La delegada de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, Blanca Fernández, ha reivindicado el valor social y económico del trabajo que realizan las amas de casa y ha defendido la necesidad de sacar de la invisibilidad una labor esencial para el sostenimiento de las familias y de la sociedad.
En el acto institucional celebrado en Argamasilla de Calatrava con motivo del Día de las Amas de Casa, Blanca Fernández ha señalado que “trabajo no remunerado no significa que no sea un trabajo” y ha parafraseado a Francisco de Quevedo para afirmar que “el trabajo de las amas de casa no tiene precio, pero es de un valor enorme”. En este sentido, ha considerado que “se ha sido demasiado injusto con las amas de casa a lo largo de la historia porque siempre se ha dicho que no trabajaban, cuando lo que hacen es no cobrar”, al tiempo que ha recordado que la jornada media de una ama de casa alcanza actualmente las diez horas diarias.
La delegada ha puesto de manifiesto que en los últimos 20 años se ha pasado de un 40 a un 18 por ciento de mujeres que se dedican exclusivamente a las tareas del hogar, una evolución paralela al incremento de la presencia femenina en el mercado laboral. En la provincia de Ciudad Real, ha señalado, la tasa de ocupación femenina ha aumentado un 53 por ciento en la última década, pero ha advertido de que este avance no puede ocultar que “todas las mujeres que trabajan fuera del hogar tienen una doble mochila: la de dentro y la de fuera”, mientras que solo el 28 por ciento de los hombres comparte en igualdad las tareas del hogar.
Por ello, Blanca Fernández ha subrayado que “no habrá una emancipación real mientras no haya corresponsabilidad” y ha defendido que todavía queda camino por recorrer tanto en el reparto equilibrado de las tareas domésticas como en el reconocimiento social de los cuidados. “Los cuidados son los que sustentan la vida”, ha afirmado, reivindicando que esta responsabilidad debe dejar de recaer de manera mayoritaria sobre las mujeres.
La delegada de la Junta ha atribuido la evolución de la ocupación femenina a factores como la educación, las políticas de igualdad y el cambio cultural de la sociedad, pero ha insistido en que la igualdad efectiva requiere también transformar la organización de los cuidados y reconocer el trabajo que históricamente han realizado las amas de casa. “Basta ya de que no se valore el trabajo diario que realizan las amas de casa”, ha manifestado.
El “músculo” de las asociaciones de mujeres
Durante el acto, Blanca Fernández ha agradecido al alcalde de Argamasilla de Calatrava, Jesús Ruiz, a las 22 delegaciones de la asociación de amas de casa con más de 600 mujeres presentes, a la delegada provincial de Igualdad, Manoli Nieto-Márquez, y al equipo de profesionales del Centro de la Mujer su participación en una jornada dedicada a reconocer “una labor callada, silenciosa e invisible”. Asimismo, ha reivindicado el papel del asociacionismo como “el músculo de un municipio”, especialmente en las zonas rurales, y ha destacado que Argamasilla de Calatrava es un ejemplo de ese compromiso colectivo.
Reconocimientos
La jornada ha incluido también un reconocimiento a mujeres vinculadas a la Asociación de Amas de Casa de Argamasilla de Calatrava que formaron parte de su primera junta directiva —Dolores Morejudo Rosa, Valentina Real Gómez, Consuelo Aparicio Cámara y Antonia Macoteras Sánchez—, así como a la Asociación Local de Amas de Casa a través de Dolores Ruiz Pérez, María del Carmen Patiño Castellanos, Juana Almansa Galán y Antonia Bueno Sánchez.







