El Colegio de Arquitectos reivindica el legado del arquitecto Jesús García del Castillo con una placa DOCOMOMO en el Colegio San José de Ciudad Real

La Demarcación de Ciudad Real del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM) ha celebrado este jueves el acto de colocación de una placa informativa de la Fundación DOCOMOMO Ibérico en la ampliación del Colegio San José de Ciudad Real, una obra del arquitecto Jesús García del Castillo Gamero realizada entre 1963 y 1966. El reconocimiento pone en valor una intervención singular de la arquitectura moderna de la capital y reivindica la trayectoria de un profesional cuya obra tuvo una notable repercusión en el desarrollo arquitectónico de la provincia.

La iniciativa se integra en la programación del Mes de la Arquitectura y se enmarca en el compromiso del Colegio de Arquitectos de Ciudad Real con la conservación, divulgación y reconocimiento del patrimonio de la provincia, en este caso el arquitectónico moderno de aquellos edificios de las décadas de 1960 y 1970 que, pese a su interés, han recibido históricamente menos atención que las construcciones de épocas anteriores.

Durante el acto, el arquitecto Fidel Piña Sánchez, vocal de Actividades Culturales de la Demarcación de Ciudad Real del COACM, ha destacado la importancia de reconocer edificios que han sobrevivido al paso del tiempo gracias, en buena medida, a que sus propietarios e instituciones han mantenido su uso. En este sentido, ha subrayado el papel de centros educativos e instituciones religiosas en la conservación de un patrimonio que continúa formando parte de la vida cotidiana.

Jesús García del Castillo, un arquitecto clave en la historia de Ciudad Real

La placa reconoce la ampliación del Colegio San José, proyectada por Jesús García del Castillo Gamero (1927-2014), un arquitecto que desarrolló una parte significativa de su trayectoria profesional en la provincia y que ejerció, entre otras responsabilidades, como arquitecto de la Diputación Provincial.

Entre sus obras en Ciudad Real destaca el antiguo Hospital Provincial, cuyo edificio alberga actualmente las dependencias de la Ciudad Administrativa de la JCCM, así como la iglesia y centro parroquial de Nuestra Señora del Pilar, en el barrio del mismo nombre, proyectado en la década de 1970. Su producción incluye también edificios residenciales y otras intervenciones vinculadas al crecimiento urbano de la capital.

El reconocimiento de DOCOMOMO Ibérico a la ampliación del Colegio San José supone, por tanto, una oportunidad para recuperar la memoria de un arquitecto cuya contribución a la configuración de la ciudad merece una mayor difusión pública.

El presidente de la Demarcación de Ciudad Real del COACM, José Antonio González Baos, ha destacado la doble satisfacción que supone este reconocimiento: poner en valor una obra situada en pleno centro de la capital y reivindicar a un arquitecto de la provincia cuya importancia profesional no siempre ha tenido el reconocimiento que merece.

La intervención de García del Castillo destaca por su capacidad para introducir un lenguaje arquitectónico moderno junto a la construcción histórica del colegio, sin imitarla ni desvirtuar su identidad. La sobriedad exterior, los planos de piedra y la entrada escalonada protegida por una singular rejería anticipan un interior de gran riqueza espacial y lumínica.

La capilla, concebida con distintos niveles, incorpora un coro y tribunas laterales dispuestas con una configuración próxima a la teatral. La iluminación y la relación entre los volúmenes contribuyen a crear un espacio de notable singularidad. En el exterior sobresale, además, el relieve de Joaquín García Donaire que representa la huida a Egipto, ejemplo de la relación entre arquitectura y escultura.

La ampliación incluyó también un gimnasio y un salón de actos, proyectado en 1966, con capacidad para 457 personas. El conjunto evidencia la capacidad del arquitecto para resolver un programa complejo mediante recursos formales contenidos y una composición que dialoga con el edificio preexistente.

La directora del Colegio San José, Nuria García Cayuelas, ha expresado la satisfacción del centro por recibir este reconocimiento y ha agradecido la iniciativa del Colegio de Arquitectos y la colaboración de la familia del arquitecto. Asimismo, ha destacado que la capilla continúa utilizándose habitualmente para las celebraciones y actividades de la comunidad educativa, lo que permite mantener vivo el espacio para el que fue concebido.

