Elisabeth Porrero Vozmediano.- La preciosa localidad de Arrigorriaga y el incomparable bellísimo paisaje de Mundaka fueron los escenarios, en esta ocasión, del prodigio. Las palabras y la música que leímos e interpretamos los poetas manchegos, madrileños, catalanes y vascos se abrazaron, los días 29 y 30 de septiembre, para celebrar el III Hermanamiento de poetas Euskadi- Castilla La Mancha que comenzó en 2024, en esas mismas y preciosas tierras. La segunda edición la celebramos, el pasado año, en nuestra provincia.

Esta maravillosa idea partió de Julio Criado, director del Grupo Oretania, Luis Díaz-Cacho, gran poeta de La Solana y Juan Camacho, otro grande de la poesía, nacido en Valdepeñas y afincado en tierras vascas. En esta edición, el poeta vasco Florencio Moneo desplegó también su gentileza para ser nuestro anfitrión en Mundaka.
En cada encuentro la magia se hace palabra y música y sus conmovedores ecos resuenan en vasco, catalán, castellano y, en esta ocasión, también en italiano. La estela de esa sensibilidad queda prendida en nuestras almas y en las de los asistentes a los recitales durante mucho tiempo.
Los poemas recitados en otros idiomas se leen también en castellano y, junto con los leídos en nuestra lengua madre, dibujan en el aire una maravillosa fusión de sensibilidades. Al fin y al cabo, la poesía es el lenguaje en el que, para nosotros, hablan nuestras almas.
En estos tiempos tan revueltos, donde la dialéctica se usa en determinados sectores para sembrar el odio, se agradece, más que nunca, que hagamos uso de las palabras para unirnos e intentar entendernos.
Aunque no recita poesía, es necesario que agradezcamos a nuestro quijote incansable, Julio Criado su labor editorial y de gestión y difusión cultural durante tantos años. Él siempre ha creído en esta fuerza de la palabra y ha hecho posible todas las ediciones de los encuentros poéticos del grupo Oretania en nuestra provincia, desde hace ya dieciocho años. Cada uno de esos años se ha publicado un poemario sobre temas tan diversos y necesarios como la risa, la esperanza, la paz, el agua…
Y este año, gracias a él, se le ha dado más visibilidad al cáncer de próstata, a través del festival PROSVIDA, mediante recitales realizados, de nuevo, en varias comunidades autónomas.
Ya decía Celaya que la poesía es un arma cargada de futuro, nuestro Julio lo sabe, nos anima y ayuda a seguir usándola y nosotros queremos seguir disparando esperanza y luz con ella.










