El Coro de Música de Cámara VOX REGIS trae al antiguo Casino el concierto «Música y Poesía», con la voz de Miguel Taboada

Eduardo Muñoz.- Cómo adelantábamos hace unos días, este lunes, 19, hasta los muros del Salón de Baile del Antiguo Casino de nuestra capital, – que presentaba una de sus mejores «galas» en lo que a su aforo se refiere, y entre el entregado público una representación de nuestro Ayuntamiento, especialmente de su Concejalía de Cultura -, vibraron con las voces de los, y las, componentes del Coro de Música de Cámara VOX REGIS, que nos han obsequiado con el concierto, – nada al uso -, «Música y Poesía», extraordinariamente «adornado» por el lirismo impecablemente puesto en escena por, sin duda alguna, una de las mejores y mayores figuras de la declamación, cual es el caso de Miguel Taboada.

Hay palabras para hablarlas, para leerlas bajito; hay en el canto un ecosistema invisible, a la vez que tan «embriagador» que deja que el alma respire y se serene; hay directores, – tal es el caso de José Bernardo Martín Rodríguez -, que dejan sentir el latido colectivo… Después de cuanto ya hemos dicho en otras ocasiones, creo que es una buena forma de definir a VOX REGIS. Una vez más, en acto organizado por el Excelentísimo Ayuntamiento de la ciudad, – dentro de los «Lunes Musicales» -, y la colaboración de la Excelentísima Diputación Provincial, lo han demostrado: los, las. integrantes del Coro de música de Cámara VOX REGIS, perfectamente acoplados sus «timbres», exquisitamente ajustados en la interpretación…, han hecho realidad un concierto que nadie debería de haberse perdido.

María del Prado Mora, Maribel Camacho, Teresa Sobrino, Maite Prado, Nieves Nieto, Mar Camacho, Jaime Mollá, Jesús Alfonso Martín, Ramón Casas, Inmaculada Mora, Carmen Rivas, Sara Palomares, María Jesús Valiña, Paloma Prieto, María José Rojas, Ramón Daniel Díaz y Gonzalo Plaza, han llevado a cabo un programa dividido en tres partes.

En la primera, «Susurros de Iberoamérica», con la intervención poética de Miguel Taboada, ha sido muy fácil imaginar un viaje por las venas abiertas y melancólicas del Nuevo Continente. Acerca la poesía de nieve a orilla del Atlántico, punto de nostalgia y canción desesperada: un diálogo donde el silencio, el verso y el aliento vocal reconstruyen la geografía del amor y la ausencia: «Se equivocó la paloma», de R. Alberti y C. Guastavino; «Soneto LXVI», de P. Neruda y J. Busto; «Alfonsina y el mar», de F. Luna y A. Ramírez; intervención poética de Miguel Taboada; «Rabo de nube», de S. Rodríguez y arreglos de E. Ferraudi; «Corazón coraza», de M. Benedetti y B. Corona; y «Aquí me amo», de P. Neruda y M. Bor.

Segunda parte: «Paisajes y versos de España», intervención poética de Miguel Taboada; La tierra adentro, el barco, el viento entre los olivos y la voz insular de los versos se tiñen de polvo, de horizonte y de la sencillez profunda de una España que canta a su propio paisaje para no olvidar orígenes. «Canciones del alto Duero», de A. Machado y A. García; «Córtame una rosa blanca», de P.J. Cabrera y D. Andreo.

La tercera parte: «Tríptico Lorquiano», con música de Dante Andreo. Intervención poética de Miguel Taboada. El broche de otro arde y fluye bajo el duende universal de Federico García Lorca. En las composiciones de Dante Andreo el agua susurra sus preguntas eternas y el fuego estalla en lamento profundo del cante jondo. Una comunión final entre el misterio, el drama y la
belleza inagotable del arte: «Cantos del agua»: «Agua, a dónde vas?»; «Cortarán tres árboles»; «Baladilla de los tres rios»; «Cantos del fuego»: «La Lola» y «El paso de la seguiriya».

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