Por José Belló Aliaga
La escritora y poeta mexicana Beatriz Saavedra ha organizado la donación de unas cartas de Alfonso Reyes a la Capilla Alfonsina.



Sobre ello Beatriz Saavedra afirma: “La donación de una correspondencia literaria recupera los vínculos culturales entre México y Uruguay y reafirma la importancia de preservar la memoria intelectual de Hispanoamérica.
Hay cartas que atraviesan el tiempo como si conservaran intacta la voz de quienes las escribieron. Cartas que alguna vez fueron conversación, amistad y pensamiento, y que décadas después adquieren una nueva dimensión: convertirse en patrimonio de la memoria colectiva. Eso ha ocurrido con la correspondencia que Alfonso Reyes mantuvo con el poeta uruguayo Ángel Aller, cuyas cartas regresaron a México gracias a un gesto de generosidad familiar y a la labor de vinculación cultural de la poeta y escritora mexicana Beatriz Saavedra Gastélum.
El martes 13 de octubre, la Capilla Alfonsina, casa del escritor regiomontano, recibió de manos de Rosalía Aller, nieta del poeta uruguayo, las cartas que Reyes había enviado a su abuelo y que su familia conservó durante generaciones. Junto con ellas fue entregado un libro de poemas de Ángel Aller que incluye un texto de presentación de Alfonso Reyes. La ceremonia contó con la presencia del doctor Javier Garciadiego, director de la Capilla Alfonsina.
La recuperación de estos documentos representa mucho más que el enriquecimiento de un archivo literario. Constituye un acto de restitución simbólica de la memoria y permite reconstruir una parte de las relaciones intelectuales que unieron a México con el resto de América Latina durante el siglo XX.
Para Alfonso Reyes, la cultura americana nunca fue una simple prolongación de Europa. En sus Notas sobre la inteligencia americana, de 1936, defendió la capacidad de nuestro continente para transformar las tradiciones recibidas y construir una expresión propia. América, que había llegado tarde al banquete de la civilización europea, debía encontrar en esa circunstancia la posibilidad de elaborar una síntesis original.
Su pensamiento proponía una cultura abierta, capaz de integrar lo indígena, lo hispánico y lo universal. La identidad americana debía construirse desde el diálogo entre sus pueblos, sus lenguas y sus escritores. Precisamente esa convicción puede reconocerse en su relación con Ángel Aller. Durante sus actividades diplomáticas en el Río de la Plata, Reyes estableció vínculos con numerosos intelectuales. Su correspondencia con Aller revela el interés por compartir lecturas, comentar textos y reconocer las posibilidades de la poesía americana.
En Romance del gaucho perdido, Reyes descubrió la permanencia del romancero español transformado por el paisaje uruguayo. Al referirse a sus versos, escribió que sonaban con sus “buenas espuelas castellanas del Uruguay”. La imagen resulta extraordinaria: la lengua española atravesando el océano para adquirir otro ritmo, otro paisaje y otra memoria.
En esta recuperación documental ha sido fundamental la participación de Beatriz Saavedra Gastélum, poeta, ensayista e investigadora de la obra alfonsina, cuya labor académica y cultural ha contribuido a difundir el pensamiento de Reyes dentro y fuera de México.
Su cercanía con Rosalía Aller y su trabajo constante de divulgación permitieron construir el vínculo que hizo posible la donación. Durante la ceremonia, Rosalía expresó su agradecimiento a Saavedra por el cariño con el que ha impartido conferencias sobre Alfonso Reyes en el extranjero, un afecto que inspiró su decisión de entregar a la Capilla las cartas conservadas por su familia.
Este gesto demuestra que la preservación de la memoria no depende únicamente de las instituciones. También nace de las relaciones humanas, de la confianza, de la amistad y del compromiso de quienes dedican su vida a mantener abierta la conversación con nuestros escritores.
La recuperación de este diálogo tuvo además otra expresión cultural en el Ateneo Español de México, donde se ofreció una conferencia sobre la amistad entre Reyes y Aller dentro del ciclo Alfonso Reyes: el exilio y la palabra, coordinado por Beatriz Saavedra desde hace más de dos años. El encuentro contó con la presencia del doctor Federico Ponce, vinculado al ámbito jurídico y académico español, y permitió recordar los profundos lazos intelectuales que Reyes construyó durante su estancia en España. Así, México, Uruguay y España volvieron a encontrarse alrededor de una misma palabra.
Alfonso Reyes escribió: “Solo las figuras cargadas de pasado están ricas de porvenir”. La frase adquiere hoy una resonancia particular. Las cartas que alguna vez cruzaron fronteras regresan al lugar desde donde partieron, pero vuelven enriquecidas por el tiempo, por la memoria familiar y por las nuevas lecturas que podrán suscitar.
Preservar estos testimonios representa impedir que la historia intelectual de América se fragmente en recuerdos aislados y reconocer que nuestra cultura fue construida mediante encuentros, correspondencias y conversaciones que desafiaron las distancias geográficas. La Capilla Alfonsina recibe hoy algo más que documentos: recupera una voz que vuelve a conversar con su autor”.
Pies de foto
Foto 1: Rosalía Allér y Beatriz Saavedra
Foto 2: Javier Gaciadiego, Beatriz Saavedra y Rosalía Allér
Foto 3: Beatriz Saavedra, Rosalía Allér y Javier Garciadiego










