Elena Bello Muñoz. (Grupo de trabajo mutualista: Castilla La Mancha)
Unidad histórica de un colectivo que advierte al Ejecutivo: «No permitiremos ni recortes ni más retrasos»
La capital de España fue escenario este sábado de una de las mayores movilizaciones protagonizadas por mutualistas en la historia reciente. Más de 10.000 profesionales llegados de todos los rincones del país tomaron las calles de Madrid para lanzar un mensaje inequívoco al Gobierno: ha llegado la hora de cumplir la ley, acabar con las dilaciones y aprobar de manera urgente el Reglamento de la Pasarela al RETA sin recortes, sin trampas y sin interpretaciones que vacíen de contenido los derechos conquistados por el colectivo.




La manifestación, que recorrió el centro de Madrid desde la sede del Consejo General de Procuradores hasta la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, evidenció algo que ya nadie puede negar: los mutualistas siguen unidos, organizados y decididos a llegar hasta el final para conseguir una solución justa para más de 150.000 profesionales afectados por décadas de abandono institucional.
Lo que se vivió en Madrid fue mucho más que una manifestación. Fue una demostración de fuerza social, una advertencia política y una llamada de atención a un Gobierno que corre el riesgo de convertir una conquista histórica en una nueva frustración colectiva.
La ley fue conquistada por los mutualistas. Ahora exigen que se cumpla.
Los asistentes recordaron durante toda la jornada una realidad incontestable: la Pasarela al RETA no fue un regalo de ningún partido político ni una concesión graciosa de la Administración.
La ley fue posible gracias a años de movilizaciones, reuniones, reclamaciones, propuestas y presión constante ejercida por miles de mutualistas que se negaron a aceptar que, tras toda una vida profesional, muchos estuvieran condenados a pensiones indignas.
Precisamente por ello, el mensaje lanzado desde Madrid fue rotundo:
Los mismos mutualistas que lograron sacar adelante la ley serán quienes vigilen que nadie la desvirtúe ahora mediante un Reglamento restrictivo.
Y esa preocupación no es menor. En el colectivo crece la sensación de que el Ejecutivo escucha más a determinadas estructuras corporativas y grupos con escasa representatividad real que a quienes han protagonizado esta lucha desde el primer día, como quedó constatado en la manifestación celebrada en Madrid el 17 de octubre.
Muchos asistentes denunciaban abiertamente que el Gobierno parece prestar atención al CGAE y a organizaciones cuya capacidad de representación resulta hoy más que cuestionable, mientras ignora a quienes han llenado las calles de Madrid.
La imagen fue especialmente significativa. Más de 10.000 mutualistas movilizados.
Miles de personas llegadas desde toda España. Y, sin embargo, la ausencia de algunos de esos grupos que pretenden erigirse en interlocutores del colectivo pasó completamente desapercibida. Porque los protagonistas de esta historia son los mutualistas, y así se ha demostrado.
Castilla-La Mancha vuelve a dar ejemplo
Entre los participantes destacó nuevamente la fuerte presencia de mutualistas de Castilla-La Mancha, que volvieron a responder masivamente a la convocatoria, como ya hicieron en anteriores movilizaciones.
Su participación se convirtió una vez más en símbolo de compromiso y perseverancia.
Junto a ellos, profesionales procedentes de prácticamente todas las provincias españolas reforzaron la imagen de una reivindicación que ha trascendido cualquier ámbito territorial y que hoy representa una auténtica demanda de justicia social a nivel nacional.
Exigencias claras y sin margen para interpretaciones
La manifestación sirvió para consolidar unas reivindicaciones que cuentan con un respaldo prácticamente unánime dentro del colectivo.
Los mutualistas exigen:
- La aprobación inminete del Reglamento de desarrollo de la Pasarela al RETA antes del 29 de noviembre.
- La tramitación urgente del texto en el próximo Consejo de ministros, día 20 de octubre, y sin más demora.
- La aplicación de un coeficiente reductor del 0,67 para todo el colectivo.
- La exención fiscal de todos los movimientos derivados de los fondos mutuales.
- Una base mínima de referencia que actúe como suelo de protección y nunca como techo limitador de derechos.
- El reconocimiento de bases de cotización acordes con las aportaciones efectivamente realizadas durante toda la vida profesional.
