Representantes y afiliados del sindicato CCOO se han concentrado este miércoles ante las puertas de la planta de la empresa García Carrión en el municipio de Daimiel para exigir la readmisión de Javier Morales, delegado sindical despedido, en lo que han calificado como una «represalia» injustificada por su labor de defensa de los derechos laborales de la plantilla.
Durante la protesta, la secretaria general de CCOO Ciudad Real, Esther Serrano, ha tachado la medida de «evidente e inadmisible ataque al derecho de la libertad sindical» contra un trabajador al que ha calificado de «ejemplar, solidario, valiente y comprometido».
En este sentido, Serrano ha aseverado que actuaciones de este tipo evidencian que la empresa «prefiere representantes de los trabajadores dóciles y serviles». «Cuando no eres así, primero te degradan y luego te despiden para que sirva de aviso a navegantes, lo cual es tremendamente grave», ha denunciado la responsable provincial.
La movilización ha contado además con el respaldo del secretario general de CCOO Industria a nivel estatal, Francisco San José, quien ha trasladado el apoyo de la organización al representante despedido y ha garantizado que el sindicato no parará «hasta que no sea readmitido». «Ante esta injusticia que han cometido, la razón está de tu parte», ha remarcado.
Por su parte, el secretario general de CCOO Industria Castilla-La Mancha, Juan Cuevas, ha criticado que «todavía haya empresas que no respetan la representación legal de las personas trabajadoras, elegida de forma legítima en las urnas».
A juicio de Cuevas, la compañía «se comporta como si la empresa fuera un cortijo, en el que los derechos y la democracia se quedan de puertas afuera». Tras la concentración, desde la dirección del sindicato han reafirmado que continuarán ejerciendo la acción sindical «desde la responsabilidad y la coherencia» y que no tolerarán represalias contra sus representantes.










