Una vez finalice la sucesión de borrascas y el buen tiempo dé paso al prolongado periodo de inclemencias meteorológicas, comenzarán los trabajos que permitirán el arreglo y adecuación del firme del trazado rural que es vía de acceso a la pedanía de Minas del Horcajo, a través de un camino de unos cinco kilómetros desde la carretera N-420.
Así lo han trasladado esta misma semana responsables de la Diputación de Ciudad Real a los alcaldes de Brazatortas y Almodóvar del Campo, ante el interés que ambos regidores han venido mostrando para facilitar el desplazamiento hacia esta zona de la maquinaria que la institución provincial tiene por estas fechas en el municipio torteño.
Lo confirman los alcaldes Pablo Toledano y José Lozano, quienes destacan que la actuación se hará en coordinación de ambos consistorios y Diputación, aportando en el primer caso las zahorras necesarias al trazado en cuestión, tanto en su discurrir por término torteño, como en la parte que se adentra en el antiguo túnel de tren, ya en el almodovareño.
No obstante, el inicio efectivo de las labores técnicas está supeditado a que se den las condiciones meteorológicas adecuadas pues la persistencia de las lluvias en las últimas jornadas y las previsiones para los próximos días desaconsejan la intervención inmediata, ya que el exceso de humedad impediría el correcto asentamiento de los materiales y el paso del rulo compactador, con riesgo de que los arreglos quedasen pronto en dique seco.
Para el regidor de Brazatortas, Pablo Toledano, “resulta paradójico que la única vía de entrada a este núcleo de población, perteneciente al término de Almodóvar del Campo, deba realizarse necesariamente a través de un camino de tierra situado en nuestro término municipal”.
Por su parte, para el alcalde de Almodóvar del Campo, José Lozano, el acceso a Minas del Horcajo es a día de hoy “toda una anacronía”, por cuanto, añade, “es una de las pocas pedanías de la provincia, por no decir la única, que aún carece de un acceso directo por carretera pavimentada tal y como debería ser”.
Esta particularidad administrativa y geográfica, como manifiestan ambos regidores, requeriría de una sensibilidad especial y de una colaboración institucional más allá de las meramente municipales, para garantizar la movilidad de sus vecinos y de los visitantes que, particularmente, en tiempos de berrea, suelen darse cita en otoño.
De hecho, ambos ediles hacen hincapié en la existencia de otra alternativa que históricamente se vino utilizando y que facilitaría notablemente el acceso a Minas del Horcajo, pero que la Junta de Comunidades dejó fuera de servicio, como es el caso del camino que une el Robledillo con Ventillas.
Se trata de una ruta secular “que atraviesa el valle del Escorial y montes que son de titularidad pública, que permanece cortado y cerrado mediante cadenas y candados por decisión del Gobierno regional, sin que consten razones justificadas para impedir el paso por una vía que aliviaría la carga de tránsito al acceso principal”, apostillan los alcaldes.