Por su parte, Margarita García del Castillo, hija del arquitecto, ha agradecido el reconocimiento a la obra de su padre y ha recordado el vínculo familiar con el colegio, del que ella y sus cuatro hermanas fueron alumnas. La familia ha colaborado con el Colegio facilitando planos y documentación original conservados en el estudio del arquitecto.

Precisamente, el Colegio de Arquitectos va a presentar próximamente una publicación sobre Jesús García del Castillo, escrita por Diego Peris, que recuperará su trayectoria mediante textos, dibujos e ilustraciones originales, a partir de la documentación aportada por la familia.

DOCOMOMO Ibérico: recuperar y difundir la arquitectura moderna

La Fundación DOCOMOMO Ibérico trabaja en la documentación y divulgación de la arquitectura del Movimiento Moderno, con especial atención a edificios que reflejan la transformación de la sociedad y de sus formas de habitar, trabajar, aprender y relacionarse durante el siglo XX.

La colocación de placas informativas permite identificar estos inmuebles y acercar su historia y sus valores arquitectónicos a la ciudadanía. A través del código QR incorporado a la información del edificio, las personas interesadas pueden acceder a documentación adicional sobre su autoría, características y contexto histórico.

Fidel Piña ha señalado que este reconocimiento constituye, fundamentalmente, una labor de divulgación y sensibilización sobre el valor de la arquitectura moderna. La placa no implica por sí misma una protección legal específica del inmueble, pero contribuye a visibilizar su interés y a promover una mayor conciencia social sobre la necesidad de conservarlo.

Nuevas placas en Valdepeñas y Ciudad Real, y futuros reconocimientos

La colocación de la placa del Colegio San José forma parte de una línea de trabajo que la Demarcación de Ciudad Real del COACM quiere seguir impulsando para dar visibilidad a la arquitectura moderna de la provincia.

Entre los reconocimientos ya materializados se encuentran el poblado de colonización de Villalba de Calatrava, obra de José Luis Fernández del Amo; la Casa Metternich y sus jardines, en Daimiel, vinculados a los arquitectos Lanfranco Bombelli y Peter Harnden; y la ampliación del Colegio Nuestra Señora del Prado, de los Marianistas, en Ciudad Real, con una intervención de Luis Moya. En el caso de las instalaciones industriales de Puertollano incluidas en el catálogo DOCOMOMO, la colocación de la placa no pudo llevarse a cabo por dificultades de acceso y seguridad.

La siguiente cita tendrá lugar el jueves 5 de noviembre, a las 11:00 horas, en el Instituto Bernardo de Balbuena de Valdepeñas, donde se colocará una placa de DOCOMOMO Ibérico para reconocer el valor arquitectónico de este centro educativo, obra de Miguel Fisac. El edificio, proyectado a finales de los años cincuenta y desarrollado durante la primera mitad de los sesenta, destaca por su concepción arquitectónica y por elementos como sus vidrieras, que aportan una especial riqueza al conjunto.

La Demarcación trabaja, además, en otros dos reconocimientos previstos para el próximo año: la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, en Ciudad Real, también obra de Jesús García del Castillo, y el mercado municipal de Daimiel, una construcción de Miguel Fisac vinculada a la arquitectura moderna de la provincia que conserva su interés exterior pese a las transformaciones experimentadas en su interior.

La gestión de estas iniciativas cuenta con la colaboración de José Antonio Erce Inés, arquitecto de Guadalajara encargado de coordinar en Castilla-La Mancha la tramitación de candidaturas ante DOCOMOMO Ibérico.

Con estas actuaciones, el COACM reafirma su compromiso con la difusión de un patrimonio que forma parte de la identidad de Ciudad Real y de sus municipios. Un legado que no solo pertenece a la historia de la arquitectura, sino también a la memoria colectiva de quienes viven, estudian y trabajan en estos edificios.

Relacionados

ESCRIBE UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


spot_img
spot_img
spot_img