- El reconocimiento efectivo del complemento a mínimos.
- No actualización del IPC.
- La puesta en marcha de una regulación complementaria que permita la incorporación de jubilados y pasivos, actualmente excluidos de la solución legal aprobada.
Para los afectados la cuestión es tan sencilla como irrefutable:
Quien más ha aportado debe ver reconocidas sus aportaciones.
Lo contrario supondría una vulneración del principio de justicia contributiva y una grave desnaturalización de la ley aprobada por las Cortes.
El reloj corre y la paciencia se agota
La preocupación del colectivo aumenta a medida que avanzan los días.
La ley estableció un plazo de tres meses para desarrollar reglamentariamente la Pasarela al RETA. Ese plazo concluye el próximo 29 de octubre de 2026.
A escasos días de su vencimiento, el texto sigue sin aprobarse y la incertidumbre crece.
Por ello, durante toda la jornada resonó una exigencia común:
El próximo Consejo de ministros de 20 de octubre debe aprobar de inmediato la tramitación urgente del Reglamento para garantizar que esté definitivamente aprobado antes del 29 de noviembre.
Los mutualistas consideran que ya no caben más excusas.
Ya no caben más estudios.
Ya no caben más grupos de trabajo.
Y ya no caben más retrasos.
Lo que corresponde ahora es actuar.
Una cuestión de credibilidad política
La situación adquiere además una enorme dimensión política al producirse en plena campaña electoral.
Entre los asistentes se repetía una reflexión que resume el estado de ánimo de buena parte del colectivo:
¿Qué credibilidad puede exigir un Gobierno cuando pide el voto de los ciudadanos mientras incumple un mandato legal aprobado por las propias Cortes Generales? La pregunta sobrevoló toda la manifestación.
Porque para miles de mutualistas la cuestión ya no afecta únicamente a sus pensiones futuras.
Afecta también a la confianza en las instituciones.
A la seguridad jurídica.
Al respeto debido a la palabra dada.
Y al valor real de las leyes aprobadas democráticamente.
Basta ya de ciudadanos de segunda
Uno de los mensajes más repetidos durante la movilización fue especialmente contundente:
«Los mutualistas no somos ciudadanos de segunda clase.»
Tras décadas de actividad profesional, tras décadas de aportaciones económicas y tras décadas sosteniendo sus respectivas profesiones, miles de mutualistas consideran inaceptable continuar sufriendo una situación de precariedad que en muchos casos deriva en prestaciones claramente insuficientes.
Por ello, los asistentes recordaron que esta batalla trata exactamente de lo mismo de lo que hablan todos los partidos políticos cuando hablan de protección social:
De pensiones. De pensiones dignas. De justicia social. De igualdad entre ciudadanos.
Si el debate público gira en torno a garantizar pensiones dignas para todos los españoles, los mutualistas reclaman que se les aplique exactamente el mismo principio.
Ni más. Ni menos.
Advertencia final al Gobierno: los mutualistas no se detendrán
La manifestación concluyó con un mensaje contundente dirigido al Ejecutivo.
Los mutualistas advierten de que no aceptarán reglamentos restrictivos, retrasos injustificados ni maniobras que reduzcan el alcance de los derechos reconocidos por la ley.
La multitud dejó claro que no piensa abandonar esta lucha precisamente ahora, cuando está más cerca que nunca de culminarse.
Porque la ley se conquistó en la calle.
Y será también la presión constante de los mutualistas la que garantice su cumplimiento íntegro.
Más de 10.000 personas han hablado este sábado en Madrid. Han hablado alto. Han hablado claro. Y han hablado unidas.
Su mensaje al Gobierno es imposible de malinterpretar:
«Reglamento al RETA ya. Sin recortes. Sin demoras. Sin excusas.»
«Tramitación urgente en el próximo Consejo de ministros del día 20 de octubre.»
«Aprobación definitiva antes del 29 de noviembre.»
«Pensiones dignas para más de 150.000 mutualistas.»
«Basta ya.»
Porque, como podía leerse en decenas de pancartas a lo largo de la manifestación:
“Los derechos se conquistan en las calles. Y los mutualistas han demostrado que están dispuestos a defenderlos hasta el final.» “Toca defendernos” “Jubilaciones dignas ya.










