultural Rafael Serrano reunió a vecinos, visitantes y profesionales del sector. Vieron 22 cortometrajes llegados de toda España, con entrada libre y una media de 90 minutos por sesión. Además, muchos de los directores y actrices de los cortometrajes pasaron por el festival para acompañar al público y disfrutar también de las proyecciones.
La selección de este año ha sido muy variada en géneros y miradas. Hubo catorce ficciones, cinco piezas de animación y tres documentales. Entre todas trataron temas como la memoria histórica, la vida en el mundo rural, la violencia de género, el estigma del VIH, los vínculos entre padres e hijos y la propia historia del cine español.
Domingo 4 de octubre: Goya, la Academia y la memoria
La primera sesión abrió con Baile con la muerte, de Carlota Massó. Es un corto de animación sin diálogos en el que la Muerte descubre lo que es enamorarse por primera vez. Después llegó Vencejos, de Manu Arzá y Álvar Alonso, un documental en el que tres vecinos de distintos pueblos cuentan qué les une al paisaje en el que viven. Encajó de forma natural en un festival que defiende las oportunidades del medio rural. Un buen salvaje, de Joan Vives, siguió a un empresario perdido entre viñedos cuyo encuentro con unos cazadores se vuelve cada vez más inquietante. Montecarlo 67, de Rubén Guindo, con Carlos Santos y Veki Velilla, un encuentro entre Chicho Ibáñez Serrador, Pilar Miró y un Steven Spielberg muy joven. Cerraron la jornada la ternura animada de Pobre marciano, de Álex Rey, y M.A.T., de Joan Alamar. En esta última, una hija y su padre buscan, bajo unas torres de alta tensión, mensajes de la madre fallecida.
Martes 6 de octubre: animación con mensaje y drama musical
La segunda sesión empezó con Una vocal, de Polo Menárguez. Sonia Almarcha interpreta a una madre que, junto a su hija, espera en el anatómico forense para identificar al hombre que les arruinó la vida. Siguió la comedia gallega Cara de cona, de Guillermo de Oliveira, con Nancho Novo en el reparto. Uno de los momentos más comentados fue El fantasma de la Quinta, de James A. Castillo. En esta animación con la voz de Maribel Verdú, un Goya enfermo recibe en la Quinta del Sordo a los fantasmas de su pasado. La sesión incluyó también Ser un hombre, de Lucas Parra, sobre la primera jornada de caza de un niño con su padre y su abuelo. A continuación, se proyectó el documental Abril, hoy no es invierno, de Mabel Lozano, sobre una abogada que intenta responder a unos mensajes de socorro anónimos. Cerró la noche In memoriam, de Teresa Bellón y César F. Calvillo, una comedia con Toni Acosta y Pilar Gómez. En ella, una actriz en crisis pregunta en la Academia si aparecería en el In Memoriam de los Goya.
Martes 6 de octubre: animación con mensaje y drama musical
La tercera jornada abrió con Pinchu es así, de Carmen Córdoba. Es una animación con las voces de Alba Flores y Helena Lanza que habla, con aparente sencillez, de cómo justificamos a quien queremos. Señuelo, de Martha G. Ayerbe, volvió al mundo de la caza desde la mirada de un niño tímido. Gilbert, de Alex Salu, Arturo Lacal y Jordi Jiménez, llevó al público a un archipiélago donde un repartidor se queda el paquete de su vecino trompetista. La música siguió con Chicken Jazz, de Imanol Ruiz de Lara, un drama musical sobre un antiguo trompetista que hoy lleva la pollería familiar. La sesión terminó con Lo que no se ve, de María Algora y Mikel Bustamante, un drama familiar sobre un secreto que sale a la luz durante un día en el pantano. El veterano Ramón Barea participa en tres de los títulos de la sección.
Miércoles 7 de octubre: emoción y compromiso para cerrar
La última sesión arrancó con El revisor, de Jandro. Pablo Puyol interpreta a un estafador que se hace pasar por revisor del gas para engañar a personas mayores. Estigma, de Pilar García Elegido, vuelve 25 años después del documental Positivo para preguntarse si el estigma del VIH sigue vivo. Faustino, de Germán Mairen, presentó a un jubilado que acude cada día a su banco con un motivo oculto. Epifanía, de Chiqui Carabante, retrató la noche que cambia para siempre la relación entre un padre y su hijo. El broche lo puso Macarena, una comedia espiritual, de Nazaret Beca y Rodrigo Sancho, con José Manuel Poga. La historia sigue a un obrero anarquista y cofrade en el verano de 1936.
