El PSOE de Puertollano ha denunciado en un comunicado el “fracaso” del actual equipo de gobierno tras dejar desiertas numerosas licitaciones públicas —como las de la Piscina de la Dehesa Boyal, el Castillete o eventos locales—, achacando esta situación a pliegos mal diseñados y alejados de la realidad económica. El grupo municipal critica que, tras prometer una gestión técnica eficiente, se recurra de forma recurrente a procedimientos negociados y de urgencia, advirtiendo que esta falta de previsión frena las inversiones de la ciudad y demuestra una “incapacidad” real de gobierno.
Comunicado completo:
Hace casi cuatro años, el actual alcalde llegó al Ayuntamiento con una bandera muy clara: la de la gestión infalible. Se presentó ante los vecinos como el técnico capaz de desbancar 44 años de gobiernos del PSOE, prometiendo una revolución de eficacia, modernidad y optimización de los tiempos. Nos dijeron que la administración pública funcionaría con la precisión de una empresa privada. Hoy, a las puertas de terminar el mandato, la realidad de los datos ha derribado el relato.
El verdadero indicador de la gestión de un gobierno no son sus intenciones, sino su capacidad para ejecutar lo que promete. Y ahí es donde este equipo de gobierno ha encallado: un porcentaje importante de las licitaciones públicas de nuestro Ayuntamiento ha quedado desierto. Las empresas no se presentan, y esto es el síntoma inequívoco de una falta de realismo al presupuestar y de una alarmante incapacidad de previsión. Para salvar los muebles, el gobierno local ha tenido que recurrir sistemáticamente a los procedimientos negociados sin publicidad. Una herramienta legal, sí, pero que debiera ser la excepción y no la norma en una gestión que presumía de transparencia y excelencia.
La contratación pública no es un simple trámite burocrático; es el motor real con el que un Ayuntamiento transforma los impuestos de sus ciudadanos en aceras, instalaciones deportivas, infraestructuras y empleo. Por eso, cuando el engranaje de la contratación se rompe, toda la ciudad se frena. Esto es exactamente lo que viene ocurriendo en nuestro municipio, donde nos enfrentamos a un fenómeno tan insólito como preocupante. Una administración que no sabe contratar es una administración que no sabe gobernar.
Queda claro que hay muchas licitaciones y pocos resultados. Y las consecuencias las perciben las familias y los departamentos municipales afectados.
No queremos hacer aquí una relación exhaustiva de todas y cada una de las licitaciones que han quedado desiertas en estos casi cuatro años (algunas se han solventado acudiendo al procedimiento negociado, totalmente legal, pero atípico cuando se recurre a él de forma repetida); basta con recordar alguna de las más significativas: la Cabalgata de Reyes de 2025 (resuelta por procedimiento de urgencia), las obras de la Piscina de la Dehesa Boyal (cerrada durante dos de los veranos más cálidos de los registros), el Centro de Raquetas “La Mina”, los Toldos del Centro de la Ciudad, el arreglo del Castillete (dos veces desierto, el pliego y el procedimiento negociado), el “caminillo” detrás de la Virgen de Gracia, suministros a parques infantiles o las escuelas de verano de 2024 y 2026, que han sido “salvadas por la campana”.
El escudo de la alcaldía: excusas globales para un problema local
Como era de esperar, ante el goteo constante de concursos desiertos, el equipo de gobierno ya tiene preparado su argumentario de defensa. Su réplica se apoya siempre en factores externos: la inflación, el encarecimiento generalizado de las materias primas y la falta de interés de las empresas por trabajar con el sector público en los tiempos actuales. Nos dirán que “es un problema de toda España” y que los pliegos se redactan de forma rigurosa para proteger cada euro de los puertollaneros.
Sin embargo, detrás de este escudo de prudencia financiera se esconde una realidad ineludible: es responsabilidad del gestor conocer el mercado real antes de lanzar un concurso. Si sus licitaciones quedan desiertas una tras otra (desde las carrozas de la Cabalgata de Reyes o las obras del Castillete), el problema no es del mercado; el problema es de unos pliegos mal diseñados, alejados de la realidad económica y carentes de atractivo para el tejido empresarial.
Sr. Ruiz, Ud. y su partido deben corregir errores y preguntarse qué está pasando. Cuando nadie concurre (porque estas licitaciones fallidas tienen un impacto real sobre la ciudadanía), los retrasos sin justificación tienen un precio que pagamos todos los ciudadanos: el tiempo; porque en la administración pública, el retraso también es una forma de despilfarro: el despilfarro de la oportunidad y del bienestar de los vecinos.
Una administración que no sabe contratar es una administración que no sabe gobernar. Si el actual equipo de gobierno es incapaz de redactar pliegos atractivos, realistas y transparentes para el sector privado, está reconociendo explícitamente su incapacidad para gestionar el dinero de todos.
Recuerde que gobernar no es lo mismo que hacer campaña. Prometer el fin de cuatro décadas de un color político exigía estar a la altura del reto; el mito del buen gestor se ha caído, “porque una gestión eficiente no se mide por la audacia de sus promesas, sino por la realidad de sus resultados”. Puertollano ya no puede seguir esperando en el banquillo de las oportunidades perdidas: póngase las pilas y empiece a trabajar, aunque sea en el tiempo de descuento.
Partido Socialista Obrero Español de Puertollano











Joder, qué fácil se lo ponen a Miguel Ángel. No esperaría esta “oposición” ni en sus mejores sueños. Menudo paseito de rosas, nunca mejor dicho.
No hace falta oposición. El fiasco monumental de la obra del Paseo le costará las elecciones de 2027 igual que al PSOE en 2023.
Eres un joyita paguitas,arruinaste las empresas donde has estado y ahora Puertollano
El gran gestor que iba a hacer todo más rápido, más barato y mejor. Menudo desastre. No hace nada de nada. Lo de quitar la deuda , es otra gran mentira, la deuda estaba prácticamente quitada antes de que llegara él.