El Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava ha procedido a asegurar y acordonar esta mañana un tramo de la calzada situado al final de la calle Cervantes, en sentido salida del casco urbano, tras registrarse un gran socavón en el firme una vez pasada la ermita de San Juan, en el trazado de la antigua travesía N-420.



El incidente no ha provocado más daño que el propio del suelo. Las primeras hipótesis técnicas apuntan a que el origen de este desperfecto está relacionado con la presencia de un ramal de un acuífero o arroyo subterráneo que discurre por la zona, según informa el consistorio en una nota.
En este sentido, la acción continuada del curso del agua a lo largo de los años habría ido lavando y erosionando el terreno de forma natural. Se da la circunstancia de que hace aproximadamente dos décadas ya se registró y solucionó una incidencia similar en este mismo punto.
Esta mañana, nada más conocerse la circunstancia, los servicios operativos del Consistorio rabanero se han centrado en labores de saneamiento de la zona afectada y en el aseguramiento del perímetro para garantizar la seguridad en todo momento. Mañana se desplazarán técnicos de la firma de ingeniería Sima para hacer una valoración concreta y establecer la solución más ágil para su arreglo y reposición.
Para total tranquilidad, y a través de la Policía Local, el Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava ha establecido una regulación provisional del tráfico en la zona que garantiza la movilidad. Se ha habilitado un carril paralelo que permite mantener operativos los dos sentidos de circulación, uno de entrada y otro de salida de la localidad.
No obstante, y aunque toda la zona se encuentra debidamente vallada y asegurada, se ruega a los conductores y vecinos que extremen la precaución a la hora de utilizar esta vía y que respeten en todo momento la señalización provisional, disculpando además las molestias que estos trabajos de reparación puedan ocasionar.