La alcaldesa de Calzada de Calatrava, Gema García Ríos, se mostró orgullosa de la respuesta del público. “Cada noche hemos visto el Centro Cultural Rafael Serrano lleno de vecinos y vecinas, y también de personas que han venido de otros pueblos de la comarca y de fuera de la provincia. Eso confirma que Calzada de Calatrava en un pueblo de cine”.
García Ríos insistió en el papel del festival como herramienta frente a la despoblación. “En Calzada no aceptamos el discurso derrotista de la España vaciada. Formamos parte de la España de las oportunidades del mundo rural. Este festival demuestra que desde un pueblo de La Mancha se puede mostrar lo mejor del cortometraje español, con la misma calidad que en cualquier gran ciudad”, remarcó.
La alcaldesa recordó el vínculo del municipio con su paisano más universal. “Calzada de Calatrava es el kilómetro cero de la ruta cinematográfica de Pedro Almodóvar. Este año celebramos además el 40 aniversario de La ley del deseo, que dio origen a El Deseo, una productora que nos acompaña desde el primer día. Para nosotros el cine es cultura y también desarrollo económico y turismo de interior. Sobre todo, es una ventana de oportunidades para nuestros jóvenes en una industria que busca cada vez más localizaciones en el medio rural”, destacó.
Por último, agradeció el trabajo colectivo que sostiene el festival. “Nada de esto sería posible sin las concejalías de Cultura, Educación y Turismo, la Universidad Popular, las asociaciones del municipio, los centros educativos y las instituciones y empresas que nos apoyan. El festival es de todo el pueblo”, aseguró.
El director del festival, Hernán Valdés, destacó el nivel de la selección. “Ha sido una de las ediciones más sólidas que recordamos en la sección nacional. Hemos reunido 22 obras muy distintas entre sí, de la animación más poética al documental de denuncia, pasando por la comedia y el drama de época. Todas tienen en común la calidad y la valentía de sus autores. Ver a nombres consolidados junto a cineastas que empiezan es justo lo que queremos que sea este festival”, señaló.
Valdés subrayó la conexión entre las películas y el público porque “muchas de estas historias hablan del campo, de las familias, de la memoria y de cómo convivimos con nuestros mayores. El público de Calzada lo ha sentido como algo propio, y lo hemos notado en los coloquios, en los aplausos y en las conversaciones a la salida. El cortometraje es un formato muy cercano, y aquí encuentra un espectador atento y exigente”, aseguró.
El director quiso también reconocer el papel del jurado y del público en la recta final. “Ahora le toca al jurado, y la decisión no va a ser fácil. Pero el festival también es de quienes se sientan en la butaca. Por eso agradezco a todos los asistentes por votar a sus cortos favoritos con papeletas de votación, porque el Premio del Público tiene un valor muy especial para los cineastas”, ensalzó.
Para terminar, Valdés invitó a toda la ciudadanía a la clausura porque “esperamos a todo el mundo el sábado 10 en la gala de entrega de premios. Será una gran fiesta del cine con música, danza, teatro y humor, y la mejor manera de despedir esta XIII edición”, sentenció.
El jurado de la sección de Cortometrajes Nacionales está presidido por la alcaldesa, Gema García Ríos, con Hernán Valdés Parra como secretario. Lo forman además la productora ejecutiva Alejandra Salinas, la guionista, directora y productora Ana Barberán, el cineasta Luis Galán, la periodista y documentalista Mar Olmedilla, y el actor, director teatral y docente Vicente Rodado. Junto a su veredicto se entregará el Premio del Público.
Los premiados se conocerán en la gala de clausura y entrega de premios, el sábado 10 de octubre a las 20 horas en el Centro Cultural Rafael Serrano. Antes, a las 19,30 horas, habrá photocall. La gala estará presentada por Tomás Luis Camuñas y contará con actuaciones de música, danza, teatro y humor.
El XIII Festival de Cine de Calzada de Calatrava lo organizan el Ayuntamiento de Calzada de Calatrava, la Universidad Popular y Turismo de Calzada de Calatrava. Cuenta con el patrocinio del Ministerio de Cultura, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, la FEUP, la Diputación de Ciudad Real, El Deseo, Mi Escapada Favorita, la Fundación Globalcaja y Finca La Rosala.









