La Asociación Castellano Manchega de Antropología (ACMA) presenta una nueva edición de su Exposición de Fotografía Antropológica, que podrá visitarse del 3 al 27 de noviembre en el hall de la Biblioteca Pública del Estado de Ciudad Real. La muestra reúne 38 fotografías, entre obras premiadas y seleccionadas, que invitan a descubrir cómo nuestra forma de vestir, adornar o transformar el cuerpo puede contar mucho más de nosotros de lo que imaginamos.
Bajo el título “El cuerpo y la indumentaria como símbolo de pertenencia al grupo”, esta décima edición propone una reflexión sobre el papel del cuerpo como expresión de identidad cultural y social. Los vestidos tradicionales, los uniformes, los adornos corporales, los peinados o las indumentarias ceremoniales constituyen códigos compartidos que nos identifican, nos diferencian y nos vinculan con las comunidades de las que formamos parte.
La exposición ofrece un recorrido por diferentes realidades culturales, generaciones, tradiciones y formas de entender la pertenencia colectiva. Las fotografías trasladan al visitante desde celebraciones y rituales populares de distintos puntos de España hasta escenarios de países como Tanzania, Perú, Madagascar, México, Japón o Bangladesh, entre otros. Una diversidad de miradas que permite descubrir tanto la riqueza de otras culturas como el significado antropológico de costumbres y expresiones que forman parte de nuestro entorno más cercano.
Más allá de su valor artístico, las imágenes invitan a detenerse en los detalles y a observar cómo determinados colores, prendas, gestos o símbolos hablan de la memoria, las creencias, los vínculos y la historia compartida de una comunidad.
Diez ediciones acercando la antropología a través de la fotografía
La celebración del décimo concurso representa un nuevo hito para ACMA, que ha conseguido dar continuidad a una iniciativa que une creación fotográfica, divulgación cultural y reflexión antropológica.
En esta edición se han recibido 48 fotografías, de las que el jurado ha seleccionado 38 para formar parte de la exposición, incluidas las cuatro obras reconocidas con premios y accésit.
La variedad de las propuestas pone de manifiesto las múltiples posibilidades de la fotografía como herramienta para observar y comprender la realidad social. Desde el patrimonio cultural y las tradiciones populares hasta las expresiones contemporáneas de identidad, las obras presentadas evidencian que la antropología está presente en numerosos aspectos de nuestra vida cotidiana.
El jurado, integrado por profesionales del ámbito de la imagen y la antropología, ha valorado tanto la calidad artística y técnica de las fotografías como su capacidad para interpretar la temática propuesta, mediante un procedimiento que garantiza el anonimato de sus autores durante la valoración.
Fallo del X Concurso de Fotografía Antropológica
El primer premio ha recaído en Carlos Marín Manzanares, por su fotografía Diablos de Luzón, tomada en Luzón (Guadalajara), una imagen vinculada a una de las manifestaciones más singulares de la tradición popular de Castilla-La Mancha.
El segundo premio ha sido para Millán Gómez Jiménez, por Adolescentes Masais, una fotografía realizada en Tanzania.
El tercer premio corresponde a Andrés M. Ñíguez Carbonell, por Foto de familia, tomada en El Fresno (Ávila).
Por último, el jurado ha concedido un accésit a Víctor Manuel Evangelio Benito, por la obra Traje festivo Miao, China, realizada en el Parque de Pradolongo de Madrid.
Las cuatro fotografías premiadas, junto con las otras 34 obras seleccionadas, podrán contemplarse durante el periodo expositivo.
Una invitación a mirar más allá de la imagen
Con esta exposición, ACMA quiere invitar al público a acercarse a la fotografía desde una perspectiva diferente: no solo como manifestación artística, sino también como testimonio de la diversidad humana y como medio para comprender las relaciones sociales y culturales.
La propuesta permite reconocer que, detrás de una indumentaria, una celebración o un símbolo compartido, existen historias, valores y formas de pertenencia que contribuyen a construir la identidad de las personas y de los pueblos.
La asociación anima a la ciudadanía a visitar esta exposición, que ofrece una oportunidad para viajar a través de distintas culturas sin salir de Ciudad Real y descubrir cuánto puede contarnos una fotografía cuando aprendemos a mirar con ojos antropológicos.









