El alcalde ha presidido el acto homenaje a los docentes jubilados, nueve en total, organizado por la concejalía de Educación y el Consejo Escolar Municipal. Un emotivo acto en el que se ha reconocido la trayectoria de de Miguel Serrano, Purificación Moya, Ricardo Álvarez, José Luis Solana, Julián Rodríguez, José Joaquín Luján, Antonio José Buendía, María Josefa Gómez y María Encarnación Cabañas
Tomelloso ha rendido homenaje este domingo a los docentes jubilados en un emotivo acto, organizado por la concejalía de Educación y el Consejo Escolar Municipal, que se ha celebrado en el Auditorio López Torres y que ha reunido a familiares, amigos, alumnos y representantes de la comunidad educativa local para reconocer la trayectoria profesional y la dedicación de nueve maestros y profesores que han concluido su etapa laboral.
Hoy, ha dicho el alcalde, Javier Navarro, que ha abierto el acto “rendimos homenaje a quienes habéis dedicado toda una vida a la tarea más noble y transformada que existe: la educación”.
Los protagonistas de este reconocimiento han sido Miguel Serrano Muñoz, del CEIP Félix Grande; Purificación Moya Serrano, que desarrolló su labor en los colegios José María del Moral y Embajadores; Ricardo Álvarez Redondo, del CEIP San Antonio; José Luis Solana Ortiz, que impartió clases en los colegios San Antonio y Doña Crisanta; Julián Rodríguez Sánchez, del IES Airén; José Joaquín Luján Soler, Antonio José Buendía Ruiz de Castroviejo y María Josefa Gómez Julián, del IES Eladio Cabañero y María Encarnación Cabañas Onsurbe, del IES Francisco García Pavón. Cada uno de ellos ha sido presentado por un padrino o madrina. El concejal de Educación, Antonio Calvo, y la concejala de Turismo y Promoción Económica, Rocío Valentín, han sido los encargados de entregar el reconocimiento a los homenajeados.
Durante su intervención, Navarro, que ha recordado su propia vinculación con la enseñanza y su condición de compañero y en algunos casos alumno y admirador de los homenajeados, ha destacado “la vocación, la entrega y el compromiso que hay detrás de toda una carrera docente”. Detrás de todos ellos, ha dicho, hay “décadas de madrugones, de clases preparadas con esmero, de paciencia infinita y sobre todo, de una vocación incansable”. Una dedicación con la que, ha subrayado, han contribuido a formar no solo estudiantes, sino también personas.
Ser maestro o profesor, ha añadido el alcalde, va mucho más allá de transmitir conocimientos. “Ser docente ha sido aprender a mirar a cada alumno, descubrir su potencial, tenderle la mano cuando dudaba y enseñarle a volar cuando estaba listo”, ha incidido. Una labor que convierte a los profesionales de la enseñanza, según sus palabras, en “referentes y guías” para niños y jóvenes, acompañándolos en etapas fundamentales de sus vidas.
Javier Navarro resumido todo ese sentir en una palabra: “gracias”. Un agradecimiento que ha hecho extensivo a todos los docentes por su entrega, su compromiso y por “sembrar cada día el futuro de nuestra sociedad”.
Capacidad de adaptación a los cambios experimentados por la sociedad
El alcalde ha puesto también el acento en la capacidad de adaptación del profesorado a los profundos cambios experimentados por la sociedad y las aulas a lo largo de las últimas décadas. La digitalización, las nuevas tecnologías, la lucha contra el acoso escolar, la integración de la diversidad cultural y, más recientemente, la inteligencia artificial han supuesto nuevos desafíos para los que los docentes, ha dicho, han sabido encontrar respuestas sin renunciar a la esencia de su labor.
Pero más avances y más tecnología que haya, ha recalcado, “el corazón de la enseñanza sigue siendo irreemplazable: la mirada, el criterio y el valor de un buen maestro”. Una reflexión con la que ha reivindicado la importancia de la experiencia y la veteranía del profesorado, así como una educación basada en el respeto y el reconocimiento de la figura del docente.
Navarro ha animado a los homenajeados a afrontar esta nueva etapa con ilusión y a seguir participando en la vida del municipio, aportando su experiencia, sabiduría y entusiasmo. “La jubilación no es un punto final, sino un punto y aparte”, ha recordado, deseándoles una jubilación activa, saludable, plena y feliz.
El alcalde ha concluido su intervención evocando al escritor tomellosero Francisco García Pavón y la memoria afectuosa con la que los pueblos recuerdan a sus maestros. “Su legado queda grabado para siempre en las aulas y en el corazón de todos los alumnos que tuvieron la suerte de cruzarse en su camino”, ha afirmado, antes de trasladarles la admiración y el respeto de toda la ciudad y desearles una jubilación activa, saludable y feliz.
El acto, presentado por Pilar Daza Morales, ha concluido con la intervención del concejal de Educación, Antonio Calvo, que ha puesto el broche a una jornada de reconocimiento y gratitud hacia quienes han dedicado una parte fundamental de sus vidas a la formación de generaciones de alumnos.










