El Gobierno de Castilla-La Mancha ha defendido hoy la necesidad de avanzar hacia un modelo sanitario que favorezca un mayor protagonismo de los profesionales de Enfermería y Fisioterapia en la organización, la gestión y la transformación de los servicios de salud, impulsando el desarrollo de sus competencias y su participación en los espacios donde se toman las decisiones. Así lo ha señalado el director general de Hospitales del SESCAM, Oscar Talavera Encinas, en el I Congreso Internacional de Enfermería y Fisioterapia, organizado por SATSE en Toledo, donde ha destacado que los sistemas sanitarios deben ser capaces de aprovechar todo el conocimiento, la experiencia y el talento de sus profesionales para responder a las nuevas necesidades de salud de la población.
En este sentido, ha explicado que el envejecimiento de la población, el incremento de las enfermedades crónicas, la creciente complejidad de los cuidados y los avances tecnológicos obligan a revisar continuamente los modelos asistenciales y a impulsar nuevas formas de organización que permitan ofrecer una atención más integral, resolutiva y adaptada a las necesidades de las personas.
En este proceso, ha subrayado, enfermeras y fisioterapeutas desempeñan un papel fundamental tanto en la prevención y la promoción de la salud como en la atención a la cronicidad, la recuperación funcional, el mantenimiento de la autonomía personal y la continuidad asistencial.
Por ello, ha incidido en la importancia de seguir avanzando en el desarrollo de nuevos modelos de práctica profesional, favoreciendo la formación, la investigación, la innovación y una mayor autonomía y capacidad de decisión de ambas profesiones.
Liderazgo y desarrollo profesional
Uno de los aspectos en los que ha puesto especial énfasis ha sido la necesidad de incorporar el conocimiento y la experiencia de los profesionales sanitarios a la planificación y gestión de los servicios de salud.
A este respecto, ha recordado que Castilla-La Mancha cuenta con profesionales de Enfermería al frente de importantes responsabilidades en la estructura sanitaria regional, como las direcciones generales de Cuidados y Calidad y de Atención Primaria, así como distintas gerencias del SESCAM, entre ellas las de Atención Integrada de Tomelloso y de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario.
Precisamente, ha hecho referencia al papel desempeñado por esta última en la coordinación de los recursos sanitarios extrahospitalarios movilizados con motivo del reciente accidente ferroviario de Urda, una situación que ha puesto de manifiesto la importancia de contar con profesionales preparados, equipos coordinados y organizaciones capaces de responder ante situaciones de especial complejidad.
No obstante, ha señalado que el liderazgo profesional va más allá del desempeño de puestos directivos y se ejerce también desde la práctica clínica, la investigación, la docencia y la capacidad de impulsar mejoras en la atención sanitaria.
En este contexto, ha destacado que las organizaciones sanitarias tienen la responsabilidad de generar las condiciones necesarias para que los profesionales puedan desarrollar plenamente sus competencias y contribuir, desde sus distintos ámbitos de actuación, a mejorar los resultados en salud.
Un sistema sanitario orientado a las necesidades de las personas
El director general de Hospitales ha vinculado estos objetivos con el Plan de Salud de Castilla-La Mancha Horizonte 3.0, que plantea avanzar hacia un modelo sanitario más preventivo, participativo y orientado a las necesidades de las personas, en el que el desarrollo de las competencias profesionales constituye un elemento relevante.
Asimismo, ha destacado la importancia de incorporar la equidad, la igualdad de oportunidades y la sostenibilidad como principios fundamentales en la evolución de los sistemas sanitarios, reconociendo la aportación de Enfermería y Fisioterapia para dar respuesta a estos desafíos.
Finalmente, ha puesto en valor la celebración de encuentros científicos como este congreso, que permiten compartir experiencias, impulsar el conocimiento y favorecer su aplicación a la práctica asistencial.
En este sentido, ha insistido en que la transformación del sistema sanitario debe contar necesariamente con la participación de quienes, desde los cuidados, la rehabilitación, la investigación y la atención directa, contribuyen cada día a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.